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martes, 19 de junio de 2012
Naranjo y la colombianización de México
Por Yamiri Rodríguez Madrid
En 2010, el ex presidente colombiano, Ernesto Samper Pizano, escribía una cruenta verdad que hoy enfrenta México: “Los sapos, como animales que son de sangre fría, no pueden percibir con facilidad los cambios lentos en la temperatura de su entorno; se han realizado experimentos patéticos sobre esta extraña condición colocando algunos de estos pobres batracios en recipientes con agua fría que se va calentando, lentamente, hasta que, al llegar al punto de ebullición, se cocinan vivos sin darse cuenta. Algo parecido les sucede a las sociedades víctimas de fenómenos como el del narcotráfico”.
Samper, tiene la calidad moral para expresar lo anterior pues durante su mandato se desarrolló una agresiva política integral de lucha contra el narcotráfico, que incluyó la destrucción de cultivos ilícitos, la destrucción de laboratorios para el procesamiento de drogas, la incautación de insumos químicos, la interdicción aérea y marítima de cargamentos de drogas, la lucha contra el lavado de activos a través de medidas draconianas como la extinción del dominio de bienes adquiridos ilícitamente y el combate de organizaciones criminales como el Cartel de Cali, considerado como uno de los carteles más perseguidos del mundo, que fue totalmente desmantelado durante su gobierno.
Con lo anterior, afirman los historiadores colombianos, Samper demostró que este Cartel, acusado de financiar su campaña, estaba en la misma situación de combate de todas las organizaciones criminales colombianas.
Pero retomo las líneas del abogado bogotano a propósito del reciente anuncio que hiciera el candidato presidencial de la Coalición Compromiso por México, de tener como asesor en temas de seguridad al ex director de la Policía Nacional colombiana, el mayor general Óscar Naranjo Trujillo.
Este hombre, polémico para muchos, recién dejó hace unos días su cargo como funcionario federal en su país natal, donde dirigía a 153 mil policías. Ha ocupando cargos de gran importancia a través de los cuales ha gestado contundentes golpes a la delincuencia común y organizada transnacional; así mismo, ha sido abanderado del permanente fortalecimiento y modernización de la Policía Nacional.
Fue gestor de la creación y organización de la Dirección de Inteligencia Policial - DIPOL, Unidad élite desde la cual logró la desarticulación de los carteles de Cali, Medellín y la Costa, resultado de su constante inquietud por la profesionalización del Recurso Humano y la adquisición de tecnología de punta para facilitar la actividad táctica y operativa de los investigadores. En su calidad de líder en la lucha contra el narcotráfico, ha conseguido la captura y extradición de más de mil delincuentes asociados a estas estructuras criminales.
Como Director de la Dirección de Investigación Criminal – DIJIN, continuó la lucha frontal contra las estructuras delincuenciales conocidas como Oficinas de Cobro, cuya estructura financiera y de lavado de activos, orquestada por los principales cabecillas relacionados en las listas de búsqueda internacional, se fue desmoronando gracias al trabajo liderado por él.
Otros de los cargos de significativa trascendencia institucional desde los cuales lideró grandes proyectos, fueron el de comandante del Centro de Operaciones Especiales (COPES). Fue también asesor de la Dirección del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), Agregado de Policía de la República de Colombia ante el Gobierno de Gran Bretaña, Asesor Oficina Gestión Institucional Policía Nacional, Comandante Policía Metropolitana de Santiago de Cali, entre otros.
¿Qué papel jugará en México en el escenario de que Peña Nieto resulte ganador de los comicios en sólo unos días? La colombianización mexicana apenas está iniciando. Por lo anterior, concluyo con las propias palabras del ex mandatario colombiano: “Lo que aquí está en juego no es si las drogas ilícitas deben o no ser reprimidas -y la discusión es válida en un contexto distinto- sino la propia supervivencia de las instituciones mexicanas como parte de un Estado social de derecho internacionalmente reconocido. Esta decisión colectiva debe partir de consenso sobre la gravedad de la situación para evitar que al país, como en el cuento del sapo, lo cocinen lentamente las fuerzas criminales que hoy lo intimidan”.
lunes, 4 de junio de 2012
La izquierda en Latinoamérica: la misma perra pero revolcada
Por Yamiri Rodríguez Madrid
Aunque todos se quieren vender así, no todas las izquierdas latinoamericanas son como el gobierno de Luiz Ignacio Lula Da Silva. La gran mayoría de estos estados están plagados de miseria, populismo, nerviosismo financiero y sobre todo, en el plano internacional, son vistos como un polvorín político. Revisemos el caso de Venezuela.
En materia constitucional, el presidente o comandante de la República Bolivariana de Venezuela, como el mismo Hugo Rafael Chávez Frías la ha llamado, ha modificado en diversas ocasiones a placer la Constitución, dándose la facultad de ser el Jefe de Estado y de Gobierno de la República, además de Comandante en Jefe de los 4 Componentes de la Fuerza Armada Nacional y Jefe Directo de la Reserva, teniendo la atribución de nombrar y remover libremente al Vicepresidente ejecutivo y a los integrantes del Consejo de Ministros.
Según la constitución aprobada el 15 de diciembre de 1999, el Presidente debe ser elegido cada 6 años, puede ser reelecto de manera inmediata y por una sola vez, y con la posibilidad de revocar su mandato a la mitad de cada período constitucional. El actual periodo presidencial, denominado la Quinta República, comenzó en el año 2000 y concluirá en el 2013, cuando se iniciará un nuevo periodo de gobierno de 6 años (www.constitución.ve), aunque en esta ocasión no por falta de ganas sino de salud, será difícil que se reelija Chávez.
¿Cuál es entonces la diferencia entre Hugo Rafael con la dictadura militar de Julián Bravo, Juan Crisóstomo Falcón, Antonio Guzmán Blanco, Cipriano Castro Ruiz o Juan Vicente Gómez?
El gasto burocrático es excesivo. En el equivalente mexicano existen todas estas secretarias: Ministerio del Poder Popular de Agricultura y Tierras, Ministerio del Poder Popular para la Alimentación; Ministerio del Poder Popular del Ambiente, Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Ministerio del Poder Popular para la Defensa, Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia, Ministerio del Poder Popular para la Educación; Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior; Ministerio del Poder Popular de Energía y Petróleo, Ministerio del Poder Popular para la Economía Comunal, Ministerio del Poder Popular para las Finanzas, Ministerio del Poder Popular para las Industrias Básicas y la Minería; Ministerio del Poder Popular para las Industrias Ligeras y Comercio, Ministerio del Poder Popular para la Infraestructura, Ministerio del Poder Popular para la Participación y el Desarrollo Social, Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas, Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, Ministerio del Poder Popular del Trabajo y Seguridad Social, Ministerio del Poder Popular para el Turismo y finalmente, el Ministerio del Poder Popular para la Vivienda y el Hábitat…24 dependencias que comen del populismo promovido por el amigo de AMLO.
¿Transparencia? ¿Qué es eso? ¿Corrupción? Para dar y repartir…¿Hacia esa izquierda quiere caminar México?
lunes, 20 de junio de 2011
El acceso a la justicia para los indígenas en México: estudio de caso en Oaxaca
Introducción
En septiembre d 2007, fue presentado, en las instalaciones del Colegio de Veracruz, el libro Informe del Diagnóstico sobre el acceso a la justicia para los indígenas en México: estudio de caso en Oaxaca, el cual fue publicado por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Durante dicho acto, la directora del proyecto, Jan Perlin, esbozó el trabajo realizado a través de una serie de ejes de análisis: la identidad ética e identidad indígena, el derecho a la jurisdicción indígena así como a ser tomados en cuenta sus usos, costumbres, prácticas y normas indígenas dentro de los procesos del Estado
Sin embargo, lo que más llamó mi atención fue el derecho de acceso a la justicia, es decir, una defensa adecuada a través de un traductor o intérprete, pues nuestro estado es una de las entidades con mayor población indígena y que dice estar avanzando en esta materia.
Los grupos vulnerables en un Estado pluricultural
Según lo expuesto por la especialista en cuestiones indígenas, México es un país que se dice pluricultural pero que, sin embargo, considera a sus etnias grupos vulnerables.
Esto ha traído consigo una serie de problemas, específicamente en el plano legal, pues muchos indígenas están presos sin siquiera haber recibido asistencia pues no hay mucha gente que hable sus lenguas o dialectos.
Si bien, dicho estudio está basado específicamente en el caso de Oaxaca, el análisis puede ser aplicable a otros estados como el nuestro, en donde según datos de la Dirección de Prevención y Readaptación Social, en los 22 penales veracruzanos están reclusos cerca de mil indígenas.
Al igual que lo plasma el estudio antes mencionado, muchos de estos reclusos han llegado a las cárceles por robos menores, la minoría por asesinato o violación. Empero, la característica común es que no obtuvieron una defensoría justa pues debido a la escases de traductores, los juicios se realizan en español, sin que ellos entendieran de qué se les acusaba,
Intentos locales en pro de los derechos de los indígenas se han hecho muchos: a inicios de la presente administración estatal el gobernador Fidel Herrera envió al Congreso local una iniciativa denominada Ley de Amnistía para el Estado de Veracruz, mediante la cual se otorgó libertad a indígenas reclusos por delitos menores. Hace unos meses la misma iniciativa fue reenviada y re aprobada.
Asimismo, el año pasado la Unión Europea financió becas para capacitar a traductores bilingües que pudieran ejercer la defensoría en aquellas entidades con mayor número de población indígena: Veracruz en la lista, por supuesto, anunció incluso la creación del Primer Instituto de Defensoría Indígena, con lenguas como la náhuatl y la totonaca principalmente. Empero, los meses han pasado y del proyecto no se ha vuelto a hablar.
Conclusiones
Desafortunadamente el tema de los indígenas, como muchos otros más, se ha dejado de lado en nuestro país. Las políticas implementadas en los últimos sexenios lejos de rescatar nuestras raíces, han propiciado la transculturación.
Un ejemplo de lo anterior se puede constatar en el municipio de Filomeno Mata –en la sierra de Zongolica-, donde la mayoría de sus habitantes hoy lucen su vestimenta indígena combinado con tenis, jeans o una gorra. Pero más allá de un aspecto cultural, en el ámbito legal México aún está en pañales, tal y como sucede en Guatemala, Perú, Bolivia o El Salvador.
Y es que el orgullo indígena hoy, en este lado del hemisferio, ha quedado pisoteado.
En septiembre d 2007, fue presentado, en las instalaciones del Colegio de Veracruz, el libro Informe del Diagnóstico sobre el acceso a la justicia para los indígenas en México: estudio de caso en Oaxaca, el cual fue publicado por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Durante dicho acto, la directora del proyecto, Jan Perlin, esbozó el trabajo realizado a través de una serie de ejes de análisis: la identidad ética e identidad indígena, el derecho a la jurisdicción indígena así como a ser tomados en cuenta sus usos, costumbres, prácticas y normas indígenas dentro de los procesos del Estado
Sin embargo, lo que más llamó mi atención fue el derecho de acceso a la justicia, es decir, una defensa adecuada a través de un traductor o intérprete, pues nuestro estado es una de las entidades con mayor población indígena y que dice estar avanzando en esta materia.
Los grupos vulnerables en un Estado pluricultural
Según lo expuesto por la especialista en cuestiones indígenas, México es un país que se dice pluricultural pero que, sin embargo, considera a sus etnias grupos vulnerables.
Esto ha traído consigo una serie de problemas, específicamente en el plano legal, pues muchos indígenas están presos sin siquiera haber recibido asistencia pues no hay mucha gente que hable sus lenguas o dialectos.
Si bien, dicho estudio está basado específicamente en el caso de Oaxaca, el análisis puede ser aplicable a otros estados como el nuestro, en donde según datos de la Dirección de Prevención y Readaptación Social, en los 22 penales veracruzanos están reclusos cerca de mil indígenas.
Al igual que lo plasma el estudio antes mencionado, muchos de estos reclusos han llegado a las cárceles por robos menores, la minoría por asesinato o violación. Empero, la característica común es que no obtuvieron una defensoría justa pues debido a la escases de traductores, los juicios se realizan en español, sin que ellos entendieran de qué se les acusaba,
Intentos locales en pro de los derechos de los indígenas se han hecho muchos: a inicios de la presente administración estatal el gobernador Fidel Herrera envió al Congreso local una iniciativa denominada Ley de Amnistía para el Estado de Veracruz, mediante la cual se otorgó libertad a indígenas reclusos por delitos menores. Hace unos meses la misma iniciativa fue reenviada y re aprobada.
Asimismo, el año pasado la Unión Europea financió becas para capacitar a traductores bilingües que pudieran ejercer la defensoría en aquellas entidades con mayor número de población indígena: Veracruz en la lista, por supuesto, anunció incluso la creación del Primer Instituto de Defensoría Indígena, con lenguas como la náhuatl y la totonaca principalmente. Empero, los meses han pasado y del proyecto no se ha vuelto a hablar.
Conclusiones
Desafortunadamente el tema de los indígenas, como muchos otros más, se ha dejado de lado en nuestro país. Las políticas implementadas en los últimos sexenios lejos de rescatar nuestras raíces, han propiciado la transculturación.
Un ejemplo de lo anterior se puede constatar en el municipio de Filomeno Mata –en la sierra de Zongolica-, donde la mayoría de sus habitantes hoy lucen su vestimenta indígena combinado con tenis, jeans o una gorra. Pero más allá de un aspecto cultural, en el ámbito legal México aún está en pañales, tal y como sucede en Guatemala, Perú, Bolivia o El Salvador.
Y es que el orgullo indígena hoy, en este lado del hemisferio, ha quedado pisoteado.
miércoles, 15 de junio de 2011
Problemática Nacional e Internacional de la trata de personas
Introducción
En 2007, durante la segunda sesión del Seminario sobre Relaciones Internacionales, organizado por el Colegio de Veracruz (Colver) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el embajador Juan Artola y la maestra, Karina Arias Muñoz, abordaron la problemática nacional e internacional de la trata de personas.
Fue de especial interés lo expuesto por el Jefe de la Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en nuestro país, específicamente en lo que hace referencia a la trata de las mujeres e infantes para el turismo sexual.
Y es que según lo dicho por el diplomático, si bien no hay estadísticas fidedignas en la materia, en América Latina año con año más de 100 mil mujeres son conducidas con engaños a países como Estados Unidos, Holanda, Alemania, Bélgica, Israel y Japón, aunque también muchas centroamericanas se quedan en tierras aztecas forzadas, en la mayoría de los casos, a ejercer la prostitución. Peor aún, es que esos mismos datos arrojan que más de 2 millones de niños son explotados sexualmente.
21 entidades federativas mexicanas –conforme a datos proporcionados en dicha conferencia-, están hoy relacionadas con el llamado turismo sexual. ¿Estaremos listos para hacerle frente a dicha problemática transfronteriza o nos convertiremos en un destino más de prostitución y pedofilia para los extranjeros?
México, ¿otro paraíso más del turismo sexual?
Ahondando en el caso de México, Juan Artola, quien fuera consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y para los Refugiados, explicó que en lo que hace a la trata de personas nuestro país se encuentra entre las primeras 28 naciones del mundo con este problema, mientras que a nivel América Latina es el quinto; de hecho, según un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos, México fue considerado en el 2006 como un punto de origen importante para el comercio sexual.
Si bien el problema de la trata de personas es extenso y con diversas variables, considero de suma importancia la problemática tanto nacional como internacional que se enfrenta con el llamado turismo sexual y por ende, la pederastia.
De acuerdo con información expuesta en el Seminario sobre Relaciones Internacionales por el Embajador, en el país existen 21 estados que enfrentan el problema de la explotación sexual, entre estas Ciudad Juárez, Tijuana, Tapachula, Acapulco, Cancún y Guadalajara.
Empero, aunque Veracruz no fue mencionado –tal vez por cuestión de espacio en las diapositivas-, también esta sufriendo de este mal cuya legislación enfrenta un vacío en el país.
Conforme a notas periodísticas de medios estatales, periódicamente se registran detenciones de bailarinas extranjeras, principalmente en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, además de que esporádicamente se han encontrado a menores laborando en los centros nocturnos.
Sólo basta revisar la sección de anuncios oportunos de los principales diarios de circulación estatal, o los panfletos de los denominados table dance, en donde se ofrecen los servicios de colegialas, o exóticas bailarinas traídas de Argentina, Brasil o algún país europeo, sitios a los cuales se permite únicamente el ingreso de quienes tienen el suficiente capital para pagar el tales lujos: empresarios y políticos.
Pero a la par, el turismo sexual está proliferando a través de las páginas de internet, siendo una de las más recientes y polémicas la de Poza Rica al Desnudo, donde jóvenes de esa ciudad del norte de la entidad, muchas de ellas menores de edad, colocaban sus fotografías posando semidesnudas o desnudas e incluían sus datos generales.
Lo cierto es que, como decía Juan Artola, el problema radica en la ausencia de una ley en la materia que penalice el trato de personas, que homologue las disposiciones legales estatales con el Código Penal Federal, específicamente en su artículo 201 bis 3, referente al turismo sexual.
De ahí que como en muchos otros ámbitos, el riesgo que se corra es el de quedarnos únicamente con la intención de hacer algo por enfrentar el problema, pues siempre hay otros intereses que ponderan.
Conclusiones
Si bien México fue un impulsor del Protocolo de Palermo del 2000, las confrontaciones políticas entre bancadas en el Congreso de la Unión, mantienen en la congeladora la iniciativa en la materia.
Cuanto más tardemos en atacar este mal, más crecerá el cáncer tal y como ha sucedido en otras latitudes. Esta problemática la hemos visto crecer y perder control en países altamente marginados como Filipinas o incluso Cuba, donde el turismo sexual se ha convertido en su principal atractivo, principalmente para viajeros de nuestro vecino país del norte o de Europa.
Ahí están también muchos países asiáticos donde niñas de 10 o hasta menos años, son prácticamente prostitutas profesionales que se venden por unas cuantas monedas a los extranjeros.
México aún está a tiempo de detener esta vorágine, de evitar convertirse en un oasis del turismo sexual para el mundo, pues aunque el problema se trate de tapar con un dedo, ahí está, y está creciendo.
En 2007, durante la segunda sesión del Seminario sobre Relaciones Internacionales, organizado por el Colegio de Veracruz (Colver) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el embajador Juan Artola y la maestra, Karina Arias Muñoz, abordaron la problemática nacional e internacional de la trata de personas.
Fue de especial interés lo expuesto por el Jefe de la Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en nuestro país, específicamente en lo que hace referencia a la trata de las mujeres e infantes para el turismo sexual.
Y es que según lo dicho por el diplomático, si bien no hay estadísticas fidedignas en la materia, en América Latina año con año más de 100 mil mujeres son conducidas con engaños a países como Estados Unidos, Holanda, Alemania, Bélgica, Israel y Japón, aunque también muchas centroamericanas se quedan en tierras aztecas forzadas, en la mayoría de los casos, a ejercer la prostitución. Peor aún, es que esos mismos datos arrojan que más de 2 millones de niños son explotados sexualmente.
21 entidades federativas mexicanas –conforme a datos proporcionados en dicha conferencia-, están hoy relacionadas con el llamado turismo sexual. ¿Estaremos listos para hacerle frente a dicha problemática transfronteriza o nos convertiremos en un destino más de prostitución y pedofilia para los extranjeros?
México, ¿otro paraíso más del turismo sexual?
Ahondando en el caso de México, Juan Artola, quien fuera consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y para los Refugiados, explicó que en lo que hace a la trata de personas nuestro país se encuentra entre las primeras 28 naciones del mundo con este problema, mientras que a nivel América Latina es el quinto; de hecho, según un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos, México fue considerado en el 2006 como un punto de origen importante para el comercio sexual.
Si bien el problema de la trata de personas es extenso y con diversas variables, considero de suma importancia la problemática tanto nacional como internacional que se enfrenta con el llamado turismo sexual y por ende, la pederastia.
De acuerdo con información expuesta en el Seminario sobre Relaciones Internacionales por el Embajador, en el país existen 21 estados que enfrentan el problema de la explotación sexual, entre estas Ciudad Juárez, Tijuana, Tapachula, Acapulco, Cancún y Guadalajara.
Empero, aunque Veracruz no fue mencionado –tal vez por cuestión de espacio en las diapositivas-, también esta sufriendo de este mal cuya legislación enfrenta un vacío en el país.
Conforme a notas periodísticas de medios estatales, periódicamente se registran detenciones de bailarinas extranjeras, principalmente en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, además de que esporádicamente se han encontrado a menores laborando en los centros nocturnos.
Sólo basta revisar la sección de anuncios oportunos de los principales diarios de circulación estatal, o los panfletos de los denominados table dance, en donde se ofrecen los servicios de colegialas, o exóticas bailarinas traídas de Argentina, Brasil o algún país europeo, sitios a los cuales se permite únicamente el ingreso de quienes tienen el suficiente capital para pagar el tales lujos: empresarios y políticos.
Pero a la par, el turismo sexual está proliferando a través de las páginas de internet, siendo una de las más recientes y polémicas la de Poza Rica al Desnudo, donde jóvenes de esa ciudad del norte de la entidad, muchas de ellas menores de edad, colocaban sus fotografías posando semidesnudas o desnudas e incluían sus datos generales.
Lo cierto es que, como decía Juan Artola, el problema radica en la ausencia de una ley en la materia que penalice el trato de personas, que homologue las disposiciones legales estatales con el Código Penal Federal, específicamente en su artículo 201 bis 3, referente al turismo sexual.
De ahí que como en muchos otros ámbitos, el riesgo que se corra es el de quedarnos únicamente con la intención de hacer algo por enfrentar el problema, pues siempre hay otros intereses que ponderan.
