lunes, 10 de agosto de 2026

Jalcomulco, otra más del Movimiento Naranja

 

Yamiri Rodríguez Madrid

Sigue el descrédito para Movimiento Ciudadano. Mientras la dirigencia necea con persecución política, sus ediles no cesan de dar razones del por qué se les investiga, como es el caso del presidente municipal en Jalcomulco quien le sumó una raya más al tigre.  

Hace unos días, una persona, desesperado, convocó a los medios para acusar que Roberto Ixtla Campuzano pretende despojarlo de su vivienda. Resulta que, en octubre del año pasado, siendo alcalde electo, hizo negocios con el señor Luis Burillo Arenas para comprarle a su madre, una maestra jubilada, una casa en el fraccionamiento Residencial Las Cumbres, en Xalapa, por 3.5 millones de pesos. Como enganche, según narró el agraviado, dio 1.5 millones de pesos; los otros 2 millones los pagaría a más tardar en febrero de este año. Estamos en agosto y eso no ha pasado; por el contrario, ya hasta remodeló la casa que no ha terminado de pagar.

Pero el asunto no para ahí, ya que el alcalde emecista, con tal de salir del brete, le ofreció al vendedor de la casa obra pública, lo cual no aceptó. De comprobarse lo dicho por el señor, estaría ante un delito. Este año Jalcomulco, con poco más de 5 mil habitantes, recibe un presupuesto de 22 millones 248 mil 756 que, de acuerdo con la información que el propio Ixtla Campuzano proporcionó al ORFIS, solo le alcanzará para 25 obras y acciones a lo largo de todo el 2026.

Lo curioso es que, de esos 22 millones, 600 mil son para la adquisición de vehículos nuevos; 400 mil para el pago de una auditoría, otros 174 mil para que le elaboraran el Plan de Desarrollo Municipal; otros 174 mil para que le hicieran el Plan Hídrico, 154 mil pesos por la elaboración del dictamen de entrega-recepción y 150 mil pesos por asesorías administrativas a áreas del Ayuntamiento.

Y de la obra pública, que supuestamente anda repartiendo, está la rehabilitación del Palacio Municipal; la rehabilitación con concreto hidráulico del camino principal a Jalcomulco que cuesta 2.3 millones de pesos; un millón más para el de la localidad de Tacotalpan; 3.4 millones para el de Santa María Tatetla o casi 3 millones de pesos por 26 techos firmes, por citar unos cuantos ejemplos.

Habrá que ver en qué para todo esto, las obras y acciones sí, pero también la denuncia en su contra. Parece que el Movimiento Naranja se esforzó por postular a puro finísimo personaje. Y así se dicen sorprendidos.

 

@YamiriRodriguez

viernes, 7 de agosto de 2026

Ingenio San Pedro y el impacto en Los Tuxtlas

 


Yamiri Rodríguez Madrid

Apenas en noviembre del año pasado se celebraba el decreto que establecía el nuevo arancel para la importación de azúcar a México, del 156% y, en un caso específico, de 210.44%, aplicable al azúcar cruda, refinada, líquida, invertida, con aromatizantes o colorantes, así como a jarabes con azúcar y productos con contenido muy alto de azúcar.   El ajuste era para proteger la agroindustria nacional de la caña frente a la caída de precios internacionales, corregir distorsiones del mercado, y frenar afectaciones por sobre oferta interna, pero 9 meses después hay un ingenio que anuncia su cierre en el estado, con lo que eso implica para cientos de familias que viven de este.

Se trata del Ingenio San Pedro, ubicado en la región de Los Tuxtlas, el cual argumentó que la continuidad de la fábrica resultó económicamente inviable debido a las dinámicas del mercado y las condiciones financieras del sector. El cese de actividades, a decir de los propios trabajadores, impactará de manera directa a más de siete mil productores que cultivan un promedio de 48 mil hectáreas de caña en ejidos de Ángel R. Cabada, Lerdo de Tejada, Saltabarranca, Tlacotalpan, Santiago Tuxtla y San Andrés Tuxtla y, de manera indirecta, hasta 30 mil personas.

