miércoles, 20 de noviembre de 2013

De pingüinos, bioetanol y algo más

 
 
Por Yamiri Rodríguez Madrid
 
¿Alguna vez los pseudo ambientalistas –esos que no han sembrado un sólo árbol pero se rasgan las vestiduras-, dedicarán parte de su tiempo a leer las gacetas ecológicas que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales? Esta es la columna vertebral de la agenda ambiental en nuestro estado.
En su más reciente ejemplar, correspondiente a la última semana de julio, la dependencia federal publica varios proyectos a desarrollarse en nuestra entidad con ciertas afectaciones al entorno. Se trata pues, de un listado de proyectos y emisión de resolutivos derivados del procedimiento de evaluación de impacto y riesgo ambiental.
Entre estos por ejemplo, está el de Isthmus Energía Verde SAPI de CV, una planta productora de bioetanol a partir de caña de azúcar, ubicada en Estación Juanita, en la localidad de Villa Juanita, municipio de San Juan Evangelista.
El proyecto consiste en la construcción y operación de una planta productora de bioetanol a partir de la caña de azúcar, para ser utilizado como combustible, con una capacidad de 600 mil litros de bioetanol al día. Este se pretende desarrollar dentro de un predio con una superficie total de 1 millón 504 mil 656.77 m2, de la cual se emplearán 500 mil m2 para el desarrollo del proyecto.
En Jilotepec, uno de los resolutivos, el del proyecto de la Comisión Nacional del Agua Desazolve y Rectificacion del Arroyo La India y sus afluentes, ya fue aprobado, por un periodo de entre 6 meses y 15 años.
En Nanchital de Lázaro Cárdenas del Río, Cryoinfra, SA de CV realizará la construcción de la planta cryogenica cryoinfra-bi, ubicada en las inmediaciones del Parque Industrial Etileno XXI Brasquen-Idesa. 
En Tuxpan, la Administración Portuaria Integral (API), pretende efectuar la protección de una barrera contra el oleaje a base de un geotubo para la protección del Faro en Isla Lobos, es decir, la instalación marginal de tubos geotextiles sobre la porción sur de la isla.
Según el proyecto, estos se instalarán sobre la zona de playa, frente a la casa del faro, con la finalidad de protección, contra la socavación generado por el oleaje que ha afectado de manera directa e importante, en este punto de la isla y en consecuencia pone en riesgo el señalamiento marítimo de la ruta de navegación y prevención al encallamiento de todo tipo de embarcaciones marítimas (comerciales, pesqueras y de suministro de servicios y otras), por la pérdida de playa.
Por último, el Acuario de Veracruz ha solicitado su ampliación para  la instalación del pingüinario, el cual se integrará a la construcción actual, ocupando un área de construcción y ampliación de 288. 75 m2.
Los confinamientos para exhibición permitirán a los visitantes que acudan al área gastronómica de Plaza Acuario disfrutar e interactuar de forma visual a los pingüinos.
Sin duda alguna, todos estos son temas importantes dentro de la agenda ambiental veracruzana, temas de los cuales estará usted escuchando en los próximos días ya que se convertirán, seguramente, en banderas de los activistas.
 
Twitter@YamiriRodriguez

martes, 19 de noviembre de 2013

Los pescadores en sus peñeros se van a pescar

 
 
Por Yamiri Rodríguez Madrid.
 