Conclusiones
Si bien México fue un impulsor del Protocolo de Palermo del 2000, las confrontaciones políticas entre bancadas en el Congreso de la Unión, mantienen en la congeladora la iniciativa en la materia.
Cuanto más tardemos en atacar este mal, más crecerá el cáncer tal y como ha sucedido en otras latitudes. Esta problemática la hemos visto crecer y perder control en países altamente marginados como Filipinas o incluso Cuba, donde el turismo sexual se ha convertido en su principal atractivo, principalmente para viajeros de nuestro vecino país del norte o de Europa.
Ahí están también muchos países asiáticos donde niñas de 10 o hasta menos años, son prácticamente prostitutas profesionales que se venden por unas cuantas monedas a los extranjeros.
México aún está a tiempo de detener esta vorágine, de evitar convertirse en un oasis del turismo sexual para el mundo, pues aunque el problema se trate de tapar con un dedo, ahí está, y está creciendo.
jueves, 31 de marzo de 2011
Las contradicciones de Juan Pablo II
...interpretación del texto de por Hangs Kung.
Hans Kung ha sido considerado uno de los principales críticos del extinto Papa Juan Pablo II, por consecuencia es un protagonista de la polémica religiosa; pero antes de iniciar el resumen es necesario comentar que el teólogo suizo ha sostenido el principio de necesidad de construir una nueva ética mundial que permita la convivencia armónica de todas las religiones.
En esta columna escrita recién murió Juan Pablo II, el también catedrático manifiesta que si bien muchos asociaron siempre al religioso con la lucha contra la guerra, en realidad su pontificado propició la crisis de credibilidad de la Iglesia Católica.
Para Kung prueba de lo anterior es que Juan Pablo II se aferró a la silla papal pese a su estado de salud, lo que para él es considerado una actitud antidemocrática que provocó la desilusión de muchos católicos.
Asimismo opina que tanto ensalzamiento de su persona fue un exceso pues su contribución a la caída del régimen socialista fue más un mito que una realidad. Es decir, para Kung el polaco no fue el mejor Papa del siglo XX sino el producto excelso de los propagandistas del Vaticano; en una palabra: una contradicción.
Esto lo fundamenta en que si bien la política exterior durante este papado se basó en el diálogo, la conversión y la reforma, al interior de su estado asumió una supuesta actitud de cerrazón, de bloqueo a toda reforma.
Por citar un ejemplo, la supuesta negación de los Derechos Humanos a obispos, cardenales y demás religiosos; la discriminación a mujeres al negarles ordenarse o bien, la prohibición de que utilicen métodos anticonceptivos o recurran al aborto bajo cualquier circunstancia.
Además –prosigue-, la mayoría de las leyes del Vaticano datan del medievo; como Estado se han negado a signar la Declaración de Derechos Humanos del Consejo de Europa.
El Consejero de la ONU responsabiliza también a Karol Wojtyla de que cada día sea menor el número de seminaristas, esto, según él, debido a la imposición del celibato, además de que se han incrementado los casos de pedofilia.
A la par agrega que en 25 años de papado se alejó de los verdaderos principios del catolicismo, y un ejemplo de esto fue su distanciamiento con la orden de los jesuitas y su acercamiento y confort que dio al grupo ultraconservador Opus Dei.
Acusa a la Iglesia Católica además de apoyar la mafia, a gobiernos fascistas a grupos de poder.
El autor considera que esto ha ocasionado el gran éxodo de la grey católica pues el Vaticano no ha dado la cara a sus problemas internos, por el contrario, si Joseph Ratzinger no cambia de rumbo, para Hangs la Iglesia va en pique: Sin feligreses, sin sacerdotes y sin credibilidad.
Hans Kung ha sido considerado uno de los principales críticos del extinto Papa Juan Pablo II, por consecuencia es un protagonista de la polémica religiosa; pero antes de iniciar el resumen es necesario comentar que el teólogo suizo ha sostenido el principio de necesidad de construir una nueva ética mundial que permita la convivencia armónica de todas las religiones.
En esta columna escrita recién murió Juan Pablo II, el también catedrático manifiesta que si bien muchos asociaron siempre al religioso con la lucha contra la guerra, en realidad su pontificado propició la crisis de credibilidad de la Iglesia Católica.
Para Kung prueba de lo anterior es que Juan Pablo II se aferró a la silla papal pese a su estado de salud, lo que para él es considerado una actitud antidemocrática que provocó la desilusión de muchos católicos.
Asimismo opina que tanto ensalzamiento de su persona fue un exceso pues su contribución a la caída del régimen socialista fue más un mito que una realidad. Es decir, para Kung el polaco no fue el mejor Papa del siglo XX sino el producto excelso de los propagandistas del Vaticano; en una palabra: una contradicción.
Esto lo fundamenta en que si bien la política exterior durante este papado se basó en el diálogo, la conversión y la reforma, al interior de su estado asumió una supuesta actitud de cerrazón, de bloqueo a toda reforma.
Por citar un ejemplo, la supuesta negación de los Derechos Humanos a obispos, cardenales y demás religiosos; la discriminación a mujeres al negarles ordenarse o bien, la prohibición de que utilicen métodos anticonceptivos o recurran al aborto bajo cualquier circunstancia.
Además –prosigue-, la mayoría de las leyes del Vaticano datan del medievo; como Estado se han negado a signar la Declaración de Derechos Humanos del Consejo de Europa.
El Consejero de la ONU responsabiliza también a Karol Wojtyla de que cada día sea menor el número de seminaristas, esto, según él, debido a la imposición del celibato, además de que se han incrementado los casos de pedofilia.
A la par agrega que en 25 años de papado se alejó de los verdaderos principios del catolicismo, y un ejemplo de esto fue su distanciamiento con la orden de los jesuitas y su acercamiento y confort que dio al grupo ultraconservador Opus Dei.
Acusa a la Iglesia Católica además de apoyar la mafia, a gobiernos fascistas a grupos de poder.
El autor considera que esto ha ocasionado el gran éxodo de la grey católica pues el Vaticano no ha dado la cara a sus problemas internos, por el contrario, si Joseph Ratzinger no cambia de rumbo, para Hangs la Iglesia va en pique: Sin feligreses, sin sacerdotes y sin credibilidad.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Cómo elaborar una ética mundial
...interpretación del texto de Javier Otala.
vier Otala Bajeneta es Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º, de formación jesuita, abogado y catedrático. En este artículo da sus puntos de vista en torno a la conformación de no una, sino de varias éticas mundiales. Primero hay que comenzar por explicar este hecho.
El español plantea que no puede regir una sólo ética mundial pues sería una especie de autoritarismo el que se siguiera un solo modelo de valores, además de que hay que tomar en cuenta las diferentes idiosincrasias que hay en el mundo.
Como segundo eje toral plantea la necesidad de tomar en cuenta la complejidad del ser humano. En este punto plantea que el tigre siempre será tigre más el ser humano es un conjunto de emociones, de características que forman personalidades, es en cierta forma, desde mi punto de vista, un producto del entorno que lo rodea.
Todo esto –considera-, influye en cómo concibe su ética: lo que es bueno, lo que es malo, el conducirse bajo estos preceptos o simplemente porque le da la gana.
El papel que la Ilustración juega en toda esta polémica por lo que es ético y lo que no lo, es primordial pues más que El Siglo de las Luces para la industria o el conocimiento, para muchos ésta época representó la emancipación de la humanidad –al menos en Europa-, de la sumisión, la ignorancia y otros factores opresores de la sociedad.
Varios siglos después de este parte aguas de la historia universal, Javier Otala apunta que la sociedad ha insistido en conformar una sólo ética mundial, lo cual de principio no encaja pues son más bien una limitante para llegar a esta fin.
Para el autor, ejemplo de lo anterior son las Declaratorias de los Derechos Humanos. Para occidente su carta de Declaratoria de los Derechos Humanos surge después de la Segunda Guerra Mundial; horrorizados por las masacres vividas los países signantes deciden elaborarla como un documento maestro que sin duda alguna hoy ya presenta deficiencias y que además no responde a la ética otros países.
Lo anterior se fundamenta en el contenido de la Declaratoria Islámica la cual, si bien persigue fines muy similares como la dignidad de la persona, el evitar la discriminación o las vejaciones, todo lo hace girar alrededor de ser agradable ante los ojos de Alá.
En conclusión, Otala Bajeneta ha planteado que será sumamente difícil igualar un patrón ético, establecer un bien común, un solo comportamiento para todas las naciones por lo que el reto de la sociedad internacional será que las éticas que surjan no choquen entre sí.
vier Otala Bajeneta es Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º, de formación jesuita, abogado y catedrático. En este artículo da sus puntos de vista en torno a la conformación de no una, sino de varias éticas mundiales. Primero hay que comenzar por explicar este hecho.
El español plantea que no puede regir una sólo ética mundial pues sería una especie de autoritarismo el que se siguiera un solo modelo de valores, además de que hay que tomar en cuenta las diferentes idiosincrasias que hay en el mundo.
Como segundo eje toral plantea la necesidad de tomar en cuenta la complejidad del ser humano. En este punto plantea que el tigre siempre será tigre más el ser humano es un conjunto de emociones, de características que forman personalidades, es en cierta forma, desde mi punto de vista, un producto del entorno que lo rodea.
Todo esto –considera-, influye en cómo concibe su ética: lo que es bueno, lo que es malo, el conducirse bajo estos preceptos o simplemente porque le da la gana.
El papel que la Ilustración juega en toda esta polémica por lo que es ético y lo que no lo, es primordial pues más que El Siglo de las Luces para la industria o el conocimiento, para muchos ésta época representó la emancipación de la humanidad –al menos en Europa-, de la sumisión, la ignorancia y otros factores opresores de la sociedad.
Varios siglos después de este parte aguas de la historia universal, Javier Otala apunta que la sociedad ha insistido en conformar una sólo ética mundial, lo cual de principio no encaja pues son más bien una limitante para llegar a esta fin.
Para el autor, ejemplo de lo anterior son las Declaratorias de los Derechos Humanos. Para occidente su carta de Declaratoria de los Derechos Humanos surge después de la Segunda Guerra Mundial; horrorizados por las masacres vividas los países signantes deciden elaborarla como un documento maestro que sin duda alguna hoy ya presenta deficiencias y que además no responde a la ética otros países.
Lo anterior se fundamenta en el contenido de la Declaratoria Islámica la cual, si bien persigue fines muy similares como la dignidad de la persona, el evitar la discriminación o las vejaciones, todo lo hace girar alrededor de ser agradable ante los ojos de Alá.
En conclusión, Otala Bajeneta ha planteado que será sumamente difícil igualar un patrón ético, establecer un bien común, un solo comportamiento para todas las naciones por lo que el reto de la sociedad internacional será que las éticas que surjan no choquen entre sí.
lunes, 28 de marzo de 2011
Declaración de Chicago 1993
Este documento que data del año de 1993 intenta establecer los principios de una ética mundial bajo la óptica de representantes de diversas religiones en el mundo.
En este consignan el estallido de crisis paralelas en diversos puntos del planeta: crisis financieras, económicas, políticas, económicas, pero al fin y al cabo crisis. Una constante pérdida de valores que se ha visto reflejada en guerras, asesinatos, niños con armas, hambrunas, epidemias, etcétera.
Cansados de esta situación deciden reunirse para sacar adelante una ética mundial conjunta, pues hace trece años sentenciaron que no podría haber un nuevo ordenamiento mundial sin atender a estos principios.
Si bien reconocen los errores que a lo largo de la historia han cometido las diversas iglesias considera que hoy son el principal sujeto para poder lograr una sociedad más humanizada. Se consideran los sembradores de esperanzas.
Es importante también destacar la aclaración que hacen: no se trata de constituir una ética mundial basada en la religión pues sería imposible terminar con las diferencias de credo, sino que sus cimientos serían única y exclusivamente el ethos.
“El respeto total a la persona humana, al carácter inalienable de la libertad, a la igualdad básica de todos los humanos y a la necesaria solidaridad de todos con todos”, cita el documento.
Los firmantes de esta declaratoria hacen hincapié en cuatro principios que para ellos resultan fundamentales en la composición de esta ética mundial: el compromiso por una cultura de la no-violencia y del respeto a toda vida, por una cultura de la solidaridad y por un orden económico justo, por una cultura de tolerancia y una vida vivida con veracidad y por el compromiso por una cultura de la igualdad de derechos y por la hermandad entre hombre y mujer.
En un país como México donde el groso de la población es católica esto se podría reducir en algunos de los mandamientos: no mentirás, no matarás, no robarás, o bien se resume en una frase que ellos mismos citan: “Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti”.
Si bien también reconocen que donde haya humanos habrá siempre conflictos, consideran que es a través de la conversión de las sociedades como finalmente podremos dar cumplimiento a este nuevo ordenamiento ético donde el único fin que se persigue es vivir en un mundo donde impere la paz y el respeto por el prójimo por encima de los intereses políticos o económicos de las naciones o de los gobernantes en turno.
En este consignan el estallido de crisis paralelas en diversos puntos del planeta: crisis financieras, económicas, políticas, económicas, pero al fin y al cabo crisis. Una constante pérdida de valores que se ha visto reflejada en guerras, asesinatos, niños con armas, hambrunas, epidemias, etcétera.
Cansados de esta situación deciden reunirse para sacar adelante una ética mundial conjunta, pues hace trece años sentenciaron que no podría haber un nuevo ordenamiento mundial sin atender a estos principios.
Si bien reconocen los errores que a lo largo de la historia han cometido las diversas iglesias considera que hoy son el principal sujeto para poder lograr una sociedad más humanizada. Se consideran los sembradores de esperanzas.
Es importante también destacar la aclaración que hacen: no se trata de constituir una ética mundial basada en la religión pues sería imposible terminar con las diferencias de credo, sino que sus cimientos serían única y exclusivamente el ethos.
“El respeto total a la persona humana, al carácter inalienable de la libertad, a la igualdad básica de todos los humanos y a la necesaria solidaridad de todos con todos”, cita el documento.
Los firmantes de esta declaratoria hacen hincapié en cuatro principios que para ellos resultan fundamentales en la composición de esta ética mundial: el compromiso por una cultura de la no-violencia y del respeto a toda vida, por una cultura de la solidaridad y por un orden económico justo, por una cultura de tolerancia y una vida vivida con veracidad y por el compromiso por una cultura de la igualdad de derechos y por la hermandad entre hombre y mujer.
En un país como México donde el groso de la población es católica esto se podría reducir en algunos de los mandamientos: no mentirás, no matarás, no robarás, o bien se resume en una frase que ellos mismos citan: “Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti”.
Si bien también reconocen que donde haya humanos habrá siempre conflictos, consideran que es a través de la conversión de las sociedades como finalmente podremos dar cumplimiento a este nuevo ordenamiento ético donde el único fin que se persigue es vivir en un mundo donde impere la paz y el respeto por el prójimo por encima de los intereses políticos o económicos de las naciones o de los gobernantes en turno.
viernes, 25 de marzo de 2011
Los Orígenes de la Guerra Fría, un ensayo de histografía
...interpretación del texto de Marco Altherr.
En este breve artículo denominado Origenes de la Guerre Froide, Marco Altherr, quien fuera jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) en Moscú durante tres años, intenta hacer un análisis de este importante suceso en la historia mundial bajo los enfoques de historiadores realistas y ortodoxos basando en cuatro temas importantes.
Estos se centran en la situación de Europa del Este y su esfera de influencia, la transición entre Roosevetl y Truman, el empleo militar o político de la bomba atómica, y el aspecto económico de la Guerra Fría.
Pero además toma en cuenta la influencia que tuvieron otros hecho como la Guerra de Vietnam “que traumatizó a una buena parte de la población estadounidense”, los movimientos estudiantiles en la década de los sesentas, la concepción del comunismo en el desarrollo de la Guerra Fría.
En el punto de la situación de Europa del Este y su influencia en este hecho histórico, Marco Altherr resume que los soviéticos tenían sumo interés en esta parte del continente europeo por cuestiones de seguridad propia de sus fronteras mientras que los americanos por una visión imperialista, más allá de los factores económicos o de influencia que pudieran extender.
En el caso de la transición presidencial estadounidense entre los demócratas Franklin D. Roosevetl y Harry Truman se puntualiza que ambos fueron los causantes del mayor divisionismo europeo a pesar de su política de un mundo de puertas abiertas. Las dos visiones históricas coinciden en que hubo continuidad del mandato de Roosevetl aunque con su muerte se perdió la ilusión de una cooperación futura con la entonces URSS y que estuvo obligado a endurecer la posición de los Estados Unidos.
En lo que hace al uso de la bomba atómica se plantea que esta fue una estrategia de política exterior de los Estados Unidos. Lo llamaron incluso el “chantaje de la bomba” pues si bien está fue utilizada contra el pueblo japonés en lo que conocemos tristemente como la historia de Hiroshima y Nagasaki, sirvió como un control de la conducta del gobierno ruso y de otras naciones que intentaran sublevarse al poderío estadounidense.
Ya por último, en lo que hace al aspecto económico de la Guerra Fría, los tres puntos anteriores obedecieron a las políticas e intereses fijados en la materia por nuestro vecino país del norte, por lo que hizo despliegue de su poderío económico y militar durante la guerra fría.
Al final concluye Marco Altherr concluye diciendo que el análisis de estos cuatro problemas y las diversas posiciones que se adoptan para ello abren vías nuevas a la investigación histórica.
En este breve artículo denominado Origenes de la Guerre Froide, Marco Altherr, quien fuera jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) en Moscú durante tres años, intenta hacer un análisis de este importante suceso en la historia mundial bajo los enfoques de historiadores realistas y ortodoxos basando en cuatro temas importantes.
Estos se centran en la situación de Europa del Este y su esfera de influencia, la transición entre Roosevetl y Truman, el empleo militar o político de la bomba atómica, y el aspecto económico de la Guerra Fría.
Pero además toma en cuenta la influencia que tuvieron otros hecho como la Guerra de Vietnam “que traumatizó a una buena parte de la población estadounidense”, los movimientos estudiantiles en la década de los sesentas, la concepción del comunismo en el desarrollo de la Guerra Fría.
En el punto de la situación de Europa del Este y su influencia en este hecho histórico, Marco Altherr resume que los soviéticos tenían sumo interés en esta parte del continente europeo por cuestiones de seguridad propia de sus fronteras mientras que los americanos por una visión imperialista, más allá de los factores económicos o de influencia que pudieran extender.
En el caso de la transición presidencial estadounidense entre los demócratas Franklin D. Roosevetl y Harry Truman se puntualiza que ambos fueron los causantes del mayor divisionismo europeo a pesar de su política de un mundo de puertas abiertas. Las dos visiones históricas coinciden en que hubo continuidad del mandato de Roosevetl aunque con su muerte se perdió la ilusión de una cooperación futura con la entonces URSS y que estuvo obligado a endurecer la posición de los Estados Unidos.
En lo que hace al uso de la bomba atómica se plantea que esta fue una estrategia de política exterior de los Estados Unidos. Lo llamaron incluso el “chantaje de la bomba” pues si bien está fue utilizada contra el pueblo japonés en lo que conocemos tristemente como la historia de Hiroshima y Nagasaki, sirvió como un control de la conducta del gobierno ruso y de otras naciones que intentaran sublevarse al poderío estadounidense.
Ya por último, en lo que hace al aspecto económico de la Guerra Fría, los tres puntos anteriores obedecieron a las políticas e intereses fijados en la materia por nuestro vecino país del norte, por lo que hizo despliegue de su poderío económico y militar durante la guerra fría.
Al final concluye Marco Altherr concluye diciendo que el análisis de estos cuatro problemas y las diversas posiciones que se adoptan para ello abren vías nuevas a la investigación histórica.
miércoles, 23 de marzo de 2011
La Teoría de las Relaciones Internacionales en los Albores Del Siglo XXI: Diálogo, Disidencia y Aproximaciones
...interpretación del texto de Mónica Salomón
Mónica Salomón González, profesora titular de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), ha escrito en este ejemplar de la Revista Electrónica de Estudios Internacionales un importante análisis sobre la materia, el cual abarca todas las tendencias generadas: neorrealismo, neoliberalismo, racionalismo y constructivismo.
Para ello la catedrática hace referencia a Sir Alfred Zimmern, diplomático e historiador quien postulaba que existían tres enfoques para entender las Relaciones Internacionales: las teorías o paradigmas, el impacto que la evolución de los acontecimientos tiene en estas y la influencia de conceptos de otras ciencias sociales.
Como ejemplo de lo anterior, la autora menciona el influjo que el término de la Guerra Fría y el fenómeno de la globalización han tenido sobre las Relaciones Internacionales y por supuesto en las agendas de muchos países; pero abundando en el tema Salomón Sánchez plantea sus propios tres enfoques: diálogo, disidencia y aproximaciones.
I)
En el primer apartado, el del diálogo, plantea las discrepancias que en los pocos años de vida de las Relaciones Internacionales han surgido entre dos corrientes: la neorrealista y la neoliberalista. Antes de profundizar en el tema es necesario recalcar que los neorrealistas se muestran escépticos a que se logre un desarrollo progresivo y armónico de las RRII, los segundos, los liberales, apuestan que este sí se dará.
Aunado a lo anterior cabe profundizar que si bien el realismo tiene sus orígenes en la antigua Grecia e India, como teoría explicativa de la realidad internacional se suscita al término de la Guerra Fría, por lo que la escritora española define su esencia como el pesimismo antropológico que no da cabida a los valores morales dentro de la acción política y que afirma que los estados, si bien actúan de manera muy similar, todos buscan el poder sobre los demás.
Entre sus máximos exponentes podemos mencionar a Henry Kissinger y a Stanley Hoffman.
