jueves, 13 de agosto de 2015

La CEAPP, otro elefante blanco

Por Yamiri Rodríguez Madrid

En diciembre de 2012, entró en funciones la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP).  Su  razón de ser, no fue únicamente suplir al extinto Colegio de Periodistas, sino poner un alto a los ataques que apenas iniciaban en contra del gremio.
A casi 3 años de creación y más de una docena de periodistas asesinados ¿ha funcionado? No, y al paso que va correrá el mismo destino que el órgano que le antecedió.
Hagamos memoria: el Colegio de Periodistas, con sede compartida con El Colegio de Veracruz, tenía la intención de profesionalizar al gremio, apoyarlo; empero, se convirtió en un premio a directores de medios, que con su presupuesto cercano entonces a los 11 millones de pesos anuales, lo único que hizