Yamiri Rodríguez Madrid
En promedio, 6 por ciento de la
población veracruzana sufre algún tipo de discapacidad; 19.8 de ellos son
mayores de 60 años. Pero hay casos excepcionales, como en Tuxtilla, donde 21.3
por ciento de los habitantes tiene esta condición; Zacualpan, el 12.1;
Ixmatlahuacan el 11.3 por ciento, Chontla 10.9 o Tantima el 10.6 por ciento. En
otro punto en el que coinciden estos municipios es que en este año ninguno de
estos tiene un solo peso presupuestado para hacer su tierra más accesible. Tristemente
son pocas las nuevas administraciones municipales que entraron con el ímpetu de
hacer ciudades para todos. Hay muy pocos ejemplos.
Hace unos días, en Orizaba, el
presidente municipal Hugo Chahín Kuri puso en marcha el Área de Juegos
Inclusivos en la Alameda Francisco Gabilondo Soler "Cri-Crí", a
través del DIF Municipal Orizaba, que encabeza su esposa Lizzette Bojalil Simón.
Aunque está dirigida a la discapacidad en general, sus características
benefician directamente a infancias con neurodivergencias, como autismo o TDAH;
un espacio único en el estado.
En Xalapa, pensando en sumar a
todas y a todos, la presidenta municipal Daniela Griego Ceballos ha hecho
mejoras en el Palacio, como la reciente inauguración de una sala de lactancia.
Este espacio, pensado no solo para las madres trabajadoras del Ayuntamiento, es
un lugar seguro, privado, adecuado y gratuito para amamantar o extraer leche
materna. Una más se abrió en la sede del Instituto Municipal de las Mujeres.
Durante su mensaje, la alcaldesa
puntualizó que, aunque este tipo de instalaciones suele encontrarse en
hospitales, con menor frecuencia los gobiernos destinan lugares específicos
para apoyar el ejercicio de este derecho. El objetivo, dijo, es que Xalapa siga
siendo ejemplo de un Ayuntamiento que respeta los derechos, y que los recursos
estén enfocados en garantizarlos, en este caso, los derechos de las mujeres.
Como en estos dos ejemplos, no se
necesitan recursos millonarios para hacer ciudades pensadas para todas y
todos. Bien harían muchos otros en comenzar
por quitar postes en medio de las banquetas, añejas cabinas telefónicas, banquetas
fracturadas y disparejas; en colocar más rampas, pero bien hechas, en pensar en
adecuar espacios para el uso y disfrute de todos, pues la población es un mosaico
y nadie, sin excepción debe sentirse fuera. Es cuestión de visión y voluntad de
las autoridades locales.
@YamiriRodriguez