En contraparte el liberalismo tiene sus cimientos en los trabajos desarrollados por Adam Smith, Emanuel Kant o Thomas Jefferson. Este pensamiento, que se enraíza en las primeras décadas del siglo anterior, se centra en que las Relaciones Internacionales están sujetas a los cambios que a nivel global se están registrando por lo que estas se enfocarán en la búsqueda del bien común y del cooperativismo. Esta ha sido para muchos la corriente más influyente a la fecha, aunque desde mi punto de vista ambas corrientes tienen sus blancos y sus negros, para otros el liberalismo es inexistente.
El debate entre ambas corrientes se ha dado desde décadas atrás; el primero de ellos en el periodo de entreguerras, el segundo en la década de los 70´s.En el primero de esto, Edward Hallet Carr, en su libro “La crisis de los veinte años” plasmó su férrea crítica hacia los fundamentos liberales del sistema económico y hacia el idealismo, pero además concibe la política como conflicto de intereses y la necesidad de mantener en este terreno una tensión entre el estudio de las realidades del poder y lo que el llama la utopía emancipadora. Es para muchos esta obra una visión mundial de la justicia social internacional en el consenso moral.
En 25 años no hubo muchos cambios en las teorías, más para la década de los 70’s se registró en tercer debate, también conocido como debate realismo-globalismo. En este Roberto O. Keohane es considerado el principal impulsor de la corriente transnacionalista, plasmada en dos de sus obras.
Esta se explica en el hecho de que el proceso de la política mundial ha sido transformado por el desplazamiento de las preocupaciones militares por los intereses económicos, es decir, se está produciendo una transición de la "real politic" hacia la denominada política baja "low politics" movida más por intereses económicos y comerciales.
Pero la pieza clave en este debate es sin duda alguna Keneth Waltz con su obra escrita en 1979 Teoría de las Políticas Internacionales pues ahí manifiesta la inadecuación de los análisis prevalecientes en el estudio de las Relaciones Internacionales así como la necesidad de verificarlos en su aplicación práctica, principalmente en el campo militar y económico. De ahí surge el llamado Neorrealismo.
“Se suele decir que en política la fuerza es, en última instancia, el factor dirimente. En la política internacional la fuerza es el factor dirimente no solo en última instancia, sino virtualmente en cualquier instancia del proceso”, cito a Waltz.
Regresando líneas atrás, el neorrealismo concibe al estado como actor principal, los liberales se oponen a su centralización; los neorrealistas lo conciben como una unidad, la otra teoría como una multiplicidad de agencias; para los neorrealistas la anarquía es el tema central de las Relaciones Internacionales, para los neoliberales no hay desconfianza en los regímenes.
En síntesis, el debate entre el neorrealismo y el neoliberalismo se centra en la naturaleza y consecuencia de la anarquía, la cooperación internacional, las intenciones y capacidades de los estados, así como el valor de las instituciones,
II)
Ahora bien, tomando en cuanta el segundo enfoque que plantea Mónica Salomón, el disidente, es necesario explicar que esta se basa en aquellos autores que inician una nueva corriente, por así llamarlo, basados en las carencias de las anteriores. Para esto es necesario también explicar las corrientes internas como la teoría crítica, los postmodernismos y los feminismos: racionalidad contra reflectividad, como lo define la autora.
Estas se resumen en el cuestionamiento que hacen de las teorías anteriores basados en el cómo se construye el conocimiento y cuáles son las características fundamentales del discurso.
Fue el mismo Roberto O. Keohane quien en l988 habló por primera vez del surgimiento de los disidentes como un elemento de yuxtaposición que para el fue considerado un elemento de fractura en el estudio de las Relaciones Internacionales: de nueva cuenta racionalismo vs. reflectivismo.
En el caso de los reflectivistas o post-positivistas, como también son llamados, estos no confiaban en los métodos científicos para explicar las Relaciones Internacionales sino en la historia, además de que preponderaban la reflexión humana sobre la naturaleza de las instituciones y de la política mundial. Para ellos las Relaciones Internacionales son el conjunto de los fenómenos socialmente construidos.
Ahora bien, la Teoría Crítica fue introducida en nuestra disciplina en 1981 por Richard Ashley y Robert Cox y esta se diferencia del neorrealismo en el hecho que concibe al estado no como actor absoluto, sino que viene acompañado de su sociedad civil.
Pero además no concibe al conflicto como algo permanente en las Relaciones Internacionales, sino como el elemento que permite el cambio.
El Postmodernismo por su parte surge apenas en 1990 como una fuerza contra el modernismo: discurso antimoderno, anti-ilustrado, anti-racional y anti-científico. Sus máximos representantes se niegan a todos los intentos de clasificar al mundo o de encontrar verdades universales pues van en contra de la pluralidad, además de que suelen hacer una reinterpretación de los textos, llamada “deconstrucción”.
“El análisis del discurso nos permite ilustrar los procesos textuales y sociales que están intrínsicamente conectados y describir, en contextos específicos, las implicaciones para la manera en la que pensamos y actuamos en el mundo contemporáneo”, explica Mónica Salomón.
Empero, hay que aclarar que para los postmodernos estas aclaraciones no quiere decir que su corriente es más válida que otra, de ahí que sean tan criticados.
Por último en este apartado la catedrática se refiere al Feminismo y las Relaciones Internacionales, el cual básicamente se resume en la intención de terminar con la desigualdad de género y los problemas que por años aquejaron a la mujer.
Dentro de estas surgieron diversas subcorrientes por así llamarlas, basadas en criterios políticos (feminismo liberal, socialista-marxista y radical) y epistemológicos.
Entre las autoras más representativas de esta corriente disidente están Jo Ann Tickner y Cinthia Enloe.
III)
En lo que hace a las aproximaciones, la catedrática se basa en las teorías del constructivismo y las reflexiones hechas sobre la sociedad internacional por las escuelas inglesa y española.
El constructivismo es básicamente la construcción de los significados de la realidad y como influye esto en la construcción del conocimiento. Su máximo exponente es Alexander Went y su origen se remonta a 1987, es decir, es la más flamante de las teorías.
Para el catedrático de la Universidad de Yale “resulta ventajoso el contar con una teoría sistemática que explique la formación de las identidades e intereses de los actores y el papel de las instituciones en las dinámicas de cooperación 8y también en las de conflicto) en el sistema internacional.
Son los autores constructivitas quienes introducen el término de “comunidad epistémica” a las Relaciones Internacionales el cual significa la red de profesionales con reconocida experiencia y competencia en un campo determinado y un reconocido conocimiento de temas relevantes para la elaboración de política en ese terreno o área temática.
Pueden ser definidas también –como lo hizo Emanuel Adler-, como vehículos de supuestos teóricos, interpretaciones y significados colectivos que pueden ayudar a crear la realidad social de las relaciones internacionales”. Son, en síntesis, las Sociedades Internacionales.
Monica Salomón concluye su escrito diciendo que en todos estos años básicamente el diálogo se ha centrado en las diferencias entre neorrealismo y neoliberalismo, siendo al parecer la primera, la que mayor fuerza ha mostrado, aunque obviamente aun hay mucho camino por andar en la materia de las Relaciones Internacionales.
Mónica Salomón González, profesora titular de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), ha escrito en este ejemplar de la Revista Electrónica de Estudios Internacionales un importante análisis sobre la materia, el cual abarca todas las tendencias generadas: neorrealismo, neoliberalismo, racionalismo y constructivismo.
Para ello la catedrática hace referencia a Sir Alfred Zimmern, diplomático e historiador quien postulaba que existían tres enfoques para entender las Relaciones Internacionales: las teorías o paradigmas, el impacto que la evolución de los acontecimientos tiene en estas y la influencia de conceptos de otras ciencias sociales.
Como ejemplo de lo anterior, la autora menciona el influjo que el término de la Guerra Fría y el fenómeno de la globalización han tenido sobre las Relaciones Internacionales y por supuesto en las agendas de muchos países; pero abundando en el tema Salomón Sánchez plantea sus propios tres enfoques: diálogo, disidencia y aproximaciones.
I)
En el primer apartado, el del diálogo, plantea las discrepancias que en los pocos años de vida de las Relaciones Internacionales han surgido entre dos corrientes: la neorrealista y la neoliberalista. Antes de profundizar en el tema es necesario recalcar que los neorrealistas se muestran escépticos a que se logre un desarrollo progresivo y armónico de las RRII, los segundos, los liberales, apuestan que este sí se dará.
Aunado a lo anterior cabe profundizar que si bien el realismo tiene sus orígenes en la antigua Grecia e India, como teoría explicativa de la realidad internacional se suscita al término de la Guerra Fría, por lo que la escritora española define su esencia como el pesimismo antropológico que no da cabida a los valores morales dentro de la acción política y que afirma que los estados, si bien actúan de manera muy similar, todos buscan el poder sobre los demás.
Entre sus máximos exponentes podemos mencionar a Henry Kissinger y a Stanley Hoffman.
En contraparte el liberalismo tiene sus cimientos en los trabajos desarrollados por Adam Smith, Emanuel Kant o Thomas Jefferson. Este pensamiento, que se enraíza en las primeras décadas del siglo anterior, se centra en que las Relaciones Internacionales están sujetas a los cambios que a nivel global se están registrando por lo que estas se enfocarán en la búsqueda del bien común y del cooperativismo. Esta ha sido para muchos la corriente más influyente a la fecha, aunque desde mi punto de vista ambas corrientes tienen sus blancos y sus negros, para otros el liberalismo es inexistente.
El debate entre ambas corrientes se ha dado desde décadas atrás; el primero de ellos en el periodo de entreguerras, el segundo en la década de los 70´s.En el primero de esto, Edward Hallet Carr, en su libro “La crisis de los veinte años” plasmó su férrea crítica hacia los fundamentos liberales del sistema económico y hacia el idealismo, pero además concibe la política como conflicto de intereses y la necesidad de mantener en este terreno una tensión entre el estudio de las realidades del poder y lo que el llama la utopía emancipadora. Es para muchos esta obra una visión mundial de la justicia social internacional en el consenso moral.
En 25 años no hubo muchos cambios en las teorías, más para la década de los 70’s se registró en tercer debate, también conocido como debate realismo-globalismo. En este Roberto O. Keohane es considerado el principal impulsor de la corriente transnacionalista, plasmada en dos de sus obras.
Esta se explica en el hecho de que el proceso de la política mundial ha sido transformado por el desplazamiento de las preocupaciones militares por los intereses económicos, es decir, se está produciendo una transición de la "real politic" hacia la denominada política baja "low politics" movida más por intereses económicos y comerciales.
Pero la pieza clave en este debate es sin duda alguna Keneth Waltz con su obra escrita en 1979 Teoría de las Políticas Internacionales pues ahí manifiesta la inadecuación de los análisis prevalecientes en el estudio de las Relaciones Internacionales así como la necesidad de verificarlos en su aplicación práctica, principalmente en el campo militar y económico. De ahí surge el llamado Neorrealismo.
“Se suele decir que en política la fuerza es, en última instancia, el factor dirimente. En la política internacional la fuerza es el factor dirimente no solo en última instancia, sino virtualmente en cualquier instancia del proceso”, cito a Waltz.
Regresando líneas atrás, el neorrealismo concibe al estado como actor principal, los liberales se oponen a su centralización; los neorrealistas lo conciben como una unidad, la otra teoría como una multiplicidad de agencias; para los neorrealistas la anarquía es el tema central de las Relaciones Internacionales, para los neoliberales no hay desconfianza en los regímenes.
En síntesis, el debate entre el neorrealismo y el neoliberalismo se centra en la naturaleza y consecuencia de la anarquía, la cooperación internacional, las intenciones y capacidades de los estados, así como el valor de las instituciones,
II)
Ahora bien, tomando en cuanta el segundo enfoque que plantea Mónica Salomón, el disidente, es necesario explicar que esta se basa en aquellos autores que inician una nueva corriente, por así llamarlo, basados en las carencias de las anteriores. Para esto es necesario también explicar las corrientes internas como la teoría crítica, los postmodernismos y los feminismos: racionalidad contra reflectividad, como lo define la autora.
Estas se resumen en el cuestionamiento que hacen de las teorías anteriores basados en el cómo se construye el conocimiento y cuáles son las características fundamentales del discurso.
Fue el mismo Roberto O. Keohane quien en l988 habló por primera vez del surgimiento de los disidentes como un elemento de yuxtaposición que para el fue considerado un elemento de fractura en el estudio de las Relaciones Internacionales: de nueva cuenta racionalismo vs. reflectivismo.
En el caso de los reflectivistas o post-positivistas, como también son llamados, estos no confiaban en los métodos científicos para explicar las Relaciones Internacionales sino en la historia, además de que preponderaban la reflexión humana sobre la naturaleza de las instituciones y de la política mundial. Para ellos las Relaciones Internacionales son el conjunto de los fenómenos socialmente construidos.
Ahora bien, la Teoría Crítica fue introducida en nuestra disciplina en 1981 por Richard Ashley y Robert Cox y esta se diferencia del neorrealismo en el hecho que concibe al estado no como actor absoluto, sino que viene acompañado de su sociedad civil.
Pero además no concibe al conflicto como algo permanente en las Relaciones Internacionales, sino como el elemento que permite el cambio.
El Postmodernismo por su parte surge apenas en 1990 como una fuerza contra el modernismo: discurso antimoderno, anti-ilustrado, anti-racional y anti-científico. Sus máximos representantes se niegan a todos los intentos de clasificar al mundo o de encontrar verdades universales pues van en contra de la pluralidad, además de que suelen hacer una reinterpretación de los textos, llamada “deconstrucción”.
“El análisis del discurso nos permite ilustrar los procesos textuales y sociales que están intrínsicamente conectados y describir, en contextos específicos, las implicaciones para la manera en la que pensamos y actuamos en el mundo contemporáneo”, explica Mónica Salomón.
Empero, hay que aclarar que para los postmodernos estas aclaraciones no quiere decir que su corriente es más válida que otra, de ahí que sean tan criticados.
Por último en este apartado la catedrática se refiere al Feminismo y las Relaciones Internacionales, el cual básicamente se resume en la intención de terminar con la desigualdad de género y los problemas que por años aquejaron a la mujer.
Dentro de estas surgieron diversas subcorrientes por así llamarlas, basadas en criterios políticos (feminismo liberal, socialista-marxista y radical) y epistemológicos.
Entre las autoras más representativas de esta corriente disidente están Jo Ann Tickner y Cinthia Enloe.
III)
En lo que hace a las aproximaciones, la catedrática se basa en las teorías del constructivismo y las reflexiones hechas sobre la sociedad internacional por las escuelas inglesa y española.
El constructivismo es básicamente la construcción de los significados de la realidad y como influye esto en la construcción del conocimiento. Su máximo exponente es Alexander Went y su origen se remonta a 1987, es decir, es la más flamante de las teorías.
Para el catedrático de la Universidad de Yale “resulta ventajoso el contar con una teoría sistemática que explique la formación de las identidades e intereses de los actores y el papel de las instituciones en las dinámicas de cooperación 8y también en las de conflicto) en el sistema internacional.
Son los autores constructivitas quienes introducen el término de “comunidad epistémica” a las Relaciones Internacionales el cual significa la red de profesionales con reconocida experiencia y competencia en un campo determinado y un reconocido conocimiento de temas relevantes para la elaboración de política en ese terreno o área temática.
Pueden ser definidas también –como lo hizo Emanuel Adler-, como vehículos de supuestos teóricos, interpretaciones y significados colectivos que pueden ayudar a crear la realidad social de las relaciones internacionales”. Son, en síntesis, las Sociedades Internacionales.
Monica Salomón concluye su escrito diciendo que en todos estos años básicamente el diálogo se ha centrado en las diferencias entre neorrealismo y neoliberalismo, siendo al parecer la primera, la que mayor fuerza ha mostrado, aunque obviamente aun hay mucho camino por andar en la materia de las Relaciones Internacionales.
jueves, 17 de marzo de 2011
Juan Pablo II: Un Papa que no siguió la tradición...
...una interpretación del texto de John Kleeves.
Karol Jósef Wojtyla, el extinto Papa Juan Pablo II, es sin duda alguna una de las figuras más trascendentes de la historia moderna, no sólo por su carisma e influencia religiosa, sino por el papel que desempeñó en la esfera política.
El Sumo Pontífice logró lo que muchos otros no pudieron: visitó países que nadie imaginó un líder católico visitaría, se reunió con las figuras más polémicas y fue sin duda alguna un contrapeso en muchas decisiones.
Ejemplo de lo anterior es que en este artículo John Kleeves pretende explicar el papel que el Papa jugó en el conflicto bélico de los Balcanes, al otorgar un apoyo incondicional a los ucranianos.
Muchos factores influyeron en este hecho desde la apreciación del autor, mismos que deben ser tomados en cuenta para poder desarrollar el presente resumen. Cabe hacer mención que algunos especialistas en temas religiosos se preguntan si es posible separar su elección en el año de 1978 del contexto político de la Guerra Fría.
Juan Pablo II, para muchos conservador y de derecha, tenía la plena noción de que el catolicismo fue una importante herramienta para enfrentar al socialismo: la confrontación directa con el ateismo.
Durante su pontificado le tocó presenciar la caída de Polonia en 1989 y de los demás países socialistas hasta la propia Unión Soviética en 1991. El teólogo brasileño, Leonardo Boff escribió que Juan Pablo II fue quien “rescató la religión para la publicidad del mundo, con una fuerza que galvaniza a las masas y como poder político, decisivo en el derrocamiento del régimen soviético”.
Para otros, como el periodista Jas Gawronski y el propio John Klevees, el Papa polaco tuvo indicios de estar contra el capitalismo dadas las atrocidades que se habían cometido y el haber contribuido él en algunas de ellas.
“El comunismo ha tenido cierto éxito en este siglo como una reacción contra una clase de capitalismo desenfrenado, salvaje, que todos conocemos muy bien (...). Los partidarios de un capitalismo a ultranza tienden a ignorar también las cosas buenas logradas por el comunismo: sus esfuerzos por superar el desempleo, su preocupación por los pobres. (...) Durante la época del comunismo hubo una preocupación por la comunidad, a diferencia del capitalismo, que es bastante individualista”, le dijo el Papa en entrevista al citado periodista.
En el 2001 el religioso viajó a Ucrania, en donde visitó la Nunciatura Apostólica del Kiev. Ahí dirigiéndose a todos los miembros de los diversos ritos en Ucrania, Juan Pablo II señaló que su "coexistencia en la caridad está llamada a servir de modelo de una unidad que vive en seno a un pluralismo legítimo y está garantizada por el Obispo de Roma, el sucesor de Pedro".
Casi al final de su homilía, el Pontífice se refirió a la reconquistada independencia ucraniana, y dijo que en esta década el país "ha mostrado que, no obstante las tentaciones de la ilegalidad y la corrupción, sus raíces espirituales son fuertes".
Juan Pablo II fue el primer Papa no italiano desde hacía más de 450 años. Nacido en Polonia tuvo un pontificado de 26 años, el cual es el tercero más largo en toda la historia de la Iglesia católica después del de San Pedro y Pio IX.
Karol Jósef Wojtyla, el extinto Papa Juan Pablo II, es sin duda alguna una de las figuras más trascendentes de la historia moderna, no sólo por su carisma e influencia religiosa, sino por el papel que desempeñó en la esfera política.
El Sumo Pontífice logró lo que muchos otros no pudieron: visitó países que nadie imaginó un líder católico visitaría, se reunió con las figuras más polémicas y fue sin duda alguna un contrapeso en muchas decisiones.
Ejemplo de lo anterior es que en este artículo John Kleeves pretende explicar el papel que el Papa jugó en el conflicto bélico de los Balcanes, al otorgar un apoyo incondicional a los ucranianos.
Muchos factores influyeron en este hecho desde la apreciación del autor, mismos que deben ser tomados en cuenta para poder desarrollar el presente resumen. Cabe hacer mención que algunos especialistas en temas religiosos se preguntan si es posible separar su elección en el año de 1978 del contexto político de la Guerra Fría.
Juan Pablo II, para muchos conservador y de derecha, tenía la plena noción de que el catolicismo fue una importante herramienta para enfrentar al socialismo: la confrontación directa con el ateismo.
Durante su pontificado le tocó presenciar la caída de Polonia en 1989 y de los demás países socialistas hasta la propia Unión Soviética en 1991. El teólogo brasileño, Leonardo Boff escribió que Juan Pablo II fue quien “rescató la religión para la publicidad del mundo, con una fuerza que galvaniza a las masas y como poder político, decisivo en el derrocamiento del régimen soviético”.
Para otros, como el periodista Jas Gawronski y el propio John Klevees, el Papa polaco tuvo indicios de estar contra el capitalismo dadas las atrocidades que se habían cometido y el haber contribuido él en algunas de ellas.
“El comunismo ha tenido cierto éxito en este siglo como una reacción contra una clase de capitalismo desenfrenado, salvaje, que todos conocemos muy bien (...). Los partidarios de un capitalismo a ultranza tienden a ignorar también las cosas buenas logradas por el comunismo: sus esfuerzos por superar el desempleo, su preocupación por los pobres. (...) Durante la época del comunismo hubo una preocupación por la comunidad, a diferencia del capitalismo, que es bastante individualista”, le dijo el Papa en entrevista al citado periodista.
En el 2001 el religioso viajó a Ucrania, en donde visitó la Nunciatura Apostólica del Kiev. Ahí dirigiéndose a todos los miembros de los diversos ritos en Ucrania, Juan Pablo II señaló que su "coexistencia en la caridad está llamada a servir de modelo de una unidad que vive en seno a un pluralismo legítimo y está garantizada por el Obispo de Roma, el sucesor de Pedro".
Casi al final de su homilía, el Pontífice se refirió a la reconquistada independencia ucraniana, y dijo que en esta década el país "ha mostrado que, no obstante las tentaciones de la ilegalidad y la corrupción, sus raíces espirituales son fuertes".
