Yamiri Rodríguez Madrid
No muy lejos de la capital
veracruzana se ubica el municipio de Landero y Coss: hoy el menos poblado en
todo el estado. Desde hace más de 25 años la migración comenzó a hacer sus
estragos al punto que hoy solo tiene mil 464 habitantes, la mayoría de ellas
mujeres, pues la proporción es de 92 hombres por cada 100 mujeres.
El tener familias migrantes se
refleja en su manera de vivir. De acuerdo con los datos de la Encuesta
Intercensal, 74.4 por ciento de las viviendas son propias. Casi todas (99.5%) tienen electricidad; 98.8
tiene drenaje; 98.6 servicios sanitarios; 88.1 agua entubada, 78.8 tinaco y
10.7 su cisterna o aljibe. En 93.2 por
ciento de estos hogares hay televisor; en 86.9, por lo menos un teléfono
celular. En 83 por ciento hay
refrigerador, 48.5 tiene lavadora, 59.2 tiene Internet en casa; 31.2 cuenta con
automóvil y 18.9, una motocicleta.
22.5 por ciento de la gente en Landero y Coss se reconoce
como indígena, aunque solo 1 por ciento habla totonaco. Solo 6.3 por ciento
tiene estudios superiores, 21.3 acabó la prepa y 4.2 no tiene escolaridad.
Esta información toma mayor relevancia cuando contrastamos
que el presupuesto para este 2026 es de 14 millones 651 mil pesos, para solo 16
obras y acciones, y de los cuales 39 por ciento es para la Urbanización
Municipal. En ese rubro se cuentan rehabilitaciones de pavimentaciones y la
construcción de unas escalinatas.
De la bolsa de recursos, 24.7 por
ciento es pare Caminos y Rurales; 20.7 por ciento para Vivienda; 10.5 para
Seguridad Pública Municipal y 4.6 por ciento para Electrificación. Eso sí, no
hay un solo peso este año para Drenaje y Alcantarillado, para Protección y
Preservación Ecológica, ni para Estímulos a la Educación, ni Prevención de la
Violencia, por citar algunos rubros que pasan en blanco.
Por eso es importante que cada
municipio revise su radiografía actualizada para que, en el presupuesto 2027,
haya una mejor distribución que ayude a revertir los números rojos.
@YamiriRodriguez