Hace
aproximadamente 21 años comenzó la lotificación del fraccionamiento Monte Magno,
en Xalapa, con la promesa de que sería lo más lujoso y exclusivo para vivir en
la capital veracruzana; hoy se ha convertido en una boyante zona comercial
hasta donde ambulantes hay, lo que tiene por demás molestos a los vecinos. No
es para menos.
Aproximadamente
el metro cuadrado de un terreno ronda en 10 mil pesos -hay algunos puntos donde
es un poco más elevado-, más obviamente el costo de construcción; cada lote se
supone que es de al menos 200 metros cuadrados e imagínese que su vecino de
junto pone una tlapalería, una tienda de abarrotes, una carnicería o, peor aún,
tiene un puesto ambulante de tacos todas las mañanas. Algunos han tenido que
cercar sus lotes porque los ambulantes ya se metían a despachar dentro; y ya ni
le digo de la basura que generan y ahí dejan y termina rodando por las calles.
A la zona
exclusiva se le cargó también el tráfico de autobuses de pasajeros, de motos de
repartidores y trabajadores de la construcción, camiones repartidores a todas
horas; y, todo eso, trae más ruido, movimiento que molesta a los vecinos. Para que usted dimensione lo anterior, tan
solo sobre el Boulevard Europa hay 6 plazas comerciales, más restaurantes y
comercios de diversos giros.
Por eso, en
diversos puntos de Monte Magno, pero también de Las Ánimas, han colocado lonas
pidiendo que ya no se instalen más comercios, ni escuelas ni oficinas, pue
están hartos del bullicio; los fines de semana son caóticos y los que viven cerca
de las plazas tienen problemas hasta con que les respeten sus cocheras. Peor
aún es que también se les ha incrementado la violencia: desde robos a casa
habitación hasta balaceras muy frecuentes. Hace unas semanas, el 10 de abril, frente
a Plaza Monte Magno, hubo una movilización policiaca porque los escoltas del
presidente municipal de Santiago Tuxtla, Noé Domínguez Cadena, estaban
esperándolo mientras se tomaba un café, con sus armas expuestas, lo que desató
el temor de la gente. Pero como esas, muchas.
Pero claro,
esto también ha sido propiciado por los propios propietarios de terrenos y
casas en Monte Magno que, sin tener la licencia de cambio de uso de suelo,
ponen a la renta sus terrenos y sus casas para comercios. Tan solo una farmacia les llega a ofrecer
hasta 60 mil pesos al mes por una propiedad. Por eso tanto negocio sigue proliferando
y hoy se construyen más y más accesorias.
Claro, este
problema no es privativo de Monte Magno, en el campestre de Nuevo Coapexpan hay
también molestia porque a una vecina se le ocurrió poner un asilo. ¡A ver en qué para la lucha de los vecinos
que compraron plusvalía y terminaron viviendo en medio de un foco comercial!
@YamiriRodriguez