Juan Pablo II fue el primer Papa no italiano desde hacía más de 450 años. Nacido en Polonia tuvo un pontificado de 26 años, el cual es el tercero más largo en toda la historia de la Iglesia católica después del de San Pedro y Pio IX.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Socialconformismo
...interpretación del artículo de los 100 editoriales de Le Monde Diplomatique.
Javier Solana de Madariaga llegó en 1995 a la Secretaría General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en medio de la controversia, tal y como también lo fue su desempeño en dicho cargo.
Para esto hay que mencionar –aunque sea de manera superficial-, la trayectoria política del escritor y diplomático español, quien ha sido un destacable militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Años atrás había sido un férreo opositor a la Alianza Atlántica tal y como lo demostró en 50 razones para votar decir no a la OTAN. Para 1986 su opinión se había transformado y lo demás es historia.
En 1996 se desató el conflicto en Kosovo, siendo 1999 el año más crítico pues fue cuando inició la guerra entre las fuerzas yugoslavas y las de la OTAN. La Organización con la venia de los primeros ministros de Inglaterra, Francia, Italia y Alemania comenzó los incesantes bombardeos bajo el argumento de causas humanitarias, enarbolando la bandera de que con la vía militar como solución única se evitaría una limpieza étnica, usando para ello mil aeronaves.
Este ataque para muchos fue deliberado pues no tomaron en ningún momento en cuenta la decisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pues para la OTAN el papel del presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic era prácticamente el de un tirano que no permitía la autonomía a Kosovo. Los ministros de los mencionados países tampoco consultaron a sus respectivos parlamentos.
Hago entonces referencia a lo dicho por Solana y que se ha puntualizado en el texto: “Debemos impedir que un régimen autoritario continúe oprimiendo a su pueblo en Europa”.
Entonces la pregunta que muchos se formularon fue ¿Porqué no exigir lo mismo a otros países en situaciones similares como Turquía y el problema que enfrenta en Kurdistán o a Israel con Palestina? La respuesta es simple, son naciones aliadas a Occidente.
El papel que los Estados Unidos desempeñó es primordial en el conflicto de los Balcanes pues, a mi juicio, al igual que en otros problemas se inmiscuyó sin habérsele solicitado su ayuda, y mucho menos, sin tomar en cuenta las opiniones del Consejo de Seguridad de la ONU.
De nueva cuenta se hizo presente esta actitud paternalista de querer salvaguardar los derechos de los pueblos vulnerables, aunque claro está que esto siempre y cuando convenga a sus intereses.
Al final, provocó que el 6 de octubre de 1999 Solana de Madariaga fuera cesado de su cargo como Secretario General de la OTAN. En la actualidad el polémico Javier Solana es Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea así como Secretario General del Consejo de la Unión Europea.
La Guerra de Kosovo obedece al nuevo ordenamiento que lleva a cabo Occidente sin importar las 12 mil muertas registradas hasta el 2000 o los bloqueos a aquellos paises que no comulgan con las política neoliberales de modernización.
Javier Solana de Madariaga llegó en 1995 a la Secretaría General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en medio de la controversia, tal y como también lo fue su desempeño en dicho cargo.
Para esto hay que mencionar –aunque sea de manera superficial-, la trayectoria política del escritor y diplomático español, quien ha sido un destacable militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Años atrás había sido un férreo opositor a la Alianza Atlántica tal y como lo demostró en 50 razones para votar decir no a la OTAN. Para 1986 su opinión se había transformado y lo demás es historia.
En 1996 se desató el conflicto en Kosovo, siendo 1999 el año más crítico pues fue cuando inició la guerra entre las fuerzas yugoslavas y las de la OTAN. La Organización con la venia de los primeros ministros de Inglaterra, Francia, Italia y Alemania comenzó los incesantes bombardeos bajo el argumento de causas humanitarias, enarbolando la bandera de que con la vía militar como solución única se evitaría una limpieza étnica, usando para ello mil aeronaves.
Este ataque para muchos fue deliberado pues no tomaron en ningún momento en cuenta la decisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pues para la OTAN el papel del presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic era prácticamente el de un tirano que no permitía la autonomía a Kosovo. Los ministros de los mencionados países tampoco consultaron a sus respectivos parlamentos.
Hago entonces referencia a lo dicho por Solana y que se ha puntualizado en el texto: “Debemos impedir que un régimen autoritario continúe oprimiendo a su pueblo en Europa”.
Entonces la pregunta que muchos se formularon fue ¿Porqué no exigir lo mismo a otros países en situaciones similares como Turquía y el problema que enfrenta en Kurdistán o a Israel con Palestina? La respuesta es simple, son naciones aliadas a Occidente.
El papel que los Estados Unidos desempeñó es primordial en el conflicto de los Balcanes pues, a mi juicio, al igual que en otros problemas se inmiscuyó sin habérsele solicitado su ayuda, y mucho menos, sin tomar en cuenta las opiniones del Consejo de Seguridad de la ONU.
De nueva cuenta se hizo presente esta actitud paternalista de querer salvaguardar los derechos de los pueblos vulnerables, aunque claro está que esto siempre y cuando convenga a sus intereses.
Al final, provocó que el 6 de octubre de 1999 Solana de Madariaga fuera cesado de su cargo como Secretario General de la OTAN. En la actualidad el polémico Javier Solana es Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea así como Secretario General del Consejo de la Unión Europea.
La Guerra de Kosovo obedece al nuevo ordenamiento que lleva a cabo Occidente sin importar las 12 mil muertas registradas hasta el 2000 o los bloqueos a aquellos paises que no comulgan con las política neoliberales de modernización.
viernes, 11 de marzo de 2011
Los movimientos islamistas en la Posguerra Fría. Una aproximación sociopolítica
Interpretación del texto de César Mejías.
Expertos en el tema, al igual que César Mejías, han coincidido que tras la culminación de la Guerra Fría, el mundo vivió una especie de pausa de aproximadamente trece años, siendo la caída de las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre del 2001, una nueva referencia dentro de la agenda global.
El nombre de Al Qaeda llegó en unas cuantas horas hasta los lugares más recónditos del planeta como la red terrorista más importante al haber derrocado el hasta entonces infranqueable sistema de seguridad estadounidense.
A cinco años del atentado terrorista del que más se ha escrito a la fecha, hoy un tema vital para las naciones, mayoritariamente las de occidente, es la conformación de políticas que impidan la infiltración de cédulas terroristas, generalmente identificadas con el islamismo, en sus territorios.
En esta investigación de Mejías se destaca el papel que los movimientos islámicos han tomado desde hace ya varios años en el contexto internacional y las redes que han logrado tejer primordialmente en la India, Irán, Irak, Líbano, Pakistán y su infiltración hacia el continente americano y europeo: Hamás, Hezbollah el Frente Islámico de Salvación (FIS) y el Frente Moro de Liberación son algunas de estas organizaciones político-religiosas-sociales que hoy causan terror en las naciones asentadas en este lado del mundo.
¿Fundamentalistas, integristas o contemporáneos?....Para entender la verdadera esencia de los grupos que integran el movimiento islamista es necesario profundizar en su cultura y sus creencias: el Corán como eje rector de su vida; acciones que para occidente son barbarie, para ellos son designios de Alá, fanatismo para nosotros el que alguien se explote en una parada de un autobús, el goce de las once mil vírgenes para ellos.
El Corán es también para los musulmanes un código completo que incluye en sus suras diversas áreas de vida, espiritual, intelectual, político, social o económico. Es un código que no tiene ningún límite de tiempo, lugar o nación.
En la mayoría de los países árabes en los que se practica el Islamismo impera además la pobreza extrema en la mayoría de sus habitantes contrastada con una inmensa riqueza de grupos minoritarios, ignorancia y explosión demográfica, lo cual también influye en la propagación de esas creencias de salvación eterna sin importar el medio.
En Occidente, de acuerdo a lo expuesto por el autor del trabajo, el movimiento islamista puede ser analizado desde tres perspectivas: la económica, la política y la ideológica.
El primer enfoque hace referencia a que Oriente Medio se ha convertido en un caldo de cultivo de este tipo de organizaciones debido a que se opone a sumarse al gran bloque del capitalismo; el segundo enfoque concibe al Islamismo como una “genuina expresión” de la sociedad civil, mientras que el enfoque ideológico concibe a sus integrantes como verdaderos fanáticos religiosos.
Las tres tienen cierto de verdadero pero también de falso. El mundo islámico, a diferencia de muchas naciones en occidente, se ha preocupado y ocupado de mantener vivas sus etnias y raíces, por lo que los procesos de modernización provenientes del otro lado del mundo, vulneran su sociedad como núcleo.
Por lo anterior, hace referencia al ex consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y autor del libro Choque de Civilizaciones, Samuel Huntington, quien expone que en los albores del silgo XIX los actores políticos no serán los países sino las civilizaciones y que el principal motivo será la cultura, de ahí el origen del conflicto entre el mundo islámico y occidente.
"Occidente no conquistó al mundo por la superioridad de sus ideas, valores o religión, sino por la superioridad en aplicar la violencia organizada. Los occidentales suelen olvidarse de este hecho, los no-occidentales nunca lo olvidan”, escribió Huntington.
Pero también César Mejías recurre a los estudios de la periodista Lydia Escribano de la Mata quien ha señalado en uno de sus cinco libros, El Fundamentalismo Islámico, que este movimiento está resurgiendo a consecuencia de su oposición contra la modernización y cito a la escritora: “Los movimientos fundamentalistas son "Hijos de una modernidad fallida", en busca de una identidad propia”.
Estos enfoques han provocado que los musulmanes que viven en otras partes del mundo hayan sido segregados en las sociedades pues tras el ataque a las Torres Gemelas, se reforzó el estereotipo de que todas las personas provenientes de Medio Oriente eran terroristas
Pero también en nombre de Alá estos grupos han emprendido acciones en las que miles de personas han perdido la vida, en los intentos de recuperar sus territorios tal y como sucede en el conflicto árabe-israelí por la disputa de algunas franjas en Líbano y Palestina.
Si bien no podemos datar el origen de los grupos islamistas, el autor considera que este se registra en la década de los 80’s –más de veinte años atrás-, justo cuando se gestaba la revolución iraní, lo que se considera la inspiración de los movimientos de liberación. Fomentaron su proliferación el hecho de que casi a la par, Afganistán era invadido por tropas rusas así como años después la caída del Muro de Berlín y posteriormente de la Unión Soviética
Si bien cada uno de los grupos que conforman el Movimiento Islamista tiene su identidad propia lo cierto es que pareciera que todos tienen un objetivo común: la conformación de la Ummaho -La Comunidad de los Fieles-, o lo que algunos llaman la Nación Islámica.
Cierta heterogeneidad entre estos radica también en que la Yihad o Guerra Santa, representa “un estado natural de cualquier musulmán en el mundo, ya sea de quienes perciben la Yihad como un Estado de lucha interna del bien y el mal, o una exteriorización de esta situación de tensión, que se expresa en ciertos conflictos en el mundo”, según lo expresa Mejías.
Eso si no podemos dejar de lado los contrastes entre estos, como el hecho de que unos operan de manera local como Hezbollah, regional como los talibanes o bien de manera internacional como el grupo Al Qaeda. Asimismo el autor hace referencia de que tampoco podemos identificar un solo centro de origen de estos movimientos, ni que todos tienen la misma estructura económica-política-ideológica.
César Mejías concluye el artículo diciendo que mientras Occidente intente seguir imponiéndose, el Islamismo intentará ser su contrapeso por cualquier vía.
Expertos en el tema, al igual que César Mejías, han coincidido que tras la culminación de la Guerra Fría, el mundo vivió una especie de pausa de aproximadamente trece años, siendo la caída de las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre del 2001, una nueva referencia dentro de la agenda global.
El nombre de Al Qaeda llegó en unas cuantas horas hasta los lugares más recónditos del planeta como la red terrorista más importante al haber derrocado el hasta entonces infranqueable sistema de seguridad estadounidense.
A cinco años del atentado terrorista del que más se ha escrito a la fecha, hoy un tema vital para las naciones, mayoritariamente las de occidente, es la conformación de políticas que impidan la infiltración de cédulas terroristas, generalmente identificadas con el islamismo, en sus territorios.
En esta investigación de Mejías se destaca el papel que los movimientos islámicos han tomado desde hace ya varios años en el contexto internacional y las redes que han logrado tejer primordialmente en la India, Irán, Irak, Líbano, Pakistán y su infiltración hacia el continente americano y europeo: Hamás, Hezbollah el Frente Islámico de Salvación (FIS) y el Frente Moro de Liberación son algunas de estas organizaciones político-religiosas-sociales que hoy causan terror en las naciones asentadas en este lado del mundo.
¿Fundamentalistas, integristas o contemporáneos?....Para entender la verdadera esencia de los grupos que integran el movimiento islamista es necesario profundizar en su cultura y sus creencias: el Corán como eje rector de su vida; acciones que para occidente son barbarie, para ellos son designios de Alá, fanatismo para nosotros el que alguien se explote en una parada de un autobús, el goce de las once mil vírgenes para ellos.
El Corán es también para los musulmanes un código completo que incluye en sus suras diversas áreas de vida, espiritual, intelectual, político, social o económico. Es un código que no tiene ningún límite de tiempo, lugar o nación.
En la mayoría de los países árabes en los que se practica el Islamismo impera además la pobreza extrema en la mayoría de sus habitantes contrastada con una inmensa riqueza de grupos minoritarios, ignorancia y explosión demográfica, lo cual también influye en la propagación de esas creencias de salvación eterna sin importar el medio.
En Occidente, de acuerdo a lo expuesto por el autor del trabajo, el movimiento islamista puede ser analizado desde tres perspectivas: la económica, la política y la ideológica.
El primer enfoque hace referencia a que Oriente Medio se ha convertido en un caldo de cultivo de este tipo de organizaciones debido a que se opone a sumarse al gran bloque del capitalismo; el segundo enfoque concibe al Islamismo como una “genuina expresión” de la sociedad civil, mientras que el enfoque ideológico concibe a sus integrantes como verdaderos fanáticos religiosos.
Las tres tienen cierto de verdadero pero también de falso. El mundo islámico, a diferencia de muchas naciones en occidente, se ha preocupado y ocupado de mantener vivas sus etnias y raíces, por lo que los procesos de modernización provenientes del otro lado del mundo, vulneran su sociedad como núcleo.
Por lo anterior, hace referencia al ex consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y autor del libro Choque de Civilizaciones, Samuel Huntington, quien expone que en los albores del silgo XIX los actores políticos no serán los países sino las civilizaciones y que el principal motivo será la cultura, de ahí el origen del conflicto entre el mundo islámico y occidente.
"Occidente no conquistó al mundo por la superioridad de sus ideas, valores o religión, sino por la superioridad en aplicar la violencia organizada. Los occidentales suelen olvidarse de este hecho, los no-occidentales nunca lo olvidan”, escribió Huntington.
Pero también César Mejías recurre a los estudios de la periodista Lydia Escribano de la Mata quien ha señalado en uno de sus cinco libros, El Fundamentalismo Islámico, que este movimiento está resurgiendo a consecuencia de su oposición contra la modernización y cito a la escritora: “Los movimientos fundamentalistas son "Hijos de una modernidad fallida", en busca de una identidad propia”.
Estos enfoques han provocado que los musulmanes que viven en otras partes del mundo hayan sido segregados en las sociedades pues tras el ataque a las Torres Gemelas, se reforzó el estereotipo de que todas las personas provenientes de Medio Oriente eran terroristas
Pero también en nombre de Alá estos grupos han emprendido acciones en las que miles de personas han perdido la vida, en los intentos de recuperar sus territorios tal y como sucede en el conflicto árabe-israelí por la disputa de algunas franjas en Líbano y Palestina.
Si bien no podemos datar el origen de los grupos islamistas, el autor considera que este se registra en la década de los 80’s –más de veinte años atrás-, justo cuando se gestaba la revolución iraní, lo que se considera la inspiración de los movimientos de liberación. Fomentaron su proliferación el hecho de que casi a la par, Afganistán era invadido por tropas rusas así como años después la caída del Muro de Berlín y posteriormente de la Unión Soviética
Si bien cada uno de los grupos que conforman el Movimiento Islamista tiene su identidad propia lo cierto es que pareciera que todos tienen un objetivo común: la conformación de la Ummaho -La Comunidad de los Fieles-, o lo que algunos llaman la Nación Islámica.
Cierta heterogeneidad entre estos radica también en que la Yihad o Guerra Santa, representa “un estado natural de cualquier musulmán en el mundo, ya sea de quienes perciben la Yihad como un Estado de lucha interna del bien y el mal, o una exteriorización de esta situación de tensión, que se expresa en ciertos conflictos en el mundo”, según lo expresa Mejías.
Eso si no podemos dejar de lado los contrastes entre estos, como el hecho de que unos operan de manera local como Hezbollah, regional como los talibanes o bien de manera internacional como el grupo Al Qaeda. Asimismo el autor hace referencia de que tampoco podemos identificar un solo centro de origen de estos movimientos, ni que todos tienen la misma estructura económica-política-ideológica.
César Mejías concluye el artículo diciendo que mientras Occidente intente seguir imponiéndose, el Islamismo intentará ser su contrapeso por cualquier vía.
jueves, 10 de marzo de 2011
Enseñanzas de la «Guerra Fría» y la época actual
Interpretación del texto de Serguei V. Lavrov
En este breve artículo el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Viktorovich Lavrov plantea el devenir histórico de las relaciones internacionales teniendo como génesis la llamada Guerra Fría; como él mismo lo plantea, a poco más de seis décadas de que este hecho iniciara con el famoso discurso del ministro británico Winston Churchill en Fulton, sigue repercutiendo en las políticas en la materia fijadas por diversas naciones, y no por el temor del regreso de una ideología comunista, sino que hoy, las amenazas son otras –como el terrorismo-, y son globalizadas.
Si bien, señala que los orígenes de la Guerra Fría no se pueden establecer de una manera clara y contundente, lo cierto es que muchos discursos y documentos le dieron su rumbo tales como el telegrama largo de John Kennan, la Doctrina Truman y el Plan Marshall., todos ellos convertidos en íconos de esta etapa mundial.
¿Pero porqué remontarnos al pasado? Al igual que muchos autores, Serguei Lavrov coincide en que el saber a través del tiempo ayuda a caminar hacia delante, o como bien ha escrito el francés Michael Foucault “el momento y la historia aparecen como un discontinuo”. En L'archéologie du savoir Foucault formula una visión de la historia nueva, a partir de la organización y la producción del saber a través del tiempo. Cómo evoluciona el binomio poder-saber y los valores que representa y cómo se desintegra, cómo es mutado por otras formas emergentes y qué factores ambientales describen las transformaciones.
Lo mismo aplica al referirnos al contexto internacional actual y a la guerra fría: aprender de los errores y recordar los efectos que tuvo esta lucha bilateral para no retroceder en el tiempo.
Bien plantea en el escrito que en la actualidad prevalece un cooperativismo entre nacionales para evitar la proliferación del terrorismo, de las armas de destrucción masiva y otros actos que generan las amenazas globalizadas como él las denomina. Eso si, Lavrov, quien desde 1994 ha sido el representante permanente de la Federación Rusa ante la ONU, recomienda no dejar de lado lo aprendido en la Guerra Fría, sobre todo cuando comienza ya a acrecentarse la “islamofobia” tal y como sucedió con el temor infundido por el sistema comunista entre la mayoría de las naciones.
Si hace 60 años esta lucha por el nuevo ordenamiento bilateral emprendida por los Estados Unidos y la antigua URSS fue en parte propiciada por el sentimiento de nuestro vecino país del norte de sentirse amenazados en todos los sentidos, coincido con el canciller ruso en que hoy no importa quién ganó o quién perdió la guerra fría o quién demostró mayor fortaleza, lo importante son las lecciones aprendidas para poder conformar nuevas políticas de relaciones internacionales que fomenten los lazos comerciales, diplomáticos pero sobre todo que eviten regresar a los viejos vicios y errores del pasado tal y como lo fue la Guerra Fría.
En este breve artículo el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Viktorovich Lavrov plantea el devenir histórico de las relaciones internacionales teniendo como génesis la llamada Guerra Fría; como él mismo lo plantea, a poco más de seis décadas de que este hecho iniciara con el famoso discurso del ministro británico Winston Churchill en Fulton, sigue repercutiendo en las políticas en la materia fijadas por diversas naciones, y no por el temor del regreso de una ideología comunista, sino que hoy, las amenazas son otras –como el terrorismo-, y son globalizadas.
Si bien, señala que los orígenes de la Guerra Fría no se pueden establecer de una manera clara y contundente, lo cierto es que muchos discursos y documentos le dieron su rumbo tales como el telegrama largo de John Kennan, la Doctrina Truman y el Plan Marshall., todos ellos convertidos en íconos de esta etapa mundial.
¿Pero porqué remontarnos al pasado? Al igual que muchos autores, Serguei Lavrov coincide en que el saber a través del tiempo ayuda a caminar hacia delante, o como bien ha escrito el francés Michael Foucault “el momento y la historia aparecen como un discontinuo”. En L'archéologie du savoir Foucault formula una visión de la historia nueva, a partir de la organización y la producción del saber a través del tiempo. Cómo evoluciona el binomio poder-saber y los valores que representa y cómo se desintegra, cómo es mutado por otras formas emergentes y qué factores ambientales describen las transformaciones.
Lo mismo aplica al referirnos al contexto internacional actual y a la guerra fría: aprender de los errores y recordar los efectos que tuvo esta lucha bilateral para no retroceder en el tiempo.
