viernes, 7 de agosto de 2026

Ingenio San Pedro y el impacto en Los Tuxtlas

 


Yamiri Rodríguez Madrid

Apenas en noviembre del año pasado se celebraba el decreto que establecía el nuevo arancel para la importación de azúcar a México, del 156% y, en un caso específico, de 210.44%, aplicable al azúcar cruda, refinada, líquida, invertida, con aromatizantes o colorantes, así como a jarabes con azúcar y productos con contenido muy alto de azúcar.   El ajuste era para proteger la agroindustria nacional de la caña frente a la caída de precios internacionales, corregir distorsiones del mercado, y frenar afectaciones por sobre oferta interna, pero 9 meses después hay un ingenio que anuncia su cierre en el estado, con lo que eso implica para cientos de familias que viven de este.

Se trata del Ingenio San Pedro, ubicado en la región de Los Tuxtlas, el cual argumentó que la continuidad de la fábrica resultó económicamente inviable debido a las dinámicas del mercado y las condiciones financieras del sector. El cese de actividades, a decir de los propios trabajadores, impactará de manera directa a más de siete mil productores que cultivan un promedio de 48 mil hectáreas de caña en ejidos de Ángel R. Cabada, Lerdo de Tejada, Saltabarranca, Tlacotalpan, Santiago Tuxtla y San Andrés Tuxtla y, de manera indirecta, hasta 30 mil personas.

Pero esta es una historia vieja de los ingenios. En el 2005, por ejemplo, el gobierno federal expropió dos ingenios veracruzanos.  Debido al estado precario que guardaban las finanzas del ingenio la Concepción, ubicado en el municipio de Jilotepec, se esperaba que sucediera lo mismo, sin embargo y para desgracia de quienes dependían de este, se tornó chatarra. Tan sólo en ese año, la factoría enfrentaba un pasivo superior a los 270 millones de pesos, además de que se le debían 17 millones de pesos al Fideicomiso Comercializador (FICO), el cual aportó los recursos para hacer la zafra anterior y no pudo recuperar su dinero. Tan grave era la situación, que en una de sus últimas zafras que realizó La Concha generó un adeudo por el orden de los 40 millones de pesos, propiciado por una controversia entre los mismos productores quienes, al no ponerse de acuerdo, provocaron que las más de 45 mil toneladas de caña que debieron molerse en La Concha fueran canalizadas a Mahuiztlán y La Gloria.

En el ingenio La Independencia en Martínez de la Torre, iniciaron un concurso mercantil para evitar su quiebra y darle certidumbre al ingenio salvaguardando su producción, Al final, terminó por cerrar. Los propios productores de San Pedro recuerdan aún el cierre del ingenio San Francisco, en Lerdo de Tejeda, pues se siente en los bolsillos.

Anualmente, se estima que 17 millones de toneladas de caña son producidas en la entidad, es decir 41 por ciento del total nacional, el cual es cercano a las 42 millones de toneladas; existen 150 mil productores, 18 mil obreros, 41 mil cortadores, 10 mil transportistas y 3 mil 200 empleados administrativos: en total son dos millones de veracruzanos los que dependen, de manera directa o indirecta, de la producción de la caña de azúcar.

Con el problema de San Pedro, el trabajo de decenas de obreros, y de casi todo un pueblo, está en riesgo. Aunque el gobierno estatal los ayude, ¿por cuánto tiempo podrán sostenerse?

@YamiriRodriguez

jueves, 6 de agosto de 2026

Oxígeno al Puerto

 

Yamiri Rodríguez Madrid

Este miércoles, la gobernadora Rocío Nahle y la presidenta municipal, Rosa María Hernández Espejo, supervisaron los trabajos de rescate del icónico centro histórico del Puerto de Veracruz. No es una tarea menor tras décadas y décadas de abandono.

De la mano del Instituto Nacional de Antropología e Historia (dado que aún hay inmuebles con varios siglos a cuestas), se está haciendo el remozamiento de fachadas y la incorporación de iluminación indirecta en la avenida Independencia y los Portales, después vendrán los trabajos de pintura, la iluminación de cada casona y el diálogo con los portaleros para armonizar marquesinas y colores para mejorar la imagen del primer cuadro.

