Yamiri Rodríguez Madrid
Veracruz tiene uno de los
sistemas educativos más grandes del país: atiende a 1 millón 895 mil 179
estudiantes, mediante 139 mil 419 docentes y 23 mil 367 escuelas; el 88.9% de
la matrícula se encuentra en instituciones públicas. Sin embargo, los
indicadores más recientes revelan los retos que aún enfrenta la entidad.
Si bien en los últimos dos ciclos
escolares el grado promedio de escolaridad aumentó de 9.1 a 9.2 años, el analfabetismo
disminuyó de 7.8% a 7.6% y la cobertura total en educación superior creció de
36.7% a 37.9%, en educación básica disminuyó de 86.1% a 85.7%; la cobertura en
primaria bajó de 97.0% a 96.0% y en media superior de 75.2% a 74.7%. Es decir, las cuentas entregadas por Claudia
Tello en el sector educativo no fueron del todo fructíferas.
El anuncio de su salida de la
Secretaría de Educación de Veracruz, formalizado este lunes por la gobernadora
Rocío Nahle, no fue una sorpresa pues, a los escasos resultados se sumó el
constante torpedeo político. Un día sí y otro también, la dependencia estaba
tomada; el tema de la UPAV, que nunca pudo resolver y por el que tuvo que
intervenir directamente la mandataria veracruzana y, por supuesto, los
señalamientos de presunto tráfico de influencias, donde supuestamente sus
sobrinos, sin perfil, fueron colocados en la nómina.
Aun con todo eso, Claudia Tello
andaba distraída pensando que ella sería la sucesora en el Gobierno de Veracruz;
el “Team Tello” intentaba hacer una estructura de cara al 2030, pero como el
perro de las dos tortas: ni candidatura ni secretaría por poco más de cuatro
años, aunque eso sí, regresa a su escaño en el Senado y le dieron una salida
digna.
Llega ahora la también senadora
Raquel Bonilla, quien debe aplicar el dicho de que cuando veas las barbas de tu
vecino cortar, pon las tuyas a remojar.
Primero, tiene que trabajar por mejorar los indicadores en la calidad
educativa; esa debe ser su prioridad. Segundo, no distraerse con el futuro ni
blofear con la cercanía, pues ya quedó demostrado que, si no hay resultados, no
hay permanencia. Tercero, ojalá que la oriunda de Coatzintla termine su
licenciatura en Derecho, pues es un pésimo mensaje que, como titular de la
educación en Veracruz, su ficha curricular en el Senado confirme que tiene la
licenciatura trunca; contradictorio si precisamente se quiere mejorar la
eficiencia terminal.
@YamiriRodríguez
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