Bien plantea en el escrito que en la actualidad prevalece un cooperativismo entre nacionales para evitar la proliferación del terrorismo, de las armas de destrucción masiva y otros actos que generan las amenazas globalizadas como él las denomina. Eso si, Lavrov, quien desde 1994 ha sido el representante permanente de la Federación Rusa ante la ONU, recomienda no dejar de lado lo aprendido en la Guerra Fría, sobre todo cuando comienza ya a acrecentarse la “islamofobia” tal y como sucedió con el temor infundido por el sistema comunista entre la mayoría de las naciones.
Si hace 60 años esta lucha por el nuevo ordenamiento bilateral emprendida por los Estados Unidos y la antigua URSS fue en parte propiciada por el sentimiento de nuestro vecino país del norte de sentirse amenazados en todos los sentidos, coincido con el canciller ruso en que hoy no importa quién ganó o quién perdió la guerra fría o quién demostró mayor fortaleza, lo importante son las lecciones aprendidas para poder conformar nuevas políticas de relaciones internacionales que fomenten los lazos comerciales, diplomáticos pero sobre todo que eviten regresar a los viejos vicios y errores del pasado tal y como lo fue la Guerra Fría.
lunes, 7 de marzo de 2011
Nuevo Orden Global
Interpretación del texto extraído de Le Monde Diplomatique
El artículo extraído de la edición española Los 100 editoriales de Le Monde Diplomatique destaca el papel que desempeñó la República Federal de Yugoslavia ante la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La polémica ha originado dos posturas en torno a la crisis de Kosovo: por un lado la OTAN argumentaba que el régimen de Belgrado a cargo de Slóbodan Milósevic, había cometido una serie de atrocidades de orden humanitario; por el oto hay quienes opinan que la Organización transgredió la soberanía de los estados y el estatus de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al intervenir.
Y es que el concepto de soberanía sentencia que cada país tiene el derecho de resolver sus conflictos internos bajo sus propias leyes; sin embargo, según lo asentado en el documento, detrás de la OTAN quien movía los hilos era los Estados Unidos a quien desde hace muchos años no le “acomodan” las decisiones de la ONU.
La Hiperpotencia –cita el documento-, dominando de forma aplastante en las cinco esferas aplastantes: política, económica, militar, tecnológica y cultural, no tomó en cuenta si era necesario aplastar a los kosovares justificando la protección de los serbios o desatar una catástrofe ecológica.
Por ello, hay quienes se preguntan si a la OTAN no le preocupó vulnerar estos preceptos en aras de los hechos de lesa humanidad que ahí se producía, ¿porqué no intervino de igual manera en los conflictos de Sudán, en Liberia, Angola o en el Tibet?
Pero retomando la postura del otro bando en defensa de la OTAN es ¿Cómo podrían entonces los países débiles defenderse?
Lo cierto es que la injerencia social ha sido usada a conveniencia de las naciones poderosas. Un claro ejemplo se cita en esta editorial: “Lo que ha gastado diariamente la OTAN en el bombardeo de Yugoslavia (64 millones de dólares) permitiría alimentar a 77 millones de personas.
En síntesis, para el autor de este editorial, la guerra de los Balcanes fue una estrategia de los Estados Unidos para mostrar su liderazgo en la comunidad internacional, él único con intereses globales.
Concluyo este resumen retomando el principio del artículo: “la progresión en un territorio inexplorado que nos reserva, sin duda, aún considerables sorpresas pero, al mismo tiempo, trampas y peligros igualmente abundantes”.
El artículo extraído de la edición española Los 100 editoriales de Le Monde Diplomatique destaca el papel que desempeñó la República Federal de Yugoslavia ante la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La polémica ha originado dos posturas en torno a la crisis de Kosovo: por un lado la OTAN argumentaba que el régimen de Belgrado a cargo de Slóbodan Milósevic, había cometido una serie de atrocidades de orden humanitario; por el oto hay quienes opinan que la Organización transgredió la soberanía de los estados y el estatus de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al intervenir.
Y es que el concepto de soberanía sentencia que cada país tiene el derecho de resolver sus conflictos internos bajo sus propias leyes; sin embargo, según lo asentado en el documento, detrás de la OTAN quien movía los hilos era los Estados Unidos a quien desde hace muchos años no le “acomodan” las decisiones de la ONU.
La Hiperpotencia –cita el documento-, dominando de forma aplastante en las cinco esferas aplastantes: política, económica, militar, tecnológica y cultural, no tomó en cuenta si era necesario aplastar a los kosovares justificando la protección de los serbios o desatar una catástrofe ecológica.
Por ello, hay quienes se preguntan si a la OTAN no le preocupó vulnerar estos preceptos en aras de los hechos de lesa humanidad que ahí se producía, ¿porqué no intervino de igual manera en los conflictos de Sudán, en Liberia, Angola o en el Tibet?
Pero retomando la postura del otro bando en defensa de la OTAN es ¿Cómo podrían entonces los países débiles defenderse?
Lo cierto es que la injerencia social ha sido usada a conveniencia de las naciones poderosas. Un claro ejemplo se cita en esta editorial: “Lo que ha gastado diariamente la OTAN en el bombardeo de Yugoslavia (64 millones de dólares) permitiría alimentar a 77 millones de personas.
En síntesis, para el autor de este editorial, la guerra de los Balcanes fue una estrategia de los Estados Unidos para mostrar su liderazgo en la comunidad internacional, él único con intereses globales.
Concluyo este resumen retomando el principio del artículo: “la progresión en un territorio inexplorado que nos reserva, sin duda, aún considerables sorpresas pero, al mismo tiempo, trampas y peligros igualmente abundantes”.
viernes, 4 de marzo de 2011
Orígenes de la Guerra Fría
Interpretación del texto de Juan Carlos Pereira Castañares y Pedro Antonio Martínez Lillo.
Los autores reunieron en este fragmento de su libro una serie de documentos claves que marcaron el desarrollo de la Guerra Fría: La Doctrina Truman, el Plan Marshall y la interpretación que los soviéticos hicieron de los mismos.
Hagamos referencia al discurso del presidente Harry Truman ante el Congreso el 12 de marzo de 1947 en la capital estadounidense: La Doctrina Truman. Para muchos este documento es la primera expresión importante del vecino país del norte con respecto a las naciones comunistas durante el periodo de la Guerra Fría.
En este el entonces mandatario justificó la incursión militar estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial en el hecho de que lo que su nación buscaba era vivir en armonía con otras naciones y que se hicieran valer los principios de la democracia en otras latitudes mundiales.
El estadista citó el referente de que no permitirían cambios que violentaran la Carta de las Naciones Unidas por métodos como la infiltración política y una de las primeras acciones sería a través del corte de apoyos financieros o viceversa, ganarse la simpatía –por así llamarlo-, de los países vecinos a estos subversivos.
Un ejemplo de lo anterior fue la ayuda de 400 millones de dólares que Truman consiguió para ayudar a Grecia y a Turquía. La primera nación enfrentaba una guerra civil, la segunda estaba bajo el dominio soviético.
Asimismo se atribuye ahí la responsabilidad de apoyar y ayudar a los países socavados por los regímenes totalitarios: “Creo que debimos ayudar a los pueblos libres a cumplir sus propios destinos de la forma que ellos mismos decidan”.
Otro documento clave es el Plan Marshall, discurso pronunciado el 6 de junio de 1947 en la Universidad de Harvard en los Estados Unidos. Este es en realidad el Programa de Reconstrucción Europeo anunciado por George Marshall, quien fuera secretario de estado norteamericano.
El Plan buscaba varios objetivos: impedir la insolvencia europea pues hubiese repercutido en economía norteamericana, prevenir la expansión del comunismo en Europa y crear una estructura que favorecieran la implantación y el mantenimiento de regímenes democráticos.
En una conferencia celebrada en Paris en septiembre de ese mismo año, 16 países europeos aceptaron la ayuda proporcionada por los Estados Unidos tras la situación precaria en que se encontraba sumida Europa: ciudades devastadas, millones de muertos y arcas vacías.
Para 1948 el Congreso estadounidense aprueba el plan y da origen a la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), logrando así la pronta recuperación de las naciones que aceptaron el apoyo. El rompimiento de un círculo vicioso que permitió a los europeos recuperar la fe.
Pero sobre estas dos acciones la entonces Unión Soviética reaccionó diciendo que se trataba de pretextos para intensificar la expansión del imperialismo estadounidense: una nueva intervención en la vida de otros estados que pugnaba la paz y la independencia de los pueblos.
Los autores reunieron en este fragmento de su libro una serie de documentos claves que marcaron el desarrollo de la Guerra Fría: La Doctrina Truman, el Plan Marshall y la interpretación que los soviéticos hicieron de los mismos.
Hagamos referencia al discurso del presidente Harry Truman ante el Congreso el 12 de marzo de 1947 en la capital estadounidense: La Doctrina Truman. Para muchos este documento es la primera expresión importante del vecino país del norte con respecto a las naciones comunistas durante el periodo de la Guerra Fría.
En este el entonces mandatario justificó la incursión militar estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial en el hecho de que lo que su nación buscaba era vivir en armonía con otras naciones y que se hicieran valer los principios de la democracia en otras latitudes mundiales.
El estadista citó el referente de que no permitirían cambios que violentaran la Carta de las Naciones Unidas por métodos como la infiltración política y una de las primeras acciones sería a través del corte de apoyos financieros o viceversa, ganarse la simpatía –por así llamarlo-, de los países vecinos a estos subversivos.
Un ejemplo de lo anterior fue la ayuda de 400 millones de dólares que Truman consiguió para ayudar a Grecia y a Turquía. La primera nación enfrentaba una guerra civil, la segunda estaba bajo el dominio soviético.
Asimismo se atribuye ahí la responsabilidad de apoyar y ayudar a los países socavados por los regímenes totalitarios: “Creo que debimos ayudar a los pueblos libres a cumplir sus propios destinos de la forma que ellos mismos decidan”.
Otro documento clave es el Plan Marshall, discurso pronunciado el 6 de junio de 1947 en la Universidad de Harvard en los Estados Unidos. Este es en realidad el Programa de Reconstrucción Europeo anunciado por George Marshall, quien fuera secretario de estado norteamericano.
El Plan buscaba varios objetivos: impedir la insolvencia europea pues hubiese repercutido en economía norteamericana, prevenir la expansión del comunismo en Europa y crear una estructura que favorecieran la implantación y el mantenimiento de regímenes democráticos.
En una conferencia celebrada en Paris en septiembre de ese mismo año, 16 países europeos aceptaron la ayuda proporcionada por los Estados Unidos tras la situación precaria en que se encontraba sumida Europa: ciudades devastadas, millones de muertos y arcas vacías.
Para 1948 el Congreso estadounidense aprueba el plan y da origen a la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), logrando así la pronta recuperación de las naciones que aceptaron el apoyo. El rompimiento de un círculo vicioso que permitió a los europeos recuperar la fe.
Pero sobre estas dos acciones la entonces Unión Soviética reaccionó diciendo que se trataba de pretextos para intensificar la expansión del imperialismo estadounidense: una nueva intervención en la vida de otros estados que pugnaba la paz y la independencia de los pueblos.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Movimiento ciudadano internacional, alternativas económicas y desarrollo social
...Interpretación del texto de Louis Favreau
El eje en el cual el sociólogo canadiense Louis Favreau centra su artículo es en la importancia que desde la década de los noventas han tomado las Organizaciones No Gubernamentales (ONGS) en el contexto internacional.
En todos estos años la sociedad civil se ha organizado en diversos grupos para defender intereses comunes que los gobiernos de los países han relegado a un segundo término llámese desigualdad social, medio ambiente o paz.
Si bien el catedrático de la Universidad de Québec deja en claro que sería “romántico” el pensar que será lo sociedad civil quien tenga el control en el orden internacional, plantea ejemplos en el escrito de cómo algunos países han sentado precedentes en este nuevo ordenamiento como por ejemplo con Brasil con Ignacio Lula Da Silva.
Estos nuevos frentes que se han conformado han sido un agente rejuvenecedor de la política al intentar incrustarse en esta pues forman parte de estos mujeres, jóvenes, ecologistas, todos con un fin común: la lucha por los derechos. Antaño la lucha social la daban los partidos políticos y los sindicatos regularmente. Hoy sus redes se han extendido más allá de las fronteras de sus países como la Cruz Roja Internacional, Greenpeace o Amnistía Internacional.
En la actualidad existe un sinnúmero de organizaciones no gubernamentales que en los diferentes continentes luchan por abolir la violencia de género, el hambre, la pobreza y las enfermedades y que han podido conformar muchas de estas amalgamas financieras con gobiernos o grandes corporativos transnacionales.
Más prevalece otro frente, aun más poderosos, el que considera que la economía está sobre la sociedad, el que se preocupa porque las grandes empresas puedan encontrar facilidades de extender sus dominios en otros países, otro frente que considera que el dinero todo lo puede.
Sin embargo, este mismo grupo no ha ignorado la lección que bien aprendió el ex presidente de Tanzania Julios Nyerere: no se pueden derrocar los gobiernos locales ni desaparecer las cooperativas; y es que en el nuevo acomodo internacional que se está dando las municipalidades, los gobiernos locales representan un empuje en el ordenamiento.
De esto hay muchos ejemplos que si bien no representan en lo más mínimo una amenaza para las grandes potencias financieras, si son un resorte para las sociedades de esas comunidades y en las cuales mucho tiene que ver el poder ciudadano.
La sociedad civil se ha organizado para abrir bancas que permitan acceder a créditos a quienes menos tienen generando así una derrama económica tal vez con la implementación de un negocio que a su vez redundará en las cifras de desnutrición (sólo cito un ejemplo).
Aun faltan muchas décadas quizá para que por fin se puedan reducir las brechas económicas entre las naciones más poderosas más el binomio democracia-desarrollo es hoy por hoy un factor que no se puede pasar por alto por ninguna de las naciones que aspiren a estos objetivos.
Louis Favreau plantea además tres enfoques del debate con respecto al futuro del desarrollo social: la visión neoliberal, la social-estatista y la solidaria.
En la primera de ellas hace referencia a que el desarrollo social esta siempre condicionado a las leyes de mercado (la economía por encima de la sociedad de nueva cuenta) y tiene su mejor ejemplo hacia la década de los 80’s y 90’s bajo el modelo de estado benefactor. El Fondo Monetario Internacional (FMI) incluso en 1995 reencaminó su política hacia la filantropía, brindando ayuda a los países pobres.
En el caso de la visión social-estratista se trata de una teoría opuesta a la primera en la que el Estado fija una especie de escudo contra todos aquellos proyectos que pudieran atentar contra su vulnerabilidad: no a la descentralización del servicio público en las regiones.
Afortunadamente esta postura en los últimos años ha perdido fuerza debido a que se comprobó que el burocratismo fue por décadas un freno nato para el desarrollo social.
Ahora bien, a la visión solidaria se le puede considerar los cimientos de colaboración entre estado y comunidades locales, es decir, el estado fungiendo el rol de palanca de empuje; es por esto que desde hace dos décadas aproximadamente comenzaron a gestarse las políticas públicas, unas con éxito, otras no, en materia de salud y servicios públicos por mencionar algunas.
En este rubro se consideran pioneros de políticas públicas regionales a Perú, Malí, Brasil y Sudáfrica y aunque algunas de estas naciones han sufrido tropiezos en algunos momentos, continúan empujando la conformación de este movimiento ciudadano internacional.
Lo que hay que resaltar es que para cumplir con esta visión a cabalidad –comunión entre estado y sociedad civil-, no se requiere de un estado poderoso sino de uno plural y democrático, que realmente tenga la intención de trabajar por reducir las brechas diferenciales entre sus pobladores.
Es por lo anterior que no hay que perder de vista el papel que las municipalidades han tenido, tienen y tendrán en los sucesivo en el plano socio-económico pues tal y como inicia el artículo el responsable del sector de Economía Social del Centro de Investigaciones sobre las Innovaciones sociales en Economía Social, Empresas y Sindicatos, parafraseando el proverbio burkinés: cuando las hormigas se juntan, pueden transportar un elefante.
El eje en el cual el sociólogo canadiense Louis Favreau centra su artículo es en la importancia que desde la década de los noventas han tomado las Organizaciones No Gubernamentales (ONGS) en el contexto internacional.
En todos estos años la sociedad civil se ha organizado en diversos grupos para defender intereses comunes que los gobiernos de los países han relegado a un segundo término llámese desigualdad social, medio ambiente o paz.
Si bien el catedrático de la Universidad de Québec deja en claro que sería “romántico” el pensar que será lo sociedad civil quien tenga el control en el orden internacional, plantea ejemplos en el escrito de cómo algunos países han sentado precedentes en este nuevo ordenamiento como por ejemplo con Brasil con Ignacio Lula Da Silva.
Estos nuevos frentes que se han conformado han sido un agente rejuvenecedor de la política al intentar incrustarse en esta pues forman parte de estos mujeres, jóvenes, ecologistas, todos con un fin común: la lucha por los derechos. Antaño la lucha social la daban los partidos políticos y los sindicatos regularmente. Hoy sus redes se han extendido más allá de las fronteras de sus países como la Cruz Roja Internacional, Greenpeace o Amnistía Internacional.
En la actualidad existe un sinnúmero de organizaciones no gubernamentales que en los diferentes continentes luchan por abolir la violencia de género, el hambre, la pobreza y las enfermedades y que han podido conformar muchas de estas amalgamas financieras con gobiernos o grandes corporativos transnacionales.
Más prevalece otro frente, aun más poderosos, el que considera que la economía está sobre la sociedad, el que se preocupa porque las grandes empresas puedan encontrar facilidades de extender sus dominios en otros países, otro frente que considera que el dinero todo lo puede.
Sin embargo, este mismo grupo no ha ignorado la lección que bien aprendió el ex presidente de Tanzania Julios Nyerere: no se pueden derrocar los gobiernos locales ni desaparecer las cooperativas; y es que en el nuevo acomodo internacional que se está dando las municipalidades, los gobiernos locales representan un empuje en el ordenamiento.
De esto hay muchos ejemplos que si bien no representan en lo más mínimo una amenaza para las grandes potencias financieras, si son un resorte para las sociedades de esas comunidades y en las cuales mucho tiene que ver el poder ciudadano.
La sociedad civil se ha organizado para abrir bancas que permitan acceder a créditos a quienes menos tienen generando así una derrama económica tal vez con la implementación de un negocio que a su vez redundará en las cifras de desnutrición (sólo cito un ejemplo).
Aun faltan muchas décadas quizá para que por fin se puedan reducir las brechas económicas entre las naciones más poderosas más el binomio democracia-desarrollo es hoy por hoy un factor que no se puede pasar por alto por ninguna de las naciones que aspiren a estos objetivos.
Louis Favreau plantea además tres enfoques del debate con respecto al futuro del desarrollo social: la visión neoliberal, la social-estatista y la solidaria.
En la primera de ellas hace referencia a que el desarrollo social esta siempre condicionado a las leyes de mercado (la economía por encima de la sociedad de nueva cuenta) y tiene su mejor ejemplo hacia la década de los 80’s y 90’s bajo el modelo de estado benefactor. El Fondo Monetario Internacional (FMI) incluso en 1995 reencaminó su política hacia la filantropía, brindando ayuda a los países pobres.
En el caso de la visión social-estratista se trata de una teoría opuesta a la primera en la que el Estado fija una especie de escudo contra todos aquellos proyectos que pudieran atentar contra su vulnerabilidad: no a la descentralización del servicio público en las regiones.
Afortunadamente esta postura en los últimos años ha perdido fuerza debido a que se comprobó que el burocratismo fue por décadas un freno nato para el desarrollo social.
Ahora bien, a la visión solidaria se le puede considerar los cimientos de colaboración entre estado y comunidades locales, es decir, el estado fungiendo el rol de palanca de empuje; es por esto que desde hace dos décadas aproximadamente comenzaron a gestarse las políticas públicas, unas con éxito, otras no, en materia de salud y servicios públicos por mencionar algunas.
En este rubro se consideran pioneros de políticas públicas regionales a Perú, Malí, Brasil y Sudáfrica y aunque algunas de estas naciones han sufrido tropiezos en algunos momentos, continúan empujando la conformación de este movimiento ciudadano internacional.
Lo que hay que resaltar es que para cumplir con esta visión a cabalidad –comunión entre estado y sociedad civil-, no se requiere de un estado poderoso sino de uno plural y democrático, que realmente tenga la intención de trabajar por reducir las brechas diferenciales entre sus pobladores.
Es por lo anterior que no hay que perder de vista el papel que las municipalidades han tenido, tienen y tendrán en los sucesivo en el plano socio-económico pues tal y como inicia el artículo el responsable del sector de Economía Social del Centro de Investigaciones sobre las Innovaciones sociales en Economía Social, Empresas y Sindicatos, parafraseando el proverbio burkinés: cuando las hormigas se juntan, pueden transportar un elefante.
martes, 1 de marzo de 2011
Las aportaciones de Vitoria, Suárez, Gentili y Grocio
Interpretación del texto de Adolfo Ayuso Aubry sobre las aportaciones de Vitoria, Suárez, Gentili y Grocio al Derecho Internacional
Para quienes estudiamos las Relaciones Internacionales los preceptos legados por Francisco de Vitoria, Francisco Suárez, Alberico Gentili y Hugo Grocio son de obligado conocimiento ya que son considerados los pilares de este campo de estudio.
En su ensayo el diplomático Adolfo Ayuso Aubry hace un recuento de las principales aportaciones que estos personajes han hecho al Derecho Internacional y que pese a los siglos transcurridos siguen siendo válidas muchas de estas.
Por ejemplo, en el caso del pensador español Francisco de Vitoria destacan sus posturas fijadas en torno a la conquista de su país a la Nueva España, específicamente los derechos de los indígenas y los excesos cometidos por quienes llegaron al nuevo continente pues es de ahí de donde surge el Derecho de Gentes.
