Yamiri Rodríguez Madrid
Los que siguen
sin dar crédito a que perdieron después de casi 30 años de cacicazgo, son los
Guzmán Avilés, pues ya los cacharon que son los autores intelectuales de varios
rumores malintencionados para intentar desestabilizar a Tantoyuca ahora que ya
no está bajo su yugo.
En diversos grupos de redes sociales del
municipio señalan que, tanto a Joaquín como su hermano Jesús, intentan sabotear
lo que se está haciendo, ahora a través de caos, miedo y todo lo que aliente la
descomposición social, como herramientas de propaganda negra, de lo cual
presumen ser maestros.
Según el
testimonio de varios habitantes de Tantoyuca, estos panistas son los
responsables de presuntamente quemar carros y hasta de fingir ataques, con la
matanza de gallos de sus propios ranchos y de prenderle fuego a unidades de
ellos para que la gente crea que la inseguridad está borbollante en ese punto
del norte del estado, pero es puro cuento; ya los conocen.
Además, si
revisamos cómo cerró su último año de administración Jesús Guzmán Avilés, los
datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública
revelan que hubo 9 homicidios dolosos en el 2025, 91 lesiones dolosas, 18 casos
de abuso sexual, 122 robos -muchos de estos con violencia, incluso a casa
habitación-, 19 de extorsión, 12 despojos, 135 denuncias por violencia familiar
y de género así como 17 casos de narcomenudeo, 87 de amenazas y 12 por delitos
cometidos por servidores públicos, además de una por delitos electorales.
Lo anterior se ratifica
con la inversión que hicieron en Seguridad Pública cuando estuvieron a cargo de
Tantoyuca. En el Sistema de
Consulta de Obras y Acciones Municipales de Veracruz, del Órgano de
Fiscalización Superior, (ORFIS) aparece que en 2018 la inversión en Seguridad
Pública Municipal fue literalmente de cero pesos; en 2019, cero pesos; en 2020,
destinaron solo 2.3 por ciento del total del presupuesto de ese año para ese
rubro, algo así como poco más de 8 millones de pesos; en 2021 lo redujeron a
1.1 por ciento (aproximadamente 3 millones de pesos). En 2022 fue de 1.3 por ciento la inversión; el
siguiente año no tuvo variación; para 2024 se redujo a 1.2 y en su último año,
2025, cayó a sólo 1 por ciento.
Los números oficiales, insisto, oficiales, no rumores, sino lo
registrado ante las autoridades y órganos correspondientes, demuestran que la
seguridad nunca fue su prioridad pues los presupuestos destinados para este fin
fueron paupérrimos. Hoy querer dar lecciones de moralidad solo dejan al
descubierto dos cosas: la primera es que no se resignan a que les ganaron por
las buenas y, la segunda, que uno del clan Guzmán Avilés ya se prepara para
salir en la boleta en 2027 (otra vez, como si fuera manda), por una diputación
con la bandera de la seguridad. Ahí
están los números, revise, coteje, esos nunca mienten.
@YamiriRodriguez