Yamiri Rodríguez Madrid
A Manuel Huerta se le cayó su
intento de estrategia política, lo cual no es una sorpresa. Su objetivo era ser nombrado presidente de
la Mesa Directiva del Senado de la República, para este tercer año en
funciones, y así poder tener gratis reflectores nacionales que le permitirían crecer
en conocimiento y posicionarse rumbo al 2030, pero se le cayó.
De entrada, para esa posición que
ya ocuparon los morenistas Gerardo Fernández Noroña y Laura Itzel Castillo
Juárez, deben tener las relaciones nacionales y tejer acuerdos para llegar a
esa silla.
Segundo: no debe haber la mínima
presunción de que hay coqueteos con otros partidos políticos; de que hay
acuerdos por debajo del agua con otras fuerzas para ambiciones políticas
personales o para afectar a personajes del propio partido. Nadie puede decir
nada de eso de Noroña ni de Laura Itzel Castillo, pero de Manuel Huerta sí,
tanto de su casi obsesión por ser candidato a gobernador, como de que ha
ayudado a MC a operar. Si bien de lo segundo no hay pruebas, dicen varios
morenistas que tampoco hay dudas.
El caso es que durante semanas Huerta
intento comunicar que él iría a la nueva Mesa Directiva, aunque nadie -a
excepción de él-, lo vio como una posibilidad real. Era más factible que
repitiera Noroña a que llegara el veracruzano. Al final fue Higinio Martínez
quien llegó a dicha posición, dejando a Huerta como un personaje sin gas.
Para Huerta fue una pérdida
importante en su “estrategia” dado que muchos senadores han pasado del escaño a
la gubernatura. Nada más este año,
varios de sus compañeros solicitaron licencia para contender por gubernaturas. La propia gobernadora Rocío Nahle, primero
fue senadora y hay una larga lista de personajes veracruzanos cuyo paso natural
fue ese como Fidel Herrera y muchos otros más.
Por eso la desesperación de Huerta por llegar y de ahí comenzar la
campaña, pero una vez más le falló el tino.
@YamiriRodriguez
No hay comentarios:
Publicar un comentario