El también religioso dominico, quien vivió entre dos siglos –XV y XVI-, tuvo la visión de estudiar los límites de lo que es el Derecho Civil y Eclesiástico contraponiendo las creencias de la época entorno a la supremacía del emperador o del Papa.
Por ello, una de sus teorías más reconocidas es el concepto de De Iure Belli o de la Guerra Justa en el cual establece que si bien es lícito ir a la guerra, la única causa justa para iniciarla es cuando se responde a una injuria.
Pero sin duda alguna su principal aportación a las Relaciones Internacionales es que fue uno de los primeros pensadores en proponer la comunidad de los pueblos bajo el derecho natural y no fundarla en el uso de la fuerza.
En síntesis, la vasta obra de Francisco de Vitoria se basa en su creencia de que el mundo tiene límites morales: Totus orbis.
Otro español que hizo grandes contribuciones a nuestro campo de estudio fue el jesuita Francisco Suárez pues su obra De Legibus ac Deo legislatore es un referente obligado de la doctrina iusnaturalista y para el Derecho Internacional.
Si bien tuvo como apoyo el trabajo realizado décadas atrás por su compatriota, su aporte fue los cambios formulados al concepto de soberanía y los precedentes del de democracia: “El poder es dado por Dios a toda la comunidad política y no solamente a tal o cual persona”.
Para el, en pleno siglo XVII, la soberanía o autonomía residía en la comunidad, misma que podía derrocar a su príncipe si este se convertía en un tirano.
El gran filósofo del Derecho de Gentes de la escuela hispana –como es llamado-, fue quien diferenció la ley eterna, la ley natural del derecho de gentes y la ley positiva humana (Derecho Civil y Derecho Canónico) de la ley positiva divina (la del Antiguo y Nuevo Testamento).
De lo mucho que escribió en sus años de vida, destaca los tratados escritos en torno a la guerra. En De triplice virtute theologica trata las leyes de la guerra justa en una disertación sobre la caridad, lo cual para muchos estudiosos constituye su mayor aportación al Derecho Internacional pues consideraba inaceptable que una misma guerra pudiera ser justa para ambos contendientes.
Para Francisco Suárez sólo podía emprenderse la guerra cuando el derecho que con ella se pretendía ejercer fuera cierto.
El trabajo realizado por el italiano Alberico Gentili, otro de los fundadores del Derecho Internacional, le valió ser considerado el primer internacionalista.
Sus conocimientos como abogado lo convirtieron en consultor de la Corona Británica, lo cual sentó los principios del Derecho Diplomático, al dar su opinión en torno al caso del embajador español Don Bernardino de Mendoza, a quien se le señaló como uno de los responsables del complot orquestado para asesinar a la Reina Isabel y libertar a la reina católica, María Estuardo.
Al pedirle su opinión Gentilli dijo que bajo ninguna hipótesis era lícito atentar contra la vida de un diplomático por lo que en ese caso debía ser expulsado del país: de ahí surgió su tratado De legationibus.
En uno más de sus casos dio origen a la tesis de mayor actualidad en el derecho de mar. Al ser capturado un navío español en Inglaterra por un capitán holandés, Alberico Gentilli sentenció que no se podía recuperar la embarcación en un tercer estado: ahí surge el derecho de persecución.
Tal precepto permanece en la Convención de Ginebra pues el hot pursuit señala que por infracciones aduaneras o sanitarias, ha de iniciarse en aguas territoriales del estado del Estado afectado, y no puede ejercerse al llegar a aguas territoriales de un tercer estado.
En resumen, Alberico Gentili es el primero en establecer la autonomía del Derecho Internacional como ciencia, al separarla de la teología y es también un pionero en la materia al escribir el primer tratado sistemático de Derecho Diplomático.
Por último, pero no menos importante, es el papel desempeñado por el holandés Hugo Groot, mejor conocido en el español como Hugo Grocio. Niño prodigio a una corta edad se recibió como abogado, lo que le valió que fuera presentado ante el Rey como “el milagro de Holanda”.
Una de sus obras más representativas es Mare liberum, - que por cierto publicó de forma anónima-, la cual es un breve tratado donde afirmaba que el mar no era propiedad de nadie, sino territorio internacional que todas las naciones eran libres de aprovechar.
Para el jurista de los Países Bajos la disputa sobre la propiedad o nacionalidad de las aguas tenían un trasfondo económico, ya que afectaba al comercio internacional.
Pero otro de sus libros que pasó a la posteridad fue De iure belli ac pacis, el cual es considerado el primer tratado sistemático sobre el Derecho Internacional por analizar conceptos como la guerra justa y las instituciones de derecho privado como los contratos, las ventas o las relaciones familiares.
Con sus antecesores Hugo Grocio coincidió en que el Derecho Internacional se origina del Derecho natural y del derecho de gentes y que este es independiente de la teología por lo que no podía haber diferencia entre las naciones cristianas e infieles como eran consideradas en el siglo XVI.
Para quienes estudiamos las Relaciones Internacionales los preceptos legados por Francisco de Vitoria, Francisco Suárez, Alberico Gentili y Hugo Grocio son de obligado conocimiento ya que son considerados los pilares de este campo de estudio.
En su ensayo el diplomático Adolfo Ayuso Aubry hace un recuento de las principales aportaciones que estos personajes han hecho al Derecho Internacional y que pese a los siglos transcurridos siguen siendo válidas muchas de estas.
Por ejemplo, en el caso del pensador español Francisco de Vitoria destacan sus posturas fijadas en torno a la conquista de su país a la Nueva España, específicamente los derechos de los indígenas y los excesos cometidos por quienes llegaron al nuevo continente pues es de ahí de donde surge el Derecho de Gentes.
El también religioso dominico, quien vivió entre dos siglos –XV y XVI-, tuvo la visión de estudiar los límites de lo que es el Derecho Civil y Eclesiástico contraponiendo las creencias de la época entorno a la supremacía del emperador o del Papa.
Por ello, una de sus teorías más reconocidas es el concepto de De Iure Belli o de la Guerra Justa en el cual establece que si bien es lícito ir a la guerra, la única causa justa para iniciarla es cuando se responde a una injuria.
Pero sin duda alguna su principal aportación a las Relaciones Internacionales es que fue uno de los primeros pensadores en proponer la comunidad de los pueblos bajo el derecho natural y no fundarla en el uso de la fuerza.
En síntesis, la vasta obra de Francisco de Vitoria se basa en su creencia de que el mundo tiene límites morales: Totus orbis.
Otro español que hizo grandes contribuciones a nuestro campo de estudio fue el jesuita Francisco Suárez pues su obra De Legibus ac Deo legislatore es un referente obligado de la doctrina iusnaturalista y para el Derecho Internacional.
Si bien tuvo como apoyo el trabajo realizado décadas atrás por su compatriota, su aporte fue los cambios formulados al concepto de soberanía y los precedentes del de democracia: “El poder es dado por Dios a toda la comunidad política y no solamente a tal o cual persona”.
Para el, en pleno siglo XVII, la soberanía o autonomía residía en la comunidad, misma que podía derrocar a su príncipe si este se convertía en un tirano.
El gran filósofo del Derecho de Gentes de la escuela hispana –como es llamado-, fue quien diferenció la ley eterna, la ley natural del derecho de gentes y la ley positiva humana (Derecho Civil y Derecho Canónico) de la ley positiva divina (la del Antiguo y Nuevo Testamento).
De lo mucho que escribió en sus años de vida, destaca los tratados escritos en torno a la guerra. En De triplice virtute theologica trata las leyes de la guerra justa en una disertación sobre la caridad, lo cual para muchos estudiosos constituye su mayor aportación al Derecho Internacional pues consideraba inaceptable que una misma guerra pudiera ser justa para ambos contendientes.
Para Francisco Suárez sólo podía emprenderse la guerra cuando el derecho que con ella se pretendía ejercer fuera cierto.
El trabajo realizado por el italiano Alberico Gentili, otro de los fundadores del Derecho Internacional, le valió ser considerado el primer internacionalista.
Sus conocimientos como abogado lo convirtieron en consultor de la Corona Británica, lo cual sentó los principios del Derecho Diplomático, al dar su opinión en torno al caso del embajador español Don Bernardino de Mendoza, a quien se le señaló como uno de los responsables del complot orquestado para asesinar a la Reina Isabel y libertar a la reina católica, María Estuardo.
Al pedirle su opinión Gentilli dijo que bajo ninguna hipótesis era lícito atentar contra la vida de un diplomático por lo que en ese caso debía ser expulsado del país: de ahí surgió su tratado De legationibus.
En uno más de sus casos dio origen a la tesis de mayor actualidad en el derecho de mar. Al ser capturado un navío español en Inglaterra por un capitán holandés, Alberico Gentilli sentenció que no se podía recuperar la embarcación en un tercer estado: ahí surge el derecho de persecución.
Tal precepto permanece en la Convención de Ginebra pues el hot pursuit señala que por infracciones aduaneras o sanitarias, ha de iniciarse en aguas territoriales del estado del Estado afectado, y no puede ejercerse al llegar a aguas territoriales de un tercer estado.
En resumen, Alberico Gentili es el primero en establecer la autonomía del Derecho Internacional como ciencia, al separarla de la teología y es también un pionero en la materia al escribir el primer tratado sistemático de Derecho Diplomático.
Por último, pero no menos importante, es el papel desempeñado por el holandés Hugo Groot, mejor conocido en el español como Hugo Grocio. Niño prodigio a una corta edad se recibió como abogado, lo que le valió que fuera presentado ante el Rey como “el milagro de Holanda”.
Una de sus obras más representativas es Mare liberum, - que por cierto publicó de forma anónima-, la cual es un breve tratado donde afirmaba que el mar no era propiedad de nadie, sino territorio internacional que todas las naciones eran libres de aprovechar.
Para el jurista de los Países Bajos la disputa sobre la propiedad o nacionalidad de las aguas tenían un trasfondo económico, ya que afectaba al comercio internacional.
Pero otro de sus libros que pasó a la posteridad fue De iure belli ac pacis, el cual es considerado el primer tratado sistemático sobre el Derecho Internacional por analizar conceptos como la guerra justa y las instituciones de derecho privado como los contratos, las ventas o las relaciones familiares.
Con sus antecesores Hugo Grocio coincidió en que el Derecho Internacional se origina del Derecho natural y del derecho de gentes y que este es independiente de la teología por lo que no podía haber diferencia entre las naciones cristianas e infieles como eran consideradas en el siglo XVI.
lunes, 28 de febrero de 2011
Una interpretación del texto de Vicente Palacio de Oteyza...
La imagen imperial del nuevo orden internacional:
¿Es esto realismo político?
El artículo publicado por Vicente Palacio de Oteyza, coordinador del Observatorio de Política Exterior Española (OPEX) de la Fundación Alternativas, se centra básicamente en el imperialismo estadounidense y su vinculación con las doctrinas tradicionalistas.
Como ejemplo e introducción del mencionado escrito el también articulista del periódico español El País da cuenta de cómo lo que sucede en nuestro vecino país del norte impacta las agendas globales. Un claro ejemplo de lo anterior fue lo sucedido tras los ataques terroristas del 11 de septiembre, el reforzamiento de las políticas y medidas de seguridad de un país que se creía infranqueable y la copia que hacen otras naciones que temen ser blanco tras haberle metido una zancadilla al gigante.
Aunado a lo anterior hay que mencionar que con la llegada de la administración republicana de George W. Bush, los cimientos del sistema estadounidense comenzaron a tambalearse después de un periodo de estabilidad cercano a los trece años –tras la caída del muro de Berlín-, esto claro, posterior a la guerra fría.
Es por ello que Vicente Palacio, quien también es Integrante del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid, se adentra en la teoría del realismo político y el orden internacional, al establecer que al término de la guerra fría surgen tres imágenes realistas del orden internacional y sobre las cuáles se centra el tema: la geoeconómica, la multipolar y la unipolar.
En lo que concierne al primer punto –la imagen neoeconómica-, el autor refiere a una globalización dispar en la que las naciones buscan la supremacía económica o militar por regiones, sacando ventaja en la adquisición de mano de obra o materia prima.
El ejemplo más cercano es el liderazgo que ocupa los Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCN), aunque en un principio el acuerdo comercial comprometía ventajas por igual a las naciones participantes, al final no ha logrado reducir las brechas económicas y tecnológicas tan solo entre la Unión Americana y México: potencias mundiales haciendo negocios con países en vía de desarrollo.
Cabe aclarar que tal situación no es privativa de los Estados Unidos, pues hay otros bloques que hacen contrapeso como la Unión Europea o las Tigres Asiáticos y que incluso han derivado en conflictos de orden económico por las políticas proteccionistas de los países con poderío económico y político.
En lo que hace a la imagen multipolar aquí el peso de la teoría recae en el factor militar. El político estadounidense Henry Kissinger juega un papel fundamental en esta parte del ensayo pues es quien remite al sistema multipolar europeo, un concepto “romántico” –por así llamarlo-, que establece un nuevo ordenamiento moral.
A decir de Vicente Palacio tras la Guerra Fría los realistas apostaban por esta imagen en la que un grupo de naciones se unirían en una especie de bloque en el cual evitarían que surgieran enemigos a ellos, y por enemigos puede entenderse en el plano militar, económico o político. En síntesis es la flexibilidad de alianzas en las grandes potencias para garantizar su rol en el contexto internacional.
Ejemplo de lo anterior son los nexos establecidos entre los Estados Unidos y países de la Unión Europea. La relación trasatlántica, como la llama Palacio, tiene por objetivo preservar lo que ellos llaman el orden mundial: a Estados Unidos le conviene mantener un fuerte aliado mientras que la Unión Europea tiene que mantenerse alerta de aquellas naciones ex comunistas y al regreso de esas políticas previas a la Guerra Fría.
El caso Asia no está alejado de lo mencionado anteriormente debido al temor que tienen las potencias de ese continente ante el crecimiento de China. Ante este panorama Henry Kissinger recomienda continuar con la triangulación entre estos tres poderosos bloques.
Hay también que mencionar las opiniones de Kenneth Waltz, uno de los estudiosos más prominentes de las Relaciones Internacionales, quien señala el surgimiento del nuevo reparto del poder. Para él Estados Unidos está a la cabeza de los países con un gran poderío por lo que aquí no figuran los bloques o las regiones, sino cada nación per se. La principal competencia entre las naciones se gesta en el plano militar y de la seguridad por lo que predice que tanto Japón como Estados Unidos se emanciparán del líder americano para convertirse en potencias económicas y nucleares. China y Rusia jugarán el papel de contraparte de estas figuras.
Por último, en lo que hace a la imagen unipolar, Vicente Palacio menciona que en esta Estados Unidos se plantea como garante del orden internacional, precepto que a mi juicio, es el que se cumple, pues ha intentado ser referí en conflictos en los cuáles no había tenido porqué inmiscuirse.
Sobre esto, el estudioso español señala que hipotéticamente se ha creído que este liderazgo estadounidense en el plano económico, militar, político y tecnológico ha durado ya varias décadas por lo que no hay un competidor verdadero para la nación.
Sin embargo, es un precepto contra natura, por lo que no era necesario ser un erudito para saber que tarde o temprano el país más poderoso terminaría siendo vulnerable, tal y como lo hemos podido constatar tras la caída de las torres Gemelas de Nueva York.
La psicosis en la que ha vivido el gobierno y sus pobladores han mostrado la vulnerabilidad de los estadounidenses por lo que al igual y como lo establece Vicente Palacio, las imágenes del imperialismo estadounidense están por cambiar alterando a su vez el orden internacional de las primeras décadas del siglo XXI.
¿Es esto realismo político?
El artículo publicado por Vicente Palacio de Oteyza, coordinador del Observatorio de Política Exterior Española (OPEX) de la Fundación Alternativas, se centra básicamente en el imperialismo estadounidense y su vinculación con las doctrinas tradicionalistas.
Como ejemplo e introducción del mencionado escrito el también articulista del periódico español El País da cuenta de cómo lo que sucede en nuestro vecino país del norte impacta las agendas globales. Un claro ejemplo de lo anterior fue lo sucedido tras los ataques terroristas del 11 de septiembre, el reforzamiento de las políticas y medidas de seguridad de un país que se creía infranqueable y la copia que hacen otras naciones que temen ser blanco tras haberle metido una zancadilla al gigante.
Aunado a lo anterior hay que mencionar que con la llegada de la administración republicana de George W. Bush, los cimientos del sistema estadounidense comenzaron a tambalearse después de un periodo de estabilidad cercano a los trece años –tras la caída del muro de Berlín-, esto claro, posterior a la guerra fría.
Es por ello que Vicente Palacio, quien también es Integrante del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid, se adentra en la teoría del realismo político y el orden internacional, al establecer que al término de la guerra fría surgen tres imágenes realistas del orden internacional y sobre las cuáles se centra el tema: la geoeconómica, la multipolar y la unipolar.
En lo que concierne al primer punto –la imagen neoeconómica-, el autor refiere a una globalización dispar en la que las naciones buscan la supremacía económica o militar por regiones, sacando ventaja en la adquisición de mano de obra o materia prima.
El ejemplo más cercano es el liderazgo que ocupa los Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCN), aunque en un principio el acuerdo comercial comprometía ventajas por igual a las naciones participantes, al final no ha logrado reducir las brechas económicas y tecnológicas tan solo entre la Unión Americana y México: potencias mundiales haciendo negocios con países en vía de desarrollo.
Cabe aclarar que tal situación no es privativa de los Estados Unidos, pues hay otros bloques que hacen contrapeso como la Unión Europea o las Tigres Asiáticos y que incluso han derivado en conflictos de orden económico por las políticas proteccionistas de los países con poderío económico y político.
En lo que hace a la imagen multipolar aquí el peso de la teoría recae en el factor militar. El político estadounidense Henry Kissinger juega un papel fundamental en esta parte del ensayo pues es quien remite al sistema multipolar europeo, un concepto “romántico” –por así llamarlo-, que establece un nuevo ordenamiento moral.
A decir de Vicente Palacio tras la Guerra Fría los realistas apostaban por esta imagen en la que un grupo de naciones se unirían en una especie de bloque en el cual evitarían que surgieran enemigos a ellos, y por enemigos puede entenderse en el plano militar, económico o político. En síntesis es la flexibilidad de alianzas en las grandes potencias para garantizar su rol en el contexto internacional.
Ejemplo de lo anterior son los nexos establecidos entre los Estados Unidos y países de la Unión Europea. La relación trasatlántica, como la llama Palacio, tiene por objetivo preservar lo que ellos llaman el orden mundial: a Estados Unidos le conviene mantener un fuerte aliado mientras que la Unión Europea tiene que mantenerse alerta de aquellas naciones ex comunistas y al regreso de esas políticas previas a la Guerra Fría.
El caso Asia no está alejado de lo mencionado anteriormente debido al temor que tienen las potencias de ese continente ante el crecimiento de China. Ante este panorama Henry Kissinger recomienda continuar con la triangulación entre estos tres poderosos bloques.
Hay también que mencionar las opiniones de Kenneth Waltz, uno de los estudiosos más prominentes de las Relaciones Internacionales, quien señala el surgimiento del nuevo reparto del poder. Para él Estados Unidos está a la cabeza de los países con un gran poderío por lo que aquí no figuran los bloques o las regiones, sino cada nación per se. La principal competencia entre las naciones se gesta en el plano militar y de la seguridad por lo que predice que tanto Japón como Estados Unidos se emanciparán del líder americano para convertirse en potencias económicas y nucleares. China y Rusia jugarán el papel de contraparte de estas figuras.
Por último, en lo que hace a la imagen unipolar, Vicente Palacio menciona que en esta Estados Unidos se plantea como garante del orden internacional, precepto que a mi juicio, es el que se cumple, pues ha intentado ser referí en conflictos en los cuáles no había tenido porqué inmiscuirse.
Sobre esto, el estudioso español señala que hipotéticamente se ha creído que este liderazgo estadounidense en el plano económico, militar, político y tecnológico ha durado ya varias décadas por lo que no hay un competidor verdadero para la nación.
Sin embargo, es un precepto contra natura, por lo que no era necesario ser un erudito para saber que tarde o temprano el país más poderoso terminaría siendo vulnerable, tal y como lo hemos podido constatar tras la caída de las torres Gemelas de Nueva York.
La psicosis en la que ha vivido el gobierno y sus pobladores han mostrado la vulnerabilidad de los estadounidenses por lo que al igual y como lo establece Vicente Palacio, las imágenes del imperialismo estadounidense están por cambiar alterando a su vez el orden internacional de las primeras décadas del siglo XXI.
lunes, 14 de febrero de 2011
El encuentro de dos mundos en el siglo XXI
Un hecho histórico la visita del Papa Benedicto XVI a Turquía (2006)
Por Yamiri Rodríguez Madrid.
El fin de diez siglos de distanciamiento entre las principales iglesias del mundo podría estar por acercarse. La reciente visita del Papa Benedicto XVI a tierras islámicas pudiera ser el precedente para terminar con la confrontación ideológica que a lo largo de cientos de siglos ha cobrado la vida de millones de personas.
Bajo este supuesto, dicen, está en puertas una reconciliación entre católicos y ortodoxos, entre católicos y musulmanes.
Si bien tras la muerte de su antecesor el Papa Juan Pablo II, pocos apostaban al papel que haría el Cardenal alemán Joseph Ratzinger, hoy, diecinueve meses después, podemos afirmar que ha apostado por la reforma de la Iglesia Católica.
Un Papa rezando en la Mezquita Azul, mirando hacia la Meca, desafiando la ira de los grupos radicales musulmanes, los cuales sólo tres meses atrás se sintieron ofendidos por su discurso pronunciado en Ratisbona, es la señal apocalíptica para la Iglesia fundada por San Pedro que conocemos hasta nuestros tiempos.
