Yamiri Rodríguez Madrid
Lo que pasó
este fin de semana durante un partido de futbol en Boca del Río, debe llamar a
la reflexión no solo a autoridades, sino también a la sociedad. Hay una
organización no gubernamental, llamada Salvemos al Futbol, que ha venido
documentando, entre otras cosas, la violencia que se da en ese deporte. En su estudio,
denominado “El problema de violencia en el futbol mexicano” y elaborado por
Sergio Solorio Silva, hace un primer diagnóstico de incidentes violentos y
medidas de seguridad a partir de la llegada de las llamadas Barras Bravas.
De lo anterior
se desprende que, de 1996 a 2024, se registraron en todo el país 103
incidentes, siendo 2024 el más violento y que en el 54 por ciento de los hechos
eran los grupos de animación los responsables; en un porcentaje aun muy mínimo
figuraba el crimen organizado. La riña
registrada la noche de este sábado en el estadio Hugo Sánchez, tras el partido
de fútbol entre los equipos Celaya y Racing Club de Veracruz, es una raya más
al tigre, pues cobró la vida de una persona.
Por instrucciones
de la gobernadora Rocío Nahle, la Fiscalía General del Estado de Veracruz inició
una carpeta de investigación y se trabaja de manera coordinada con el Gobierno
del Estado de Guanajuato, para el esclarecimiento del caso. Así también, la
mandataria veracruzana instruyó a la Secretaría de Protección Civil de Veracruz
a revisar las condiciones del inmueble donde se desarrollaba el evento y a
tomar las medidas necesarias para el deslinde de responsabilidades.
La presidenta
municipal de Boca del Río, Maryjose Gamboa, anunció que se clausuran los
partidos del Racing, que se mantiene abierta la unidad para los boqueños y que
habrá una consulta pública sobre retiro del comodato. Está también la postura
de los clubes involucrados. El equipo de Guanajuato señaló que brinda
atención y acompañamiento a aficionados heridos y familias, y que su
presidente, Christian Ríos, acudiría personalmente para acompañar a los hospitalizados
y manifestó su disposición para colaborar con las autoridades en el
esclarecimiento de lo ocurrido.
El Racing, propiedad
del polémico empresario tabasqueño Maclovio Yáñez -gran amigo del senador Adán
Augusto López-, con la sensibilidad de un elefante, primero festejó que ganó y ya
luego hizo su escueto comunicado, donde en redes les llovieron los comentarios
pues señalan que amenazaron a los dueños de los puestos para que no subieran
nada a redes. De la decisión de la presidenta municipal de clausurar los
partidos no han dicho ni pío, pero eso le costará al equipo un posible ascenso y
hasta la desafiliación.
Viene el Mundial
de Futbol y aunque Veracruz no tiene un papel preponderante, puede ser el “pretexto”
para hacer conciencia sobre el juego limpio, la civilidad y los entornos
seguros en los partidos. A las y los
presidentes municipales, debe ser un llamado de atención no solo esta riña,
sino ejecuciones que han sucedido en otros estados durante los partidos
llaneros, para redoblar la seguridad.
No podemos
tolerar que ningún tipo de deporte se contamine de la violencia; ya se desborda
del país, no dejemos que llegue hasta ahí.
@YamiriRodriguez