Yamiri Rodríguez Madrid
Hace unos años,
el hoy exgobernador de Durango, José Rosas Aispuro, tuvo a bien regalarme un
libro sobre la historia de la cinematografía en ese estado; una publicación por
demás extraordinaria en la que se detalla todo lo que ahí se rodó de 1954 al
2022. Durango, la tierra del cine, se hizo con la aportación del
Fideicomiso Público de Inversión y Administración del Impuesto por Servicios de
Hospedaje del Estado e incluye la ficha técnica de cada película, serie,
telenovela, docuserie y demás, tanto en español como en inglés.
Para el
ciudadano, es un libro por demás interesante; para los estudiantes de cine y
fotografía, un documento obligado de consulta, pero para la industria cinematográfica,
es un nutrido catálogo. Por ejemplo, White Feather (La Ley del Bravo)
fue el primer western grabado ahí en 1954 por la 20th Century Fox. En su
ficha se incluyen datos como el afiche de la película, la compañía productora, la
dirección, guion, fotografía, música, la duración del filme y, obviamente, los
protagonistas. En este caso, Robert Wagner, John Lund y Debra Paget. Viene una sinopsis
y, en algunos casos, un código QR para ver la película. 210 fichas en total
donde figura Clark Gable, Robert Mitchum, María Félix, Dolores del Río, Emilio
El Indio Fernández, Audrey Hepburn y Burt Lancaster, por mencionar algunos. Incluyeron
un mapeo para videojuegos, ganadores del Óscar y bases de datos de cinematografía.
Todo esto viene
a colación por la próxima visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Veracruz,
el 15 de febrero, para anunciar apoyos a la cinematografía. Veracruz es un
escenario natural donde también se han grabado un sinnúmero de películas, pero
que solo están plasmadas en el recuerdo colectivo, como la que grabó Arnold Schwarzenegger
en Coatepec y Xalapa en el 2000 (Daño Colateral); Mel Gibson, en 2010, en el
extinto Penal de Allende del Puerto de Veracruz (Atrapen al gringo); Apocalypto
en San Andrés Tuxtla, Catemaco y Paso de Ovejas o recientemente la serie de
Netflix, Las muertas, en el Puerto.
Bien haría la
Editora de Gobierno, aprovechando este impulso necesario que se le dará al
cine, en hacer una publicación similar, en colaboración con la Facultad de
Artes de la Universidad Veracruzana, la escuela de cine que hay en Xalapa, con
los municipios y, con las secretarías de Turismo y Cultura; mapear estas locaciones para la lente, pero
también para los videojuegos.
Incluso pueden
ir más allá como lo han hecho Durango y Sonora, al ofrecer los mapas turísticos
en las cadenas de hoteles, donde se incluyen los recorridos por las locaciones,
pues ellos conservan aún muchas de las películas de vaqueros, donde chicos y
grandes quieren grabarse y tomarse una foto.
No se necesita
mucho dinero, solo ponerse de acuerdo y ganas, sobre todo, ganas.
@YamiriRodriguez