¿Islamismo sinónimo de violencia?
La visita a Turquía que a finales del pasado mes de noviembre realizara el Papa Benedicto XVI volcó con mayor interés a los medios de comunicación. El simple hecho de que el máximo jerarca católico pisara tierras musulmanas era noticia; pero las ‘ocho columnas’, como se dice en el argot periodístico, eran las amenazas de un posible atentado contra el religioso dadas las declaraciones vertidas sólo tres meses atrás que provocaron la ira de los grupos más radicales del islamismo.
Sólo por contextualizar, el 12 de septiembre el Papa visitó su natal Alemania. En la Universidad de Ratisbona el religioso pronunció un discurso que, para muchos de los integrantes del pueblo musulmán, fue interpretado como que la violencia estaba implícitamente relacionada con el Islam y por ende, con Mahoma.
Este hecho provocó una ola de protestas, las cuales incluso llegaron a revelar la intención de cometer un atentado terrorista contra su persona, por parte de los grupos más radicales de esta religión.
Cuando se dio a conocer que el quinto viaje de Benedicto XVI fuera de Europa sería a Turquía, las reacciones se recrudecieron y algunos incluso opinaban que sería más un acto de provocación de que humildad el efectuar la visita.
Horas antes de su arribo a la Mezquita Azul, en la zona de Santa Sofía, los “Lobos Grises”, un grupo de ideología ultraislámica y nacionalista, habían anunciado manifestaciones; si bien cerca de la Universidad un centenar de jóvenes se manifestó, este movimiento careció de importancia pues fueron dispersados por la Policía y apenas una decena de ellos fueron arrestados.
Empero, ésta fue fructífera no sólo por el saldo blanco, sino porque sentó el precedente de una reconciliación entre católicos y ortodoxos, entre católicos y musulmanes.
Más allá de su liderazgo religioso, Joseph Ratzinger mostró sus cualidades políticas: la primera intención del viaje era consolidar la unidad ecuménica con los ortodoxos de Bartolomeo I y concluyó con esta reapertura del diálogo con el rito bizantino y musulmán.
Asimismo, tal y como lo demostraron algunos diarios turcos al día siguiente de la histórica visita, logró entrar al corazón de un parte importante de la población de ese país islámico.
Crónica de un viaje.
El martes 28 de noviembre, el Papa Benedicto XVI llegó a Estambul donde fue recibido por el primer ministro de Turquía, Recep Tayyp Erdogan. La frase más contundente del religioso a su llegada fue: “La Islámica es una religión de amor y paz.”
Un día después, el miércoles 29, no sólo hondeó la bandera turca, sino que incluso habló su idioma durante la homilía que ofreció en la casa de la Virgen María en Efeso.
“Yo amo a los turcos” , incluso reiteró como una manera de disculparse por lo dicho en su prédica teológica de unos meses atrás.
Pero el 30 de noviembre de 2006 será la fecha que pasará a los anales de la historia pues ha sido calificada como el paso que el Vaticano dio para la reconciliación con el mundo musulmán.
“Benedicto XVI rezó en las más importante mezquita de Turquía como un musulmán frente al Mirab, el nicho que indica a los fieles islámicos la orientación de cara a la Meca. Un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia Católica” , escribieron diversos medios de comunicación de cobertura internacional.
Y es que se trató de la primera visita en que un pontífice católico oró en el rito musulmán, pues si bien el Papa Juan Pablo II cinco años antes, en el 2001, como parte de un recorrido por Siria, visitó la Gran Mezquita de Damasco y rezó ahí, fue al estilo cristiano, frente a la tumba de San Juan Bautista, a quien el catolicismo considera como el apóstol favorito de Jesucristo y otros, su maestro.
Quienes estuvieron presentes en la visita a la Mesquita Azul narraron que el Papa se descalzó para colocarse las babuchas blancas sobre los calcetines. Durante unos minutos el Jefe de la Iglesia Católica oró de pie, en silencio, mirando hacia el Mirab, que indica la Meca, con los brazos cruzados sobre el vientre.
En su oración fue acompañado de el Gran Mufti de Estambul, Mustafá Cagrici, y el Imán de la Mezquita. Tras la oración el Imán le mostró los libros de la oración y fue entonces cuando Benedicto XVI los invitó a orar por la paz: apoyando su mano izquierda sobre la derecha en la que lleva el anillo del Pescador (de almas), apenas y movió los labios sin hacer los gestos de la oración cristiana.
Al salir de la mezquita acompañado de los prelados, Joseph Ratzinger le dirigió una frase contundente al Gran Mufti de Estambul: “Esta visita nos ayudará a encontrar juntos los modos y los caminos de la paz por el bien de la humanidad (…) Nunca olvidaré esta visita. Gracias por el momento de la oración”.
Pero hay mas: en el Libro de Oro de la Mezquita el Papa Benedicto XVI firmó: “En nuestra diversidad estamos de frente a la fe del único Dios. ¡Que Dios nos ilumine y nos haga encontrar el camino del amor y de la paz”.
Más allá del gesto de arrepentimiento, la oración elevada por el Papa fue una señal, para muchos, de la corriente super reformista que está dispuesto ha llevar a cabo.
Obviamente esto tuvo reacciones al interior del Vaticano. Sólo unas horas después el Vocero de la Santa Sede, el padre Federico Lombarda intentó aclarar que lo sucedido en Estambul fue una oración del Papa que sin duda se dirigió a Dios.
“Hubo una íntima oración personal, aunque no hubo ningún rezo como con manifestaciones externas de la fe cristiana”.
Pero otro acto también significativo en esta posible reconciliación fue su participación en la Divina Liturgia, la misa con rito bizantino que ofició el patriarca ecuménico ortodoxo Bartolomeo I.
Las declaraciones conjuntas que hicieran los líderes religiosos son de suma importancia dado que con estas sellaron un compromiso por el diálogo, a la vez que hicieron un llamado a los creyentes a la defensa por la libertad religiosa y de los valores cristianos.
“De frente al proceso de secularización que afecta al mundo contemporáneo, somos llamados, junto con todas las otras comunidades cristianas, a renovar la coincidencia de Europa acerca de sus propias raíces, tradiciones y valores cristianos”.
Tras hacer fervientes votos para llegar a la anhelada unidad entre católicos y ortodoxos, divididos desde hace más de mil años, Benedicto XVI y Bartolomeo I pidieron por la libertad religiosa y rechazaron enérgicamente el uso de la violencia en el nombre de Dios.
Más allá de las palabras, el gesto más contundente fue la imagen de los dos religiosos asomados al balcón del patriarcado, saludando con un brazo levantado y las manos tomadas, bajo una lluvia de aplausos de los fieles de ambas ideologías.
ENTRE LÍNEAS.
De acuerdo con información publicada en el Hurriet , los turcos siguieron asombrados al Papa que entró en la enorme y cercana mezquita azul, y tras la oración, en muchas casas se oyeron aplausos. De manera inmediata en su edición electrónica desplegó un gran titular con una foto en la que se veía al Papa rezando frente al Mirab “como un musulmán”, imágenes que dieron la vuelta al mundo en sólo unos minutos.
Una nueva página en la historia mundial acababa de ser escrita, una nueva hoja que puede llegar a cambiar el orden internacional.
Sin embargo antes de continuar vale la pena rememorar que a finales de la década de los 80’s, el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, durante un encuentro interreligioso celebrado en Asís (Italia) se opuso al rezo común con los musulmanes.
En agosto del 2004, siendo aún Cardenal, Joseph Ratzinger se pronunció en contra del ingreso de Turquía a la UE por considerar que dado el número de población musulmana con el que cuenta, nada tenía que ver con la cultura europea, mucho menos con las raíces del cristianismo.
¿Qué motivó el radical cambio entonces? Las hipótesis pueden ser muchas, y una referencia obligada es el teólogo Hans Kung. En el 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, en un escrito denominado “Las Contradicciones de Juan Pablo II” , calificó su mandato como antireformista e incluso le achacó la crisis de credibilidad en la que por años ha estado sumida la Iglesia.
Según lo expuesto por el alemán muchos se han resignado o incluso se han apartado, por la frustración que les provoca una jerarquía encerrada en sí misma. Como consecuencia, numerosas personas se enfrentan a una alternativa imposible: seguir las reglas o dejar la Iglesia.
Sólo podrá empezar a haber nuevas esperanzas –afirma Kung-, cuando las autoridades eclesiásticas de Roma y el episcopado cambien de rumbo y se dejen guiar por la brújula del evangelio.
“Al Papa le gustaba que le considerasen el representante del movimiento ecuménico. Sin embargo, ha intervenido mucho en las relaciones del Vaticano con las iglesias ortodoxas y reformadas, y se ha negado a reconocer ni a sus cargos eclesiásticos ni sus servicios.
El Papa habría podido hacer caso de los consejos de varias comisiones ecuménicas de estudio y haber seguido la costumbre de muchos párrocos locales, que reconocen los cargos y los servicios de las iglesias no católicas y permiten la hospitalidad eucarística.
También habría podido moderar el empeño del Vaticano en conservar un poder excesivo y medieval sobre las iglesias orientales y reformadas, tanto en cuestión de doctrina como en la dirección de la Iglesia, y habría podido acabar con la política vaticana de enviar obispos católicos a regiones en las que predomina la Iglesia ortodoxa rusa.
El Papa habría podido hacer todo eso, pero Juan Pablo II no ha querido. Al contrario, ha querido conservar e incluso extender el aparato de poder de Roma.
Por eso ha recurrido a una duplicidad llena de hipocresía: la política de poder y prestigio de Roma se oculta tras unos discursos pretendidamente ecuménicos y unos gestos vacíos.
Consecuencia. El entendimiento ecuménico topó con una barrera después del concilio, y las relaciones con la Iglesia ortodoxa y las iglesias protestantes han sufrido una asfixia espantosa
El papado, como pasó en los siglos 11 y 16, ha demostrado ser el mayor obstáculo para la unidad entre las iglesias cristianas dentro de la libertad y la diversidad”.
Dicho lo anterior, podemos atrevernos a afirmar que Benedicto XVI, 19 meses después, ha comenzado a construir la historia de un nuevo papado, rompiendo todo viso, toda similitud con lo hecho por su antecesor, incluso pasando sobre sus propias creencias.
Aunado a esto, especialistas en el tema consideran que esta histórica visita incluyó también un trasfondo político de suma importancia: el espaldarazo del Vaticano para que Turquía ingrese a la Unión Europea.
Si bien es un país ubicado en Europa, por su ideología y condiciones económicas, es más identificado como un país de Medio Oriente.
De funcionar la estrategia iniciada por Joseph Ratzinger no sólo estaríamos en el umbral de una nueva relación entre las iglesias del mundo sino ante la prueba de que la Iglesia Católica mantiene su poderío ideológico y político por encima de todas las naciones.
Por Yamiri Rodríguez Madrid.
El fin de diez siglos de distanciamiento entre las principales iglesias del mundo podría estar por acercarse. La reciente visita del Papa Benedicto XVI a tierras islámicas pudiera ser el precedente para terminar con la confrontación ideológica que a lo largo de cientos de siglos ha cobrado la vida de millones de personas.
Bajo este supuesto, dicen, está en puertas una reconciliación entre católicos y ortodoxos, entre católicos y musulmanes.
Si bien tras la muerte de su antecesor el Papa Juan Pablo II, pocos apostaban al papel que haría el Cardenal alemán Joseph Ratzinger, hoy, diecinueve meses después, podemos afirmar que ha apostado por la reforma de la Iglesia Católica.
Un Papa rezando en la Mezquita Azul, mirando hacia la Meca, desafiando la ira de los grupos radicales musulmanes, los cuales sólo tres meses atrás se sintieron ofendidos por su discurso pronunciado en Ratisbona, es la señal apocalíptica para la Iglesia fundada por San Pedro que conocemos hasta nuestros tiempos.
¿Islamismo sinónimo de violencia?
La visita a Turquía que a finales del pasado mes de noviembre realizara el Papa Benedicto XVI volcó con mayor interés a los medios de comunicación. El simple hecho de que el máximo jerarca católico pisara tierras musulmanas era noticia; pero las ‘ocho columnas’, como se dice en el argot periodístico, eran las amenazas de un posible atentado contra el religioso dadas las declaraciones vertidas sólo tres meses atrás que provocaron la ira de los grupos más radicales del islamismo.
Sólo por contextualizar, el 12 de septiembre el Papa visitó su natal Alemania. En la Universidad de Ratisbona el religioso pronunció un discurso que, para muchos de los integrantes del pueblo musulmán, fue interpretado como que la violencia estaba implícitamente relacionada con el Islam y por ende, con Mahoma.
Este hecho provocó una ola de protestas, las cuales incluso llegaron a revelar la intención de cometer un atentado terrorista contra su persona, por parte de los grupos más radicales de esta religión.
Cuando se dio a conocer que el quinto viaje de Benedicto XVI fuera de Europa sería a Turquía, las reacciones se recrudecieron y algunos incluso opinaban que sería más un acto de provocación de que humildad el efectuar la visita.
Horas antes de su arribo a la Mezquita Azul, en la zona de Santa Sofía, los “Lobos Grises”, un grupo de ideología ultraislámica y nacionalista, habían anunciado manifestaciones; si bien cerca de la Universidad un centenar de jóvenes se manifestó, este movimiento careció de importancia pues fueron dispersados por la Policía y apenas una decena de ellos fueron arrestados.
Empero, ésta fue fructífera no sólo por el saldo blanco, sino porque sentó el precedente de una reconciliación entre católicos y ortodoxos, entre católicos y musulmanes.
Más allá de su liderazgo religioso, Joseph Ratzinger mostró sus cualidades políticas: la primera intención del viaje era consolidar la unidad ecuménica con los ortodoxos de Bartolomeo I y concluyó con esta reapertura del diálogo con el rito bizantino y musulmán.
Asimismo, tal y como lo demostraron algunos diarios turcos al día siguiente de la histórica visita, logró entrar al corazón de un parte importante de la población de ese país islámico.
Crónica de un viaje.
El martes 28 de noviembre, el Papa Benedicto XVI llegó a Estambul donde fue recibido por el primer ministro de Turquía, Recep Tayyp Erdogan. La frase más contundente del religioso a su llegada fue: “La Islámica es una religión de amor y paz.”
Un día después, el miércoles 29, no sólo hondeó la bandera turca, sino que incluso habló su idioma durante la homilía que ofreció en la casa de la Virgen María en Efeso.
“Yo amo a los turcos” , incluso reiteró como una manera de disculparse por lo dicho en su prédica teológica de unos meses atrás.
Pero el 30 de noviembre de 2006 será la fecha que pasará a los anales de la historia pues ha sido calificada como el paso que el Vaticano dio para la reconciliación con el mundo musulmán.
“Benedicto XVI rezó en las más importante mezquita de Turquía como un musulmán frente al Mirab, el nicho que indica a los fieles islámicos la orientación de cara a la Meca. Un hecho sin precedentes en la historia de la Iglesia Católica” , escribieron diversos medios de comunicación de cobertura internacional.
Y es que se trató de la primera visita en que un pontífice católico oró en el rito musulmán, pues si bien el Papa Juan Pablo II cinco años antes, en el 2001, como parte de un recorrido por Siria, visitó la Gran Mezquita de Damasco y rezó ahí, fue al estilo cristiano, frente a la tumba de San Juan Bautista, a quien el catolicismo considera como el apóstol favorito de Jesucristo y otros, su maestro.
Quienes estuvieron presentes en la visita a la Mesquita Azul narraron que el Papa se descalzó para colocarse las babuchas blancas sobre los calcetines. Durante unos minutos el Jefe de la Iglesia Católica oró de pie, en silencio, mirando hacia el Mirab, que indica la Meca, con los brazos cruzados sobre el vientre.
En su oración fue acompañado de el Gran Mufti de Estambul, Mustafá Cagrici, y el Imán de la Mezquita. Tras la oración el Imán le mostró los libros de la oración y fue entonces cuando Benedicto XVI los invitó a orar por la paz: apoyando su mano izquierda sobre la derecha en la que lleva el anillo del Pescador (de almas), apenas y movió los labios sin hacer los gestos de la oración cristiana.
Al salir de la mezquita acompañado de los prelados, Joseph Ratzinger le dirigió una frase contundente al Gran Mufti de Estambul: “Esta visita nos ayudará a encontrar juntos los modos y los caminos de la paz por el bien de la humanidad (…) Nunca olvidaré esta visita. Gracias por el momento de la oración”.
Pero hay mas: en el Libro de Oro de la Mezquita el Papa Benedicto XVI firmó: “En nuestra diversidad estamos de frente a la fe del único Dios. ¡Que Dios nos ilumine y nos haga encontrar el camino del amor y de la paz”.
Más allá del gesto de arrepentimiento, la oración elevada por el Papa fue una señal, para muchos, de la corriente super reformista que está dispuesto ha llevar a cabo.
Obviamente esto tuvo reacciones al interior del Vaticano. Sólo unas horas después el Vocero de la Santa Sede, el padre Federico Lombarda intentó aclarar que lo sucedido en Estambul fue una oración del Papa que sin duda se dirigió a Dios.
“Hubo una íntima oración personal, aunque no hubo ningún rezo como con manifestaciones externas de la fe cristiana”.
Pero otro acto también significativo en esta posible reconciliación fue su participación en la Divina Liturgia, la misa con rito bizantino que ofició el patriarca ecuménico ortodoxo Bartolomeo I.
Las declaraciones conjuntas que hicieran los líderes religiosos son de suma importancia dado que con estas sellaron un compromiso por el diálogo, a la vez que hicieron un llamado a los creyentes a la defensa por la libertad religiosa y de los valores cristianos.
“De frente al proceso de secularización que afecta al mundo contemporáneo, somos llamados, junto con todas las otras comunidades cristianas, a renovar la coincidencia de Europa acerca de sus propias raíces, tradiciones y valores cristianos”.
Tras hacer fervientes votos para llegar a la anhelada unidad entre católicos y ortodoxos, divididos desde hace más de mil años, Benedicto XVI y Bartolomeo I pidieron por la libertad religiosa y rechazaron enérgicamente el uso de la violencia en el nombre de Dios.
Más allá de las palabras, el gesto más contundente fue la imagen de los dos religiosos asomados al balcón del patriarcado, saludando con un brazo levantado y las manos tomadas, bajo una lluvia de aplausos de los fieles de ambas ideologías.
ENTRE LÍNEAS.
De acuerdo con información publicada en el Hurriet , los turcos siguieron asombrados al Papa que entró en la enorme y cercana mezquita azul, y tras la oración, en muchas casas se oyeron aplausos. De manera inmediata en su edición electrónica desplegó un gran titular con una foto en la que se veía al Papa rezando frente al Mirab “como un musulmán”, imágenes que dieron la vuelta al mundo en sólo unos minutos.
Una nueva página en la historia mundial acababa de ser escrita, una nueva hoja que puede llegar a cambiar el orden internacional.
Sin embargo antes de continuar vale la pena rememorar que a finales de la década de los 80’s, el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, durante un encuentro interreligioso celebrado en Asís (Italia) se opuso al rezo común con los musulmanes.
En agosto del 2004, siendo aún Cardenal, Joseph Ratzinger se pronunció en contra del ingreso de Turquía a la UE por considerar que dado el número de población musulmana con el que cuenta, nada tenía que ver con la cultura europea, mucho menos con las raíces del cristianismo.
¿Qué motivó el radical cambio entonces? Las hipótesis pueden ser muchas, y una referencia obligada es el teólogo Hans Kung. En el 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, en un escrito denominado “Las Contradicciones de Juan Pablo II” , calificó su mandato como antireformista e incluso le achacó la crisis de credibilidad en la que por años ha estado sumida la Iglesia.
Según lo expuesto por el alemán muchos se han resignado o incluso se han apartado, por la frustración que les provoca una jerarquía encerrada en sí misma. Como consecuencia, numerosas personas se enfrentan a una alternativa imposible: seguir las reglas o dejar la Iglesia.
Sólo podrá empezar a haber nuevas esperanzas –afirma Kung-, cuando las autoridades eclesiásticas de Roma y el episcopado cambien de rumbo y se dejen guiar por la brújula del evangelio.
“Al Papa le gustaba que le considerasen el representante del movimiento ecuménico. Sin embargo, ha intervenido mucho en las relaciones del Vaticano con las iglesias ortodoxas y reformadas, y se ha negado a reconocer ni a sus cargos eclesiásticos ni sus servicios.
El Papa habría podido hacer caso de los consejos de varias comisiones ecuménicas de estudio y haber seguido la costumbre de muchos párrocos locales, que reconocen los cargos y los servicios de las iglesias no católicas y permiten la hospitalidad eucarística.
También habría podido moderar el empeño del Vaticano en conservar un poder excesivo y medieval sobre las iglesias orientales y reformadas, tanto en cuestión de doctrina como en la dirección de la Iglesia, y habría podido acabar con la política vaticana de enviar obispos católicos a regiones en las que predomina la Iglesia ortodoxa rusa.
El Papa habría podido hacer todo eso, pero Juan Pablo II no ha querido. Al contrario, ha querido conservar e incluso extender el aparato de poder de Roma.
Por eso ha recurrido a una duplicidad llena de hipocresía: la política de poder y prestigio de Roma se oculta tras unos discursos pretendidamente ecuménicos y unos gestos vacíos.
Consecuencia. El entendimiento ecuménico topó con una barrera después del concilio, y las relaciones con la Iglesia ortodoxa y las iglesias protestantes han sufrido una asfixia espantosa
El papado, como pasó en los siglos 11 y 16, ha demostrado ser el mayor obstáculo para la unidad entre las iglesias cristianas dentro de la libertad y la diversidad”.
