Yamiri Rodríguez Madrid
¿Cómo dejaría
Patricia Lobeira el Puerto de Veracruz que, a mes y medio de haber iniciado la
actual administración municipal, la morenista Rosa María Hernández Espejo lleva
ya tapados más de 25 mil baches en varios puntos de la ciudad y espera terminar
febrero con 65? Lo anterior es la muestra clara del grado de deterioro que
durante años padeció el primer municipio del Continente.
65 mil baches
es una grosería, es lo que tienen que sortear habitantes y turistas todos los
días en su ir y venir. Nos cuentan que
hay puntos, como el Fraccionamiento Faros, donde la carpeta asfáltica está
prácticamente destruida por haber estado años sin mantenimiento. En la zona de
Las Amapolas han reparado 213, además de trabajos en la Colonia Adalberto
Tejeda, J.B. Lobos, Mata de Pita, acceso al Fraccionamiento Bonaterra, Circuito
Florida Poniente y Circuito Florida Norte.
En esta primera etapa, la presidenta
municipal Rosa María Hernández Espejo, supervisó los trabajos de esta primera
etapa en el Fraccionamiento La Florida, uno de los 13 frentes en los que
trabajan de manera simultánea. Son muchos miles de pesos los invertidos para
ese fin, insisto, luego de años y años de descuido del Puerto.
Pero no es la
única ocupación urgente que le dejaron. Hace unos días, también, el Congreso
Local exhortó al Órgano de
Fiscalización Superior del Estado (Orfis), para auditar, de pe a pa, al Grupo
Metropolitano de Agua y Saneamiento (Grupo MAS), entre estas, obviamente,
incidencias y omisiones que, conforme al marco jurídico, pueden configurar
causales de terminación o rescisión del contrato, como tarifas elevadas, mala
calidad del agua, racionamiento y cortes prolongados, así como los cobros
excesivos y taponeos de drenaje sanitario. Lo que venía siendo el común
denominador en el Puerto.
Insisto, es la magnitud del abandono en el que ha estado el Puerto en
los últimos 8 años; finalmente le hace justicia la revolución a este histórico
municipio.