Con una franja costera de 745 kilómetros, 14 cuencas hidrológicas, 48 ríos y 116.6 mil hectáreas de estuarios, Veracruz es una potencia en la producción pesquera.  De los 212 municipios, 27 dependen directamente de esta actividad, es decir, que un tercio de la población se dedica a la pesca o a la acuacultura.
Para que usted se dé una idea, de acuerdo con datos contenidos en la Estadística Pesquera y Acuícola de México,  en nuestras aguas se pescan especies como la almeja, anchoveta, atún, bagre, bandera, barrilete, berrugata, besugo, bonito, cabrilla, calamar, camarón, carpa, caracol, cazón, cintilla, corvina, esmedregal, guachinango, jaiba, jurel, langostino, lebrancha, lenguado, lisa, lobina, mero, mojarra, ostión, pámpano, pargo, pepino de mar, peto, pulpo, rayas y similares,  robalo, ronco, rubia y villajaiba, sardina, tiburón, trucha y sierra…tan sólo durante el mes de enero.
Muchas de estas especies tal vez nunca las había escuchado, mucho menos las ha consumido; sin embargo, en volumen, representan millones de pesos para miles de familias que dependen de esta actividad del sector primario. De ahí que hoy exista preocupación entre pescadores por la presencia constante de especies marinas muertas en las costas veracruzanas.
El jurel, por ejemplo, que se pesca en aguas salobres para el consumo humano directo, representó tan sólo en ese mes, ingresos superiores al millón de pesos, con un volumen que superó apenas los 109 kilos.  Al pescarse todo el año, las ganancias alcanzan los casi 15 millones de pesos. Otras especies, más tradicionales en las mesas veracruzanas, como la mojarra, generó prácticamente las mismas ganancias.
Es decir, que en promedio, según la Sedarpa, la producción anual de este sector de nuestra economía alcanza las 85 mil toneladas, de las cuales un 67 por ciento aporta la pesca y un 33 por ciento la acuacultura, siendo el ostión y la mojarra los dos principales productos, con 18 mil toneladas y 10 mil toneladas, respectivamente, lo que hace que la Entidad ocupe el primer lugar nacional en la producción de langostino, mojarra y ostión, así como el tercero en la de jaiba, robalo y sierra, y muestra que Veracruz es el quinto Estado por volumen en producción pesquera y el primero en el Golfo de México y el Caribe, con un valor de producción de 1,376 millones de pesos.
Si bien es cierto que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), evalúa el impacto ambiental de actividades pesqueras de altamar, ribereñas o estuarinas, con fines comerciales e industriales que utilicen artes de pesca fijas o que impliquen la captura, extracción o colecta de especies amenazadas o sujetas a protección especial, así como la captura, extracción o colecta de especies que hayan sido declaradas por la Secretaría en peligro de extinción o en veda permanente, los pescadores afirman que el responsable de la aparición  de peces, tortugas y rayas muertas, es la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).
Haciendo alusión al dicho de que nadie patea el pesebre, los hombres de la mar se encuentran preocupados pues los estudios pertinentes no ha sido concluidos, las especies muertas siguen apareciendo y, sobre todo, persiste el temor de que esta se vuelva una constante que perjudique las redes y los bolsillos.
En vía de mientras, el Congreso Local aprobó ya la Ley de Pesca y Acuacultura Sustentables para el Estado de Veracruz, propuesta por el Gobernador desde el pasado mes de marzo, mediante la cual se busca ordenar, fomentar y regular el manejo integral y el aprovechamiento sustentable de la pesca y la acuacultura, considerando los aspectos sociales, tecnológicos, productivos, biológicos y ambientales. Este último punto, es el que hoy mayor peso lleva en la agenda ambiental y económica…
Por eso, como el poema de Héctor Molina:
Los pescadores en sus peñeros se van a pescar
y se llevan sus redes que lanzan al mar
y traen sus botes llenos del fruto del mar
frescos  pescados para preparar
el rico alimento para deleitar
los paladares del hogar...


Twitter: @YamiriRodriguez

lunes, 18 de noviembre de 2013

Apenas, apenitas…

 
 
Por Yamiri Rodríguez Madrid
 
Los que conformamos mayoritariamente la fuerza económica de este país, crecimos escuchando frases como: “ahora que se componga la situación”, “cuando me enderece”, etcétera, etcétera, sin que al paso de las décadas veamos un avance general en la calidad de vida de los ciudadanos.
Dato curioso es que aunque la gran mayoría de los mexicanos se consideran de clase media, no lo son, pues los parámetros indican que la clase media baja debe tener un ingreso promedio entre los 13 mil y 40 mil pesos, mientras que el de la clase media es de entre 40 y 80 mil pesos.  Si sus ingresos no van por ahí, seguramente es usted de clase baja.
Peor aún es que hace apenas unos días, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) reconoció que a consecuencia de una falla del modelo de política social, el número de personas pobres que trabajan aumentó: es decir, que por más que usted haga la lucha, no va a pasar de ahí.
De acuerdo con declaraciones de Genaro Aguilar Gutiérrez, asesor de la dependencia federal,  que cada vez trabajan más integrantes de las familias para complementar el ingreso: papá, mamá, hijos, y hasta los abuelos cooperan con la pensión y aún así, la gran mayoría de las familias en México van a los tapaderazos.
Y es que de 2000 a 2012 los hogares mexicanos se empobrecieron y obligaron a madres e hijos a laborar. Antes del año 2000, un hogar tenía a 1.7 personas en promedio trabajando, cifra que se incrementó a 2.7 personas en 2012, como resultado del incremento de la pobreza. En 1984 había alrededor de 38 millones de mexicanos pobres y hoy hay más de 53 millones.
También entre los años 2000 y 2012, el 40 por ciento de los hogares más pobres lograron contener la caída de sus ingresos porque recibieron remesas de sus familiares en los Estados Unidos.  Sin embargo, el número absoluto de personas pobres pasó de 52.8 millones en 2010 a 53.3 millones al año pasado, aunque hay que considerar que más de 40 millones de mexicanos son vulnerables en la actualidad y pueden caer en situación de pobreza en cualquier momento.
¿Qué falló? Según la Sedesol esto es achacable también  al deterioro de los mercados laborales y a que la población más vulnerable del país dejó de percibir importantes ingresos en los pasados años, ya que estos cayeron dramáticamente entre 2006 y 2012, pues el primer decil de la población perdió 10.2 por ciento de sus ingresos; el segundo, 12.7; el tercero, 11.5, y el cuarto, 11.9 por ciento. En términos sencillos para los economistas, los pobres perdieron más del 11 por ciento de su poder adquisitivo, al caer su ingreso real en esa misma proporción.
Ojala que no se cumpla este pesimista dicho mexicano de que el que nace pa’ maceta, no pasa del corredor.
 
Twitter: @YamiriRodríguez