Pero esta es una historia vieja de los ingenios. En el 2005, por ejemplo, el gobierno federal expropió dos ingenios veracruzanos.  Debido al estado precario que guardaban las finanzas del ingenio la Concepción, ubicado en el municipio de Jilotepec, se esperaba que sucediera lo mismo, sin embargo y para desgracia de quienes dependían de este, se tornó chatarra. Tan sólo en ese año, la factoría enfrentaba un pasivo superior a los 270 millones de pesos, además de que se le debían 17 millones de pesos al Fideicomiso Comercializador (FICO), el cual aportó los recursos para hacer la zafra anterior y no pudo recuperar su dinero. Tan grave era la situación, que en una de sus últimas zafras que realizó La Concha generó un adeudo por el orden de los 40 millones de pesos, propiciado por una controversia entre los mismos productores quienes, al no ponerse de acuerdo, provocaron que las más de 45 mil toneladas de caña que debieron molerse en La Concha fueran canalizadas a Mahuiztlán y La Gloria.

En el ingenio La Independencia en Martínez de la Torre, iniciaron un concurso mercantil para evitar su quiebra y darle certidumbre al ingenio salvaguardando su producción, Al final, terminó por cerrar. Los propios productores de San Pedro recuerdan aún el cierre del ingenio San Francisco, en Lerdo de Tejeda, pues se siente en los bolsillos.

Anualmente, se estima que 17 millones de toneladas de caña son producidas en la entidad, es decir 41 por ciento del total nacional, el cual es cercano a las 42 millones de toneladas; existen 150 mil productores, 18 mil obreros, 41 mil cortadores, 10 mil transportistas y 3 mil 200 empleados administrativos: en total son dos millones de veracruzanos los que dependen, de manera directa o indirecta, de la producción de la caña de azúcar.

Con el problema de San Pedro, el trabajo de decenas de obreros, y de casi todo un pueblo, está en riesgo. Aunque el gobierno estatal los ayude, ¿por cuánto tiempo podrán sostenerse?

@YamiriRodriguez

jueves, 6 de agosto de 2026

Oxígeno al Puerto

 

Yamiri Rodríguez Madrid

Este miércoles, la gobernadora Rocío Nahle y la presidenta municipal, Rosa María Hernández Espejo, supervisaron los trabajos de rescate del icónico centro histórico del Puerto de Veracruz. No es una tarea menor tras décadas y décadas de abandono.

De la mano del Instituto Nacional de Antropología e Historia (dado que aún hay inmuebles con varios siglos a cuestas), se está haciendo el remozamiento de fachadas y la incorporación de iluminación indirecta en la avenida Independencia y los Portales, después vendrán los trabajos de pintura, la iluminación de cada casona y el diálogo con los portaleros para armonizar marquesinas y colores para mejorar la imagen del primer cuadro.

Sin embargo, este es un proyecto integral; Hernández Espejo ha sido insistente en eso, por lo que le ha solicitado a la mandataria veracruzana no solo incrementar el número de camiones que brindar el servicio al centro, sino abrir nuevas rutas, esto ante las peticiones de quienes viven en Tejería, Oasis, Amapolas y otras colonias del suroeste porteño.

Lo dice bien la alcaldesa: una ciudad mejor cuidada, con espacios atractivos y servicios eficientes, beneficia a todas y todos al fortalecer la llegada de visitantes y la actividad económica.   Los trabajos avanzan, pero es tarea de muchos el que el rescate del centro histórico porteño sea a cabalidad.    De los dueños de esas propiedades a hacerse responsables de lo que tienen, pues con estas acciones que se están haciendo, su plusvalía se va a disparar.   De los comerciantes que son primeros interesados en que el centro vuelva a brillar para que esto se refleje en sus ganancias.   De quienes confluyen en este punto del Puerto por cuidar los trabajos que se realizan y mantenerlo limpio y eso aplica también para los turistas.

Es una inversión importante la que ahí realizan estado y municipio; son trabajos, insisto, muy detallados por el valor histórico que tiene la zona, pero, ante todo, es volver a poner de pie un centro histórico que, durante décadas, mantuvieron en la indiferencia, en el olvido, pese a su contribución en la historia nacional.

 @YamiriRodriguez