Yamiri Rodríguez Madrid
No basta con detener
delincuentes, hay que darles castigos ejemplares. Muchas veces las víctimas y
sus familias se quedan con la sensación de que las sanciones impuestas contra
criminales son insuficientes, irrisorias en algunos casos, aunque en Veracruz
hay una clara tendencia de incrementar las penas cuando se trata de delitos
graves.
Tan solo este martes, la Fiscalía
General del Estado (FGE) reportó que obtuvo una sentencia condenatoria,
ejemplar, de 140 años contra un secuestrador en Xalapa, aunque días antes
habían dictado 85 años contra otro secuestrador en Chicontepec, por un hecho
ocurrido en 2021; 80 años contra otro en Tlapacoyan; 70 contra uno más en
Coatzacoalcos; 55 contra otros dos en Poza Rica y así la lista ha sido larga en
este año.
Pero a la par, fueron 72 años de
condena contra un feminicida en Boca del Río; 47 años contra otro en Alto
Lucero y 40 años más contra uno más en Emiliano Zapata, pero estos son solo
tres ejemplos de un cúmulo más de sentenciados por este delito. Es cierto que
pese a la cantidad de años que se les puedan dictar, nada repara la pérdida ni
el daño, pero también es una manera de asegurar que estos delincuentes no
volverán a dañar a nadie más y que no saldrán de la cárcel, hasta que hayan
muerto.
También es una manera de inhibir
estos delitos de alto impacto, pues en un mensaje claro de que quien la hace la
paga. Ojalá y que esto sea materia de
estudio de la Academia, pero también una fuente de estadísticas de las
autoridades que permitan en unos años más determinar cuán eficientes han sido
estas condenas ejemplares para ayudar a frenar los más crueles delitos.
@YamiriRodriguez