Dicho lo anterior, podemos atrevernos a afirmar que Benedicto XVI, 19 meses después, ha comenzado a construir la historia de un nuevo papado, rompiendo todo viso, toda similitud con lo hecho por su antecesor, incluso pasando sobre sus propias creencias.
Aunado a esto, especialistas en el tema consideran que esta histórica visita incluyó también un trasfondo político de suma importancia: el espaldarazo del Vaticano para que Turquía ingrese a la Unión Europea.
Si bien es un país ubicado en Europa, por su ideología y condiciones económicas, es más identificado como un país de Medio Oriente.
De funcionar la estrategia iniciada por Joseph Ratzinger no sólo estaríamos en el umbral de una nueva relación entre las iglesias del mundo sino ante la prueba de que la Iglesia Católica mantiene su poderío ideológico y político por encima de todas las naciones.
miércoles, 26 de enero de 2011
Características esenciales del sistema presidencial e influencias para su instauración en América Latina
Un férreo defensor del sistema presidencialista en el país, es el ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jorge Carpizo, quien a través de sus ensayos responde a las duras críticas en torno a las fallas de dicho régimen e incluso argumenta el porqué debe de continuar.
Al igual que en su artículo denominado Concepto de Democracia y Sistema de Gobierno en América Latina, en esta ocasión en Características Esenciales del Sistema Presidencial e influencias para su instauración en América Latina –ambos publicados en el Boletín Mexicano de Derecho Comparado de la UNAM-, el ex Secretario de Gobernación en el sexenio salinista incorpora un nuevo elemento a tomar en cuenta en esta discusión sobre un cambio de régimen: la democracia.
En una introducción muy básica es necesario hacer referencia a lo planteado por el ex Secretario de Gobernación en el sexenio salinista: las diferencias básicas entre el presidencialismo –sistema adoptado por México-, y el parlamentarismo. Para ello recurre a los planteamientos hechos por Maurice Duverger, Joseph LaPalombara, Paul Marie Gaudemet, Juan Linz y Arend Lijphart.
Y es que la suma de los contrastes hecha por los autores se pueden resumir dela siguiente manera: en el presidencialismo hay una clara división de poderes, el Presidente es elegido mediante el voto ciudadano, dicha figura cuenta además con el poder del veto, el plebiscito y el referéndum, además de que tiene facultades de nombramiento. Más a fondo, en el presidencialismo se registra una dualidad democrática y una rigidez en el sistema, en palabras del propio Linz.
Las discrepancias son más evidentes si las contrastamos con las características del parlamentarismo que el propio Carpizo McGregor esboza: en dicho sistema los miembros del Parlamento son también parte del Gabinete, estando este último integrado en su mayoría por los líderes de los partidos mayoritarios, además de que existe una correlación entre el Parlamento y el Gabinete. Aunado a lo anterior, una de las diferencias más notorias es que aquí se contemplan las figuras de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno dentro del Ejecutivo, teniendo el primero una competencia protocolaria y el segundo, administrativa.
Habiendo hecho ésta breve y básica introducción, es necesario cuestionarse si México debe o no, hoy por hoy, cambiar de un sistema presidencialista a uno parlamentario. Aquí algunos pros y contras de caminar hacia ese sentido.
El primer elemento de estudio que se esboza es la estabilidad que un sistema, ya sea parlamentario o presidencial, proporciona a un Estado. Sobre esto, es necesario recalcar que si bien el parlamentarismo en Europa ha traído, a groso modo, años de estabilidad en dicho continente, en el caso específico de México, el presidencialismo también ha hecho lo propio.
Afirmo lo anterior ya que si bien las circunstancias de cada Estado son particulares y la implementación de un régimen no se puede dar cual receta de cocina, en México el presidencialismo ha logrado traer la subsistencia por casi 80 años, con sus altibajos, con sus críticas, pero de una manera mucha más eficiente que otros Estado latinoamericanos.
El propio autor menciona como fallos del presidencialismo latinoamericano, los golpes de estado, gobiernos autocráticos, dictatoriales así como los sociales, económicos y democráticos y contrasta la eficiencia con que ha crecido Europa. Empero –y haciendo la aclaración de que no podría hacer más extensiva la crítica hacia América Latina por no conocer a fondo la situación de cada Estado-, en México se han logrado cambios importantes en las últimas décadas como un cambio de partido en el poder, una composición en el Congreso de la Unión cada día más plural, y una mayor –pero no suficiente-, participación ciudadana.
Incluso, Nohlen esboza una idea fundamental para enarbolar la bandera del presidencialismo en Latinoamérica: las transiciones democráticas de los últimos años se han dado en el marco del presidencialismo. Ahí están Chile y México.
Otro punto a favor del presidencialismo, y que el propio Jorge Carpizo reconoce como tal, es que en dicho sistema "los controles operan mejor y con mayor eficacia que en uno parlamentario, porque en este último la mayoría legislativa cuida que el gabinete, que es parte de ella, subsista y no vaya a ser censurado, lo que traería consigo nuevas elecciones en las que no se tiene asegurada la mayoría parlamentaria. Por esta razón, un primer ministro se convierte en el más importante legislador" (Carpizo, Características Esenciales del Sistema Presidencial e Influencias para su Instauración en América Latina s.f.).
Tras lo anterior ¿es el parlamentarismo la solución a los problemas de América Latina?, la respuesta a mi juicio es negativa, ya que estos son más de raíz: son un fallo en quienes integran las instituciones. Y es que aún en el caso hipotético de que en los próximos diez años cambiáramos a un régimen parlamentarista o semipresidencialista, los mismos problemas continuarían aquejando a los habitantes de comunidades remotas de Tequila, Soteapan o Ilamatlán, incluidos dentro de los cien municipios más pobres del país, ya que lo que se requiere es eficientar los mecanismos y tener constancia en el desarrollo.
Sin embargo, la pregunta en sí refleja un problema de idiosincrasia de los pueblos latinoamericanos: el falso mesianismo o caudillismo, es decir, el creer que un nuevo gobierno en turno, un novel personaje en la silla presidencial traerá consigo una especie de “varita mágica” que soluciones todos los problemas en un abrir y cerrar de ojos.
Los contrastes entre el sistema presidencialista y el parlamentario, han sido esbozados en anteriores ocasiones por especialistas en la materia como Juan Linz, Arturo Valenzuela y, mismos que se encuentran sustentados en la división de poderes, las figuras que los representan –Jefe de Gobierno y Primer Ministro-, las facultades con las que cuentan –el veto por ejemplo-, el tiempo de duración de los gobiernos y la composición de los gabinetes, por mencionar algunas de estas diferencias básicas.
Habiendo analizado dichas divergencias entre ambos sistemas, se puede afirmar que ninguno de los dos regímenes –incluso aún establecidos en su forma más pura-, garantizan la estabilidad, el desarrollo y el éxito a un Estado: todo depende del momento y de las circunstancias.
En México, uno de los tropiezos que ha sufrido el presidencialismo se encuentra en la división de poderes, pero no de la manera en que la plantea Fredd. W. Riggs, Giovanni Sartori o Francisco Sánchez López, sino como lo hace el propio Carpizo McGregor: “El problema que ahora suele presentarse en los regímenes presidenciales es el contrario del que señala este autor (Riggs): la parálisis la sufre el Poder Ejecutivo en gobiernos divididos, aunque es asunto superable, y los casos empíricos lo comprueban a través de la negociación y la concertación políticas”. Ese es el caso específico de México desde el sexenio anterior.
Italia, Estado que se debate en pasar del parlamentarismo al presidencialismo, es un claro ejemplo de los vicios que también presenta ese sistema: corrupción, interferencia del titular del ejecutivo y muchos problemas sociales que combatir.
Pero sin duda alguna, otro de los elementos de estudio que resalta en este ensayo de Jorge Carpizo es el concepto de democracia. Según lo explica el autor, es "un fenómeno democrático y expansivo, es el método y la técnica que permite a los ciudadanos elegir a los dirigentes, quienes se encuentran controlados y responsabilizados en los marcos que señala el orden jurídico del país, con la finalidad de garantizar el goce de los derechos humanos. Es el sistema en el cual los gobernantes son electos periódicamente por los electores; el poder se encuentra distribuido entre varios órganos con competencias propias y con equilibrios y controles entre ellos, así como responsabilidades señaladas en la Constitución con el objeto de asegurar los derechos fundamentales que la propia Constitución reconoce directa o indirectamente", aunque comulgo más con la definición de "el gobierno del pueblo por el pueblo".
Y es que la democracia es hoy por hoy en México, el "arma" mediante la cual la sociedad puede o no reprobar a sus gobernantes. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un claro ejemplo de esto: después de años en que su gobierno se vino a menos, la gente salió a las urnas a ejercer su voto por un partido que sí representaba en ese momento un cambio para ellos. Hoy el tricolor se dice renovado.
Seis años después el Partido Acción Nacional (PAN) temió correr la misma suerte en los pasados comicios del 2 de septiembre. En la actualidad se cuestiona la legitimidad de Felipe Calderón Hinojosa en las urnas.
De esta manera, y tomando en cuenta las 17 características que en materia de democracia indica Jorge Carpizo, considero que por lo menos en México esta ha comenzado a arraigarse: la participación ciudadana en las urnas se estima, en promedio, en 60 por ciento, hay una mayor transparencia y acceso a la información –siendo un gran avance la consolidación del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI)-, además de que existe una pluralidad partidista en las cámaras.
Así, y a manera de conclusión, sólo basta mencionar en primer término que la implementación de determinado sistema es un Estado –sea parlamentarismo, presidencialismo o uno mixto-, no es como una receta de cocina que se sigue. En segundo punto, ambos regímenes presentan sus pros y sus contras, por lo que su adopción debe ser analizada desde las circunstancias particulares de cada país: lo que funcionó en Chile no tiene que hacerlo necesariamente en Paraguay, ni los errores de Venezuela tendrían porqué repetirse en México.
El llegar a un bipartidismo en el poder traería en una idiosincrasia como la mexicana, desde mi punto de vista, un mayor peso económico y burocrático para la ya de por si desgastada estructura gubernamental, es decir, una duplicidad de sueldos onerosos para funcionarios administrativos y de ornato en un país al cual lo ahoga precisamente su burocracia.
Darle un mayor peso al Congreso de la Unión –como lo ejemplifica Carpizo a través del jurista argentino Pedro Sagues (Carpizo, Características Esenciales del Sistema Presidencial e Influencias para su Instauración en América Latina s.f.)-, mediante la remoción del Jefe de Gobierno y su gabinete, podría ser un arma de dos filos aun y cuando esto fuera de manera restringida, sobre todo cuando en múltiples ocasiones ha quedado de manifiesto la falta de madurez política de quienes integran ambas cámaras en México: los intereses partidistas van por encima de los nacionales.
Si debemos o no cambiar de sistema de gobierno, es una cuestión que necesariamente tiene que ponerse sobre la mesa de discusión; empero, lo difícil que ha sido el concretar la llamada Reforma del Estado que requiere el país, hoy como Estado debemos caminar hacia una eficiencia en nuestro presidencialismo, en nuestras instituciones, aunque sea para avanzar con paso lento pero firme, hacia nuevos horizontes democráticos.
BibliografíaCarpizo, Jorge. «Características Esenciales del Sistema Presidencial e Influencias para su Instauración en América Latina.» Revista Jurídica Boletín Mexicano de Derecho Comparado.
Carpizo, Jorge. «Concepto de Democracia y Sistema de Gobierno en América Latina.» Boletín Mexicano de Derecho Comparado, mayo-agosto 2007: 325-384.
Al igual que en su artículo denominado Concepto de Democracia y Sistema de Gobierno en América Latina, en esta ocasión en Características Esenciales del Sistema Presidencial e influencias para su instauración en América Latina –ambos publicados en el Boletín Mexicano de Derecho Comparado de la UNAM-, el ex Secretario de Gobernación en el sexenio salinista incorpora un nuevo elemento a tomar en cuenta en esta discusión sobre un cambio de régimen: la democracia.
En una introducción muy básica es necesario hacer referencia a lo planteado por el ex Secretario de Gobernación en el sexenio salinista: las diferencias básicas entre el presidencialismo –sistema adoptado por México-, y el parlamentarismo. Para ello recurre a los planteamientos hechos por Maurice Duverger, Joseph LaPalombara, Paul Marie Gaudemet, Juan Linz y Arend Lijphart.
Y es que la suma de los contrastes hecha por los autores se pueden resumir dela siguiente manera: en el presidencialismo hay una clara división de poderes, el Presidente es elegido mediante el voto ciudadano, dicha figura cuenta además con el poder del veto, el plebiscito y el referéndum, además de que tiene facultades de nombramiento. Más a fondo, en el presidencialismo se registra una dualidad democrática y una rigidez en el sistema, en palabras del propio Linz.
Las discrepancias son más evidentes si las contrastamos con las características del parlamentarismo que el propio Carpizo McGregor esboza: en dicho sistema los miembros del Parlamento son también parte del Gabinete, estando este último integrado en su mayoría por los líderes de los partidos mayoritarios, además de que existe una correlación entre el Parlamento y el Gabinete. Aunado a lo anterior, una de las diferencias más notorias es que aquí se contemplan las figuras de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno dentro del Ejecutivo, teniendo el primero una competencia protocolaria y el segundo, administrativa.
Habiendo hecho ésta breve y básica introducción, es necesario cuestionarse si México debe o no, hoy por hoy, cambiar de un sistema presidencialista a uno parlamentario. Aquí algunos pros y contras de caminar hacia ese sentido.
El primer elemento de estudio que se esboza es la estabilidad que un sistema, ya sea parlamentario o presidencial, proporciona a un Estado. Sobre esto, es necesario recalcar que si bien el parlamentarismo en Europa ha traído, a groso modo, años de estabilidad en dicho continente, en el caso específico de México, el presidencialismo también ha hecho lo propio.
Afirmo lo anterior ya que si bien las circunstancias de cada Estado son particulares y la implementación de un régimen no se puede dar cual receta de cocina, en México el presidencialismo ha logrado traer la subsistencia por casi 80 años, con sus altibajos, con sus críticas, pero de una manera mucha más eficiente que otros Estado latinoamericanos.
El propio autor menciona como fallos del presidencialismo latinoamericano, los golpes de estado, gobiernos autocráticos, dictatoriales así como los sociales, económicos y democráticos y contrasta la eficiencia con que ha crecido Europa. Empero –y haciendo la aclaración de que no podría hacer más extensiva la crítica hacia América Latina por no conocer a fondo la situación de cada Estado-, en México se han logrado cambios importantes en las últimas décadas como un cambio de partido en el poder, una composición en el Congreso de la Unión cada día más plural, y una mayor –pero no suficiente-, participación ciudadana.
Incluso, Nohlen esboza una idea fundamental para enarbolar la bandera del presidencialismo en Latinoamérica: las transiciones democráticas de los últimos años se han dado en el marco del presidencialismo. Ahí están Chile y México.
Otro punto a favor del presidencialismo, y que el propio Jorge Carpizo reconoce como tal, es que en dicho sistema "los controles operan mejor y con mayor eficacia que en uno parlamentario, porque en este último la mayoría legislativa cuida que el gabinete, que es parte de ella, subsista y no vaya a ser censurado, lo que traería consigo nuevas elecciones en las que no se tiene asegurada la mayoría parlamentaria. Por esta razón, un primer ministro se convierte en el más importante legislador" (Carpizo, Características Esenciales del Sistema Presidencial e Influencias para su Instauración en América Latina s.f.).
Tras lo anterior ¿es el parlamentarismo la solución a los problemas de América Latina?, la respuesta a mi juicio es negativa, ya que estos son más de raíz: son un fallo en quienes integran las instituciones. Y es que aún en el caso hipotético de que en los próximos diez años cambiáramos a un régimen parlamentarista o semipresidencialista, los mismos problemas continuarían aquejando a los habitantes de comunidades remotas de Tequila, Soteapan o Ilamatlán, incluidos dentro de los cien municipios más pobres del país, ya que lo que se requiere es eficientar los mecanismos y tener constancia en el desarrollo.
Sin embargo, la pregunta en sí refleja un problema de idiosincrasia de los pueblos latinoamericanos: el falso mesianismo o caudillismo, es decir, el creer que un nuevo gobierno en turno, un novel personaje en la silla presidencial traerá consigo una especie de “varita mágica” que soluciones todos los problemas en un abrir y cerrar de ojos.
Los contrastes entre el sistema presidencialista y el parlamentario, han sido esbozados en anteriores ocasiones por especialistas en la materia como Juan Linz, Arturo Valenzuela y, mismos que se encuentran sustentados en la división de poderes, las figuras que los representan –Jefe de Gobierno y Primer Ministro-, las facultades con las que cuentan –el veto por ejemplo-, el tiempo de duración de los gobiernos y la composición de los gabinetes, por mencionar algunas de estas diferencias básicas.
Habiendo analizado dichas divergencias entre ambos sistemas, se puede afirmar que ninguno de los dos regímenes –incluso aún establecidos en su forma más pura-, garantizan la estabilidad, el desarrollo y el éxito a un Estado: todo depende del momento y de las circunstancias.
En México, uno de los tropiezos que ha sufrido el presidencialismo se encuentra en la división de poderes, pero no de la manera en que la plantea Fredd. W. Riggs, Giovanni Sartori o Francisco Sánchez López, sino como lo hace el propio Carpizo McGregor: “El problema que ahora suele presentarse en los regímenes presidenciales es el contrario del que señala este autor (Riggs): la parálisis la sufre el Poder Ejecutivo en gobiernos divididos, aunque es asunto superable, y los casos empíricos lo comprueban a través de la negociación y la concertación políticas”. Ese es el caso específico de México desde el sexenio anterior.
Italia, Estado que se debate en pasar del parlamentarismo al presidencialismo, es un claro ejemplo de los vicios que también presenta ese sistema: corrupción, interferencia del titular del ejecutivo y muchos problemas sociales que combatir.
Pero sin duda alguna, otro de los elementos de estudio que resalta en este ensayo de Jorge Carpizo es el concepto de democracia. Según lo explica el autor, es "un fenómeno democrático y expansivo, es el método y la técnica que permite a los ciudadanos elegir a los dirigentes, quienes se encuentran controlados y responsabilizados en los marcos que señala el orden jurídico del país, con la finalidad de garantizar el goce de los derechos humanos. Es el sistema en el cual los gobernantes son electos periódicamente por los electores; el poder se encuentra distribuido entre varios órganos con competencias propias y con equilibrios y controles entre ellos, así como responsabilidades señaladas en la Constitución con el objeto de asegurar los derechos fundamentales que la propia Constitución reconoce directa o indirectamente", aunque comulgo más con la definición de "el gobierno del pueblo por el pueblo".
Y es que la democracia es hoy por hoy en México, el "arma" mediante la cual la sociedad puede o no reprobar a sus gobernantes. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un claro ejemplo de esto: después de años en que su gobierno se vino a menos, la gente salió a las urnas a ejercer su voto por un partido que sí representaba en ese momento un cambio para ellos. Hoy el tricolor se dice renovado.
Seis años después el Partido Acción Nacional (PAN) temió correr la misma suerte en los pasados comicios del 2 de septiembre. En la actualidad se cuestiona la legitimidad de Felipe Calderón Hinojosa en las urnas.
De esta manera, y tomando en cuenta las 17 características que en materia de democracia indica Jorge Carpizo, considero que por lo menos en México esta ha comenzado a arraigarse: la participación ciudadana en las urnas se estima, en promedio, en 60 por ciento, hay una mayor transparencia y acceso a la información –siendo un gran avance la consolidación del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI)-, además de que existe una pluralidad partidista en las cámaras.
Así, y a manera de conclusión, sólo basta mencionar en primer término que la implementación de determinado sistema es un Estado –sea parlamentarismo, presidencialismo o uno mixto-, no es como una receta de cocina que se sigue. En segundo punto, ambos regímenes presentan sus pros y sus contras, por lo que su adopción debe ser analizada desde las circunstancias particulares de cada país: lo que funcionó en Chile no tiene que hacerlo necesariamente en Paraguay, ni los errores de Venezuela tendrían porqué repetirse en México.
El llegar a un bipartidismo en el poder traería en una idiosincrasia como la mexicana, desde mi punto de vista, un mayor peso económico y burocrático para la ya de por si desgastada estructura gubernamental, es decir, una duplicidad de sueldos onerosos para funcionarios administrativos y de ornato en un país al cual lo ahoga precisamente su burocracia.
Darle un mayor peso al Congreso de la Unión –como lo ejemplifica Carpizo a través del jurista argentino Pedro Sagues (Carpizo, Características Esenciales del Sistema Presidencial e Influencias para su Instauración en América Latina s.f.)-, mediante la remoción del Jefe de Gobierno y su gabinete, podría ser un arma de dos filos aun y cuando esto fuera de manera restringida, sobre todo cuando en múltiples ocasiones ha quedado de manifiesto la falta de madurez política de quienes integran ambas cámaras en México: los intereses partidistas van por encima de los nacionales.
Si debemos o no cambiar de sistema de gobierno, es una cuestión que necesariamente tiene que ponerse sobre la mesa de discusión; empero, lo difícil que ha sido el concretar la llamada Reforma del Estado que requiere el país, hoy como Estado debemos caminar hacia una eficiencia en nuestro presidencialismo, en nuestras instituciones, aunque sea para avanzar con paso lento pero firme, hacia nuevos horizontes democráticos.
BibliografíaCarpizo, Jorge. «Características Esenciales del Sistema Presidencial e Influencias para su Instauración en América Latina.» Revista Jurídica Boletín Mexicano de Derecho Comparado.
Carpizo, Jorge. «Concepto de Democracia y Sistema de Gobierno en América Latina.» Boletín Mexicano de Derecho Comparado, mayo-agosto 2007: 325-384.
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