miércoles, 19 de agosto de 2026

Nahle y los ingenios

 

Yamiri Rodríguez Madrid

En Veracruz, alrededor de un millón de personas dependen económicamente de la agroindustria de la caña de azúcar y de sus ingenios: productores y sus familias, trabajadores de fábrica, cortadores, jornaleros, transportistas, proveedores y comercios vinculados a la operación de 17 ingenios -de los 49 que hay en todo el país- aportando cerca del 40 por ciento de la producción nacional. Es también un estado con historia cañera pues, en Santiago Tuxtla, en 1524, Hernán Cortés fundó el primer trapiche llamado Tepeaca. Desde entonces la producción azucarera ha traído muchos beneficios para la entidad, con sus altas y bajas.

En el sexenio de Vicente Fox, por ejemplo, el gobierno federal expropió 11 ingenios veracruzanos por los niveles de deuda que tenían y el alto riesgo de que dejaran de operar.  Se trató de El Modelo, en Cardel; El Potrero, en Atoyac; La Providencia, en Cuichapa; San Cristóbal, en Carlos A. Carrillo; San Miguelito, en Córdoba; San Francisco El Naranjal, en Lerdo de Tejada; el Central Progreso, en Paso del Macho; Fomento Azucarero del Golfo, en Pánuco; Cuatotolapan, en Hueyapan de Ocampo; San Gabriel, en Cosamaloapan y el San Pedro, hoy de nueva cuenta pendiendo de un hilo.

Con el paso de los años, factorías que durante años vivieron tiempos de gloria, como El Independencia en Martínez de la Torre o el Libertad, en Misantla, terminaron por cerrar. Los mismo le pasó al ingenio La Concha, en Jilotepec, que enfrentaba un pasivo superior a los 270 millones de pesos, además de que se le debían 17 millones de pesos al Fideicomiso Comercializador (FICO), el cual aportó los recursos para hacer la última zafra y no pudo recuperar su dinero. Con la Concha, el trabajo de 400 obreros y de casi todo un pueblo, se perdió, pues de este ingenio dependían todos ellos.

De ahí la preocupación de la gobernadora Rocío Nahle por el anuncio del Grupo Porres del cierre de su ingenio San Pedro, ubicado en el camino vecinal Lerdo – Saltabarranca, en la región de Los Tuxtlas. Y más que preocupación, era su obligación entender lo que estaba pasando con esa fábrica, generadora de empleos y motor de la economía regional. Incluso, en su conferencia de prensa de este lunes, comentó que buscó a los empresarios para conocer la situación y sobre todo para saber qué opciones se tenían. También escuchó a trabajadores del ingenio y a productores de toda la región.

Es cierto que le falta mucho mantenimiento a las instalaciones de la factoría, pero la conclusión fue que, si cierra, esa parte de Los Tuxtlas y de la Cuenca prácticamente se quedaría sin actividad económica.

Por todo lo anterior, le informó de la situación a la presidenta Claudia Sheinbaum y ella le dio instrucciones de manera inmediata a la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en México, Columba Jazmín López Gutiérrez, quien esta misma semana estará en tierras veracruzanas para atender el asunto.  Lo cierto es que la gobernadora está enfocada y concentrada en recuperar ese ingenio, para que trabaje y siga dando sustento a la gente.

A la gobernadora, y a todos los gobernadores, no se les dio el voto en las urnas para ganar concursos de popularidad ni aplausómetros, sino para resolver los problemas y eso es precisamente lo que está haciendo con el San Pedro y todas las familias que de este dependen.

@YamiriRodriguez

martes, 18 de agosto de 2026

La inversión en los mercados

 

Yamiri Rodríguez Madrid

Los mercados con centros vivos de cada municipio; en estos no solo se accede al alimento, sino que son motores económicos y hasta culturales, de las ciudades. Si bien no hay un censo oficial de cuantos mercados de abasto hay en la entidad veracruzana, se estima que hay cerca de 300 en todo el territorio.   Hay, obviamente, algunas ciudades que tienen hasta 7 mercados y otros que, a duras penas, llegan a uno.

En lo que sí coinciden es que muchas autoridades municipales se olvidan de desarrollar políticas públicas que incidan en quienes laboran y acuden a los mercados; pasan los años y no solo no le invierten uno solo peso en dignificarlos, sino que se olvidan de ir a visitarlos.   Muchos de estos sufren de plagas -hasta de ratas de dos patas-, pero también de instalaciones eléctricas y sanitarias arcaicas, lo que pone en peligro a muchas personas, de competencia con el ambulantaje, además de que les falta limpieza general, pintura, impermeabilización y hasta señalización.

