Yamiri Rodríguez Madrid
La semana
pasada, la presidenta Claudia Sheinbaum envió una iniciativa de reforma
electoral a la Cámara de Diputados para crear una Comisión de Verificación de
Integridad de Candidaturas en el INE. Su objetivo, dijo, es servir como un
filtro preventivo y voluntario para que los partidos revisen si los aspirantes
a las elecciones de 2027 tienen vínculos con el crimen organizado; buscan pues,
"riesgos razonables" en
materia de seguridad, inteligencia, procuración de justicia y situación
financiera, por aquello de los milagros económicos.
Si bien la
mandataria ya dio un importante primer paso, su partido, Morena, no solo debe
acatar lo propuesto por ella, sino incluso ir más allá con otro tipo de
filtros, como que quienes quieren ser candidatos a diputados locales y
federales el próximo año, no tengan ningún tufo de corrupción, ni
escándalos. No es tan complejo y aplica
también para los partidos con los que vaya en alianza.
El partido en
el poder nació supuestamente como la antítesis priista, hoy, casi 15 años
después, corren el riesgo enorme de convertirse en lo que tanto odiaban si no
destierran a estos personajes. Veracruz,
que históricamente ha sido el laboratorio político del país, tendrá una tarea
compleja por el número de candidatos y candidatas que debe elegir; claro, si se
quieren tomar las cosas muy en serio.
Así como antes
se les pedía la 5 de 5 a candidatos, la dirigencia debe comprarse una lupa
enorme para revisar declaraciones patrimoniales y fiscales y compararlas con años
anteriores; debe checar que no tengan adicciones, ni que sean deudores
alimentarios; que no sean de los que meten a trabajar a toda la parentela donde
se descuiden y, sobre todo, que tengan una solvencia moral para pararse en la
calle a pedir el voto. Como se dice coloquialmente en política: la lengua larga
y la cola corta.
Y digo que no
es tan difícil porque es actualmente el partido que más militantes tiene.
Además de que entre más exposición mediática tiene un personaje, más desgaste
puede enfrentar y disminuir los negativos por escándalos es una tarea titánica
que no se hace de la noche a la mañana.
Así que muchos
de los que creen que estarán en la boleta electoral para una diputación federal
o local, deben ir haciendo su examen de conciencia, midiendo con seriedad como
los percibe el ciudadano, si ya tienen etiquetas negativas encima pues, si la
dirigencia estatal se pone a hacer su trabajo, se van a quedar fuera.
@YamiriRodriguez