Yamiri Rodríguez Madrid
El INEGI actualizó,
a inicios de semana, sus Líneas de Pobreza correspondientes al pasado mes de marzo,
y en las que confirmó que aumentó
de manera anual el costo de los productos de la canasta alimentaria: 7.6% en el
ámbito rural y 8.1% en el urbano. Tres productos
veracruzanos se fueron por las nubes: jitomate y limón fueron los de mayor incidencia en la variación en el
ámbito rural y en el urbano; el chile y la papa, también han subido de precio
drásticamente.
Si bien no somos Sinaloa ni San Luis Potosí, la entidad sí tiene un
papel preponderante en la producción de jitomate en el sureste del país. De acuerdo con
datos recientes del Sistema Agroalimentario (SIAP), producimos alrededor de 32
mil a 42 mil toneladas anuales de jitomate (tomate rojo), dependiendo del año y
condiciones agrícolas. Emiliano Zapata y Actopan destacan como productores de este
cultivo.
En lo que hace
a la papa, aunque estamos muy por debajo de Sinaloa, Sonora, Puebla y el Estado
de México, cada año, aproximadamente se cultivan en la región de Perote entre
18 mil y 30 mil toneladas.
Y el limón es
uno de los productos estrella en Veracruz, pues se producen en la región de Martínez de la Torre aproximadamente
entre 230 mil y 350 mil toneladas, lo que nos convierte en líder nacional junto
con Colima y Michoacán.
Por eso esta alza inflacionaria impacta en el bolsillo de las familias,
pero también tiene un impacto directo en los productores de estos productos. El
año pasado, en Emiliano Zapata regalaban el jitomate por el bajo precio que les
querían pagar; hoy está en 60 pesos el kilo. En Perote se ha llegado a vender a
orilla de carretera y lo mismo pasa con el limón que no se exporta. Para muchas familias es comprar menos porque
el sueldo no aumenta; para los productores veracruzanos no necesariamente es
una mejora en sus ingresos.
La mayor parte del alza suele quedarse en intermediarios, transporte y
comercialización, aunado a que muchos productores venden a precio pactado o en
centrales de abasto, sin poder trasladar el precio final al consumidor. Para finales
de abril la situación podría ser mucho más compleja, pues por el contexto de
guerra internacional, el precio de los fertilizantes ha ido hacia arriba, lo
que le pega al productor, sumado al alto costo del diésel, para lo cual el gobierno
federal está intentando toparlo en 30 pesos.
Todos son básicos en la cocina de cualquier hogar. Su incremento nos va
a pegar.
@YamiriRodriguez