Hoy que están iniciando estas nuevas administraciones municipales, pocos alcaldes y alcaldesas se han acordado de los mercados y sus familias. En Tantoyuca, por ejemplo, la semana pasada el presidente municipal, Roberto San Román, arrancó la construcción de un colector pluvial en la zona del mercado municipal, pues recordó que ésta fue una de las más perjudicadas por las lluvias registradas el pasado 9 de octubre, fecha desde la cual se mantuvieron labores de limpieza y apoyo directos con los afectados. Por su parte, los comerciantes del mercado municipal manifestaron que la obra facilitará sus actividades diarias durante la temporada de lluvias y expresaron su reconocimiento a las autoridades locales por la puesta en marcha de los trabajos.

Además de obras, ojalá sean más los ediles que destinen recursos para los mercados municipales y para las familias que dependen de estos, pues sí le invierten, pueden hacer de estos destinos turísticos, como corredores gastronómicos y artesanales; un ganar-ganar para locatarios y para autoridades locales. Es cuestión de visión, disposición y planeación.

@YamiriRodriguez

lunes, 17 de agosto de 2026

A Nachito Luna le está quedando muy grande la presidencia municipal coatepecana

Yamiri Rodríguez Madrid

Es una pena la racha de malos gobernantes que ha tenido el Pueblo Mágico de Coatepec. Nachito Luna empezó con muchas ganas, pero meses después, pese a la juventud, se quedó sin gas y son los habitantes y visitantes quienes pagan las consecuencias. Basta con darse una vuelta para constatar cómo tiene al municipio.

De entrada, la imagen de Coatepec está por los suelos. El camellón del bulevar constantemente está enmontado y las glorietas abandonadas. La que está en la salida hacia Xico parece terreno baldío y eso que es paso obligado hacia el Libramiento y hacia el otro Pueblo Mágico.   Hay basura por las calles y, aunque si bien eso es de la gente cochina, sin educación, debería tener cuadrillas atentas a estos temas.

El centro es una anarquía, más en fines de semana.  No ha tenido la mano firme para poner en orden al ambulantaje. Mientras locatarios del mercado pagan sus cuotas, ya les cerró una calle por una obra y todo alrededor hay camionetas vendiendo lo que a usted se le ocurra. Pero el ambulantaje fomentado por Nachito está incluso afuera de las plazas, como Santa Cecilia y hacia Xico: ha hecho cerrar a establecidos y propicia la informalidad.

A eso súmele el terrible estado de las calles, llenas de baches; sin gestión alguna para la urgente reparación del bulevar, sin obra pública realmente importante. Ya hablaremos en una próxima entrega de qué es lo que supuestamente está haciendo con los 154 millones 51mil 276 pesos que tiene de presupuesto para este 2026 en 88 obras y acciones y simplemente no se ven por ningún lugar.

Pero Nachito no supervisa ni el trabajo de sus empleados. Le cito un ejemplo. En el módulo de Cartillas hay un trabajador de nombre, Rafael Ortiz, que saca sus frustraciones y fobias con los jóvenes que llegan a tramitar su cartilla.  Ejerciendo su “poder del sello”, los hace dar vueltas y vueltas poniendo n cantidad de peros. Sin ser psicólogo, ni nada por el estilo, con “solo verlos” puede determinar si son o no de Coatepec, si tienen “x o y personalidad para hacer o no hacer cosas” y su trato depende del código postal, si son de los fraccionamientos saca sus complejos; todo esto, porque, insisto, Nachito no se entera ni de lo que pasa junto a su oficina. Y como el burócrata Rafa Ortiz, que se siente todo poderoso, tiene lleno el municipio.

Y debe ser el único presidente municipal de Morena que no chambea en fines de semana. Tan cansado debe estar que lo único que se sabe que hace es su mañanera de los lunes, la cual junta más gente un perrito atropellado que su ejercicio de transparencia.  Mientras a su homólogo xiqueño lo vemos organizando jornadas de limpieza y muchos eventos y a la alcaldesa de Xalapa no le falla un solo tequio, Luna va de tumbo en tumbo, de escándalo en escándalo.

Pero eso sí, Nachito anda como pepita en comal, con delirios de grandeza, creyendo que él va a poner a los candidatos de su partido al distrito; si no puede poner orden, menos va a estar influyendo en las listas.

Al paso que va, a Nachito Luna ya se le puede comparar con su antecesor, Raymundo Andrade; si sigue así lo va a superar como el más gris.  Pobre Coatepec.

@YamiriRodriguez