Yamiri Rodríguez Madrid
Vaya polémica
se ha desatado luego de que el pasado 10 de abril entrara en vigor la reforma
contra las llamadas Pensiones Doradas; muchos que cobraban jugosas pensiones no
daban crédito cuando fueron al cajero y se dieron cuenta de la reducción
sustanciosa que les dieron. La propia
presidenta Claudia Sheinbaum detalló que había exfuncionarios que cobraban
pensiones de hasta un millón de pesos mensuales -como si hubieran hecho un
servicio histórico a la patria-, por lo que se bajaron a 70 mil pesos mensuales
en promedio; una cantidad muy digna e incluso muy alta para el común de la
población.
Si bien esto se
ha dado en el plano nacional, muy enfocado a trabajadores pensionados de PEMEX
y la Comisión Federal de Electricidad, hay que revisar qué va a suceder en el
plano estatal, pues no cantamos mal las rancheras. Si bien, toda generalidad es mala, muchas de
estas pensiones doradas se otorgaron sin merito alguno, sino solapadas en el
compadrazgo, en la corrupción. En “la
plenitud del pinche poder”, muchas de estas pensiones fueron obsequiadas o con
el contubernio de líderes sindicales que las cobraban, y bastante bien. Muchos de esos beneficiarios no solo tienen
año gozando de estas jugosas y groseras pensiones, sino que todavía les queda
mucho carrete para gozar de una buena vida por unos 20 o 30 años más, mientras
que el jubilado promedio tiene que estirar su pensión y al que ni jubilación
alcanzó, vivir con lo que les da el programa de Bienestar.
Pero volviendo
al caso veracruzano, de todos es sabido de la carga económica que desde hace
años enfrenta el Instituto de Pensiones del Estado (IPE) con el creciente
número de pensionados y el afortunado aumento en la expectativa de vida; peor
aún es que debe tener a cuestas varias pensiones doradas desde hace décadas,
como las de los exrectores de la Universidad Veracruzana así como de
exmagistrados y exfuncionarios estatal; varias de estas hasta en los 134 mil
pesos mensuales. Desde 2005 se venían revelando montos de pensiones groseras
para el resto de la población de exfuncionarios veracruzanos, lo que nos hace
preguntarnos: ¿pues qué hicieron por el estado?
Habrá que ver
si las y los diputados locales pronto le entran al quite al tema de la
discusión de la reforma en el estado…más de 60 enojados sí habrá, pero tendrán
que ajustarse el cinturón, como el resto del pueblo bueno, aunque sea con 70
mil al mes.
@YamiriRodriguez
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