Sin embargo, este es un proyecto integral; Hernández Espejo ha sido insistente en eso, por lo que le ha solicitado a la mandataria veracruzana no solo incrementar el número de camiones que brindar el servicio al centro, sino abrir nuevas rutas, esto ante las peticiones de quienes viven en Tejería, Oasis, Amapolas y otras colonias del suroeste porteño.

Lo dice bien la alcaldesa: una ciudad mejor cuidada, con espacios atractivos y servicios eficientes, beneficia a todas y todos al fortalecer la llegada de visitantes y la actividad económica.   Los trabajos avanzan, pero es tarea de muchos el que el rescate del centro histórico porteño sea a cabalidad.    De los dueños de esas propiedades a hacerse responsables de lo que tienen, pues con estas acciones que se están haciendo, su plusvalía se va a disparar.   De los comerciantes que son primeros interesados en que el centro vuelva a brillar para que esto se refleje en sus ganancias.   De quienes confluyen en este punto del Puerto por cuidar los trabajos que se realizan y mantenerlo limpio y eso aplica también para los turistas.

Es una inversión importante la que ahí realizan estado y municipio; son trabajos, insisto, muy detallados por el valor histórico que tiene la zona, pero, ante todo, es volver a poner de pie un centro histórico que, durante décadas, mantuvieron en la indiferencia, en el olvido, pese a su contribución en la historia nacional.

 @YamiriRodriguez

miércoles, 5 de agosto de 2026

La Ley de Medios y la urgente necesidad de un padrón


Yamiri Rodríguez Madrid

Las últimas estimaciones calculaban que en Veracruz había cerca de mil 500 “medios”, y entrecomillo “medios” porque no todos los que se hacen llamar así cumplen con esas características: los hay serios, formales, que pagan impuestos y generan empleos; hay también los llamados “católicos”, que publican cada que Dios quiere y hay pseudo reporteros que solo extorsionan y calumnian, y así ha sido desde que existe la prensa.

A ese exorbitante número de estaciones de radio, televisoras, periódicos, páginas de internet y fanpages, hay que multiplicarle los reporteros que algunos de estos tienen, lo que muchas veces complica las cosas. Hasta a los propios integrantes del gremio nos pasa que ya no identificamos quién es quién o en qué medio trabaja, de ahí la urgencia de un padrón, aunque muchos compañeros se nieguen a este.  

No se trata de un fichaje, sino de intentar tener un poco de orden: empezando por cuántos periodistas ejercemos en el estado, quiénes están en qué medios, si alguien se dedica a algo más que el periodismo y hasta quiénes son empíricos y quiénes son de formación, para avanzar en la profesionalización, pero a veces ni los propios medios tienen esta información de sus reporteros.

Esto viene a colación por Los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, que siguen en consulta ciudadana hasta el 21 de agosto. Aunque solo aplicará para empresas de radio y televisión, se plantea que  los propios medios de comunicación son quienes deben de emitir un Código de Ética estableciendo cómo garantizar que la información sea certificada y verificada, además de nombrar a un defensor de audiencias y poner a disposición mecanismos de defensa. 

Y es que la libertad de expresión no debería significar libertinaje, mentir o difamar.   Empieza desde el hecho de que muchas veces, aunque por ley hay un derecho de réplica, éste no se respeta. Hay que reconocer también que a veces hay excesos, se cruza la línea, hay difamaciones y  manipulaciones, hay afectaciones a la sociedad y a terceras personas y se pierde el profesionalismo y la ética. Y aunque eso corresponde a cada uno de quienes estamos detrás de una pluma, un micrófono o una cámara, como gremio es momento de analizar cómo estamos y hacia dónde vamos.

 

 

La gobernadora Rocío Nahle se ha pronunciado al respecto al referir que el trabajo periodístico ayuda al gobernante, porque cuando se hace un trabajo de investigación serio le ayudan, y citó como ejemplo el caso reciente de Alto Lucero, en donde se obligó a trabajadores a vender boletos de un baile. Y también externó que un periodista es igual que un médico o un ingeniero, debe tener ética en su profesión: “Si estamos mal, estamos mal, pero no es a través de amagos. Yo no trabajo así. Siempre lo he dicho: el respeto es de ida y vuelta”.

Así, el padrón de medios en Veracruz estará en la cancha de los propios comunicadores. Eso es, sin duda, una oportunidad para dar un poco de orden al propio gremio.

@YamiriRodriguez