viernes, 9 de octubre de 2026

Las cuentas municipales de Tehuipango

 

Yamiri Rodríguez Madrid

Históricamente Tehuipango ha sido uno de los municipios más pobres del país y, aunque supuestamente durante años se han invertido recursos para ayudar a su población, sigue estando muy rezagado en comparación con el resto de los municipios veracruzanos. La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, de un dato revelador, pero también alarmante: solo 12.3 por ciento de las viviendas tiene drenaje. Tal como lo lee: 87.7 por ciento vive en condiciones insalubres al carecer de este servicio básico y más del 80 por ciento tampoco tiene agua entubada.

Peor aún es que pese a este enorme problema, en el presupuesto de este 2026 no hay un solo peso de los 137 millones 271 mil pesos ni para drenaje y alcantarillado, ni para agua y saneamiento. De acuerdo con la información que la propia autoridad municipal entregó al Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), 72 por ciento del monto es para Caminos Rurales, 8 por ciento para Seguridad Pública Municipal y 7.3 por ciento para Electrificación.

El INEGI encontró que además de las carencias en agua y drenaje, en 98.1 por ciento de las viviendas aún se cocina con leña, pero eso sí, se canceló la compra de una pipa por 1.3 millones que sería para el acarreo del agua. Por la misma cantidad que costaba la pipa, el Ayuntamiento va a comprar vehículos nuevos, más 200 mil en equipo de cómputo, otros 100 mil en muebles de oficina.

En este municipio indígena, solo en 2 por ciento de las casas hay lavadora y en 12 por ciento tienen refrigerador, pero 90.7 tiene un teléfono celular. Una de las prioridades de la nueva administración municipal es remodelar la comandancia policial.

A veces, como en Tehuipango, no se trata de recursos, sino de la sensibilidad para entender qué es lo que le urge a la mayoría de la gente. Aquí, las prioridades y el gobierno municipal van en sentido contrario.

 @YamiriRodriguez

jueves, 8 de octubre de 2026

Crónica de un debate legislativo

 

Yamiri Rodríguez Madrid

Tenía tiempo que no había en el Congreso Local una rastriza como la del pasado martes, cuando un grupo de diputados de Morena puso pintos y parejos a otro grupo de los de oposición.  Todo comenzó por el abasto de medicamentos.

Como en un ring de lucha libre, hubo 5 técnicos y 5 rudos, nada más que en lugar de jugarse la máscara o la cabellera, lo que estuvo de por medio fue, de entrada, su credibilidad y no llenar de embustes a los veracruzanos.   Casi tres horas duró el agarrón legislativo, donde por parte de los rudos predominó mucho ruido, pero pocos argumentos, llegando incluso a las alusiones personales y a la descalificación, en un intento burdo y desesperado por jalar reflectores.

Le cito un ejemplo que fue de los más comentados, incluso entre los propios diputados.  El diputado Alejandro Porras Marín (Morena) preguntó en dos ocasiones a Indira Rosales San Román (PAN) por un presunto desvío de más de 40 millones de pesos que, según afirmó, fue señalado por la Auditoría Superior de la Federación durante su gestión al frente de la Secretaría de Desarrollo Social. También le cuestionó cuántos medicamentos podrían haberse adquirido con esos recursos.

Rosales San Román calificó la intervención como una denostación personal, llamó a Porras Marín “imitador del peje 2.0” y retiró su siguiente participación. Claro, la exfuncionaria yunista hizo mutis para no aclarar sobre el estado de las observaciones de auditoría mencionadas.

Otra postura fue la de Nallely Mendoza Camarillo (Morena), quien sostuvo que las condiciones del sistema de salud deben analizarse a partir de las decisiones de gobiernos anteriores. Se refirió a la atención en las unidades médicas de primer nivel y cuestionó la cobertura del extinto Seguro Popular para pacientes con enfermedades renales o cáncer. La legisladora también afirmó que el hospital de salud mental de su distrito cuenta actualmente con servicios y medicamentos, después de un periodo de abandono.

Aunado a lo anterior, Victoria Gutiérrez(Morena)  atribuyó el rezago del sector a las políticas de administraciones anteriores y mencionó incluso al gobierno de Javier Duarte. Como parte de las acciones actuales, citó la adquisición de más de 60 ambulancias y de vehículos para servicios de salud por el gobierno de Rocío Nahle García, así como la propuesta de un sistema universal de salud impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Bertha Ahued Malpica, también de Morena, hizo referencia al anuncio de nuevos hospitales y a obras que quedaron inconclusas, entre ellas el hospital materno infantil de Coatzacoalcos. Y su compañera Ingrid Calderón invitó a los diputados de oposición a visitar las unidades hospitalarias para conocer sus condiciones.

