Yamiri Rodríguez
Madrid
En 74 años de existencia, el Instituto de
Pensiones del Estado de Veracruz (IPE) ha pasado de todo. Desde surgir como una red de respaldo para
miles de familia en 1952, ser saqueado hasta con los colchones durante dos
administraciones estatales, renacer, ponerse de pie y volver a caminar. Han sido 7 décadas de todo, como en botica.
A propósito
de su aniversario, se dio a conocer que actualmente el IPE atiende a 136 mil
344 derechohabientes, de los cuales más de 37 mil son pensionistas. Tan solo el
año pasado, brindó atención a 2 mil 242 usuarios con actividades físicas,
recreativas, artísticas y culturales; además, registró una afluencia superior a
220 mil visitas, reflejo del impacto positivo de las políticas de atención
directa a la derechohabiencia a través de sus centros como la Estancia Garnica.
Precisamente
su director, Octavio Hernández Lara, acaba de entregar las cuentas correspondientes
al año pasado, como parte de su Informe Anual de Actividades, en el que destacó
el uso honesto de los recursos y la modernización de los procesos. Puede sonar a discurso, pero en el día a día
son dos acciones que se notan y le explico de qué manera.
Como le
comenté al inicio, durante al menos dos sexenios priistas, el IPE funcionó como
una caja chica del gobierno estatal y de las campañas políticas. Llegaron a tal punto que no solo se llevaron
los colchones de las habitaciones de los hoteles Xalapa y Chachalacas
-propiedad del IPE-, las calderas de las albercas, sino que ya no había dinero
para los préstamos de los trabajadores del estado ni para pagar pensiones.
Hoy las
pensiones se pagan puntualitas, como si fuesen inglesas.
El IPE quedó
literalmente en los huesos y tomó 6 años, desde 2018, hacerlo renacer,
recuperar sus inmuebles, dignificarlos y, sobre todo, cumplirle otra vez a la
base trabajadora. Hoy a Octavio Hernández Lara, ya con el IPE de pie, le tocan
otras tareas. La primera de estas es atender los desafíos demográficos -en 2025
tuvieron 2, 640 pensionistas nuevos y para los próximos 6 años se espera se
incremente en 20%-, así como financieros que enfrentan todos los sistemas de
pensiones en el mundo, pues tan solo en Veracruz hay 2.6 activos por cada
pensionado, pero también seguir garantizando el bienestar de las personas adultas
mayores que dependen del Instituto.
Para este
informe se ha hecho un cuadernillo muy didáctico y moderno, en el que se
detalla la gestión financiera, el cumplimiento integral en el otorgamiento de
las prestaciones institucionales, la administración transparente, eficiente y
digital y el compromiso institucional con el bienestar de la derechohabiencia.
Hay datos
por demás interesantes como el hecho de que, al cierre del 2025, el IPE
fortaleció su base de cotización con la integración de 170 entes públicos; de
esos 139 son ayuntamientos. Otros datos son que, en la región capital, en la de
las montañas y en el Sotavento, se concentra casi el 65 por ciento de la
derechohabiencia o que más de 20 mil trabajadores cotizan de forma
independiente, destacando el personal de confianza del gobierno estatal.
Comenzará
ahora la socialización del informe en cada región; si usted consulta el informe
impreso, hasta código QR trae para acceder a las galerías de los múltiples
eventos que tuvieron. Lo más importante,
como bien lo ha dicho su director Octavio Hernández Lara, es cumplir con la
hoja de ruta establecida para la modernización y el fortalecimiento del sistema
solidario que ya está en marcha. Hoy el IPE no solo está pie, sino que camina
con buenos pasos.
@YamiriRodriguez
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