La discusión también abordó las fuentes de información utilizadas por los legisladores. Mientras integrantes de Morena pidieron contrastar los contenidos de redes sociales con recorridos en hospitales, Montserrat Ortega y Ana Rosa Valdés remitieron a información disponible en internet, en el Face y en el Google.    Las redes pueden aportar información y recoger denuncias. En tribuna, sin embargo, corresponde presentar los datos, identificar sus fuentes y sostener las conclusiones. Pedir al adversario que busque en internet dejó a esas intervenciones sin el respaldo que exigía la discusión.

La discusión se alejó todavía más del tema cuando Héctor Yunes aludió a un supuesto conflicto familiar de Porras Marín con sus padres. En síntesis, la oposición exigía cuentas sobre el sistema de salud, pero rechazaba discutir los antecedentes de su deterioro cuando la revisión alcanzaba a sus partidos o a sus propias trayectorias. Tan acalorada estaba la sesión que, incluso, el presidente de la Mesa Directiva, Luis Vicente Aguilar Castillo, intervino para precisar disposiciones del reglamento.

Y hubo también los que nunca faltan en este tipo de sesiones: los convidados de palo. Diputadas y diputados locales que se dicen con la camiseta muy puesta para el reparto de candidaturas, pero cuando se trata de subir a la tribuna nada más no suman, se quedan callados mirando para otro lado. Felipe Pineda Barradas, Tanya Carola Viveros Cházaro y Valeria Méndez Moctezuma son morenistas que quieren que los encarten para 2027, pero ni la boca se les oye en este tipo de debates.

Así pues, el tema de la salud en el Congreso de Veracruz terminó por colocar a la oposición frente a sus propias cuentas pendientes.   Para discutir responsabilidades hace falta memoria, además de argumentos. La memoria selectiva puede servir para el discurso, pero, para rendir cuentas, resulta insuficiente como quedó demostrado en la acalorada sesión del martes.

@YamiriRodríguez

miércoles, 7 de octubre de 2026

El respeto de los derechos animales en Veracruz


Yamiri Rodríguez Madrid

Tan solo esta semana, en diversos municipios del Estado de Veracruz se han informado de acciones de rescate animal. En Teocelo, Emilio fue localizado por activistas atado a un árbol, sin agua y sin comida, con la intención de matarlo de hambre, calor y lluvia.

El lunes, el Departamento de Salud Animal del Ayuntamiento de Xalapa, dio seguimiento a un reporte formal en la colonia Lomas de Casa Blanca y multó al dueño del perrito.

Este martes, la Fiscalía General del Estado (FGE) reportó que la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Ambientales y Contra los Animales (FEDAYCA), cumplimentó una orden de reaprehensión en contra de un sujeto “N”, señalado como presunto responsable de matar el año pasado a un gatito en la colonia Ferrocarrilera de Xalapa.

Pero si nos ponemos a revisar a detalle los casos mediáticos de este año, comprobamos que hay una alta incidencia de maltrato animal, pero también cada vez se castiga más.

Ejemplo de lo anterior es que las y los diputados locales aprobaron, por unanimidad, una reforma al Código Penal para sancionar el envenenamiento de animales. En la exposición de motivos se detalló que, si bien este tipo de conductas ya puede ser considerado maltrato o crueldad animal conforme a la normativa vigente, su inclusión expresa en el Código Penal permitirá que el incremento de las sanciones no dependa de acreditar circunstancias adicionales, como la prolongación de la agonía del animal o que el medio utilizado constituya un método de extrema crueldad.

Con esta medida, Veracruz es uno de los pocos estados que da penas mayores por el envenenamiento de animales, junto con Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Querétaro y Ciudad de México.

Ojalá y con esto se la piensen mejor quienes se les hace fácil ponerle veneno a perros y gatos de la calle, de vecinos, pues les podrían tocar hasta cuatro años y seis meses de prisión si provoca la muerte. Tristemente es una práctica que se presenta más frecuentemente de lo que creemos y que describe la calidad humana de quien se atreve a hacerlo. Por eso hoy se dio otro paso importante en la defensa de los derechos de los animalitos.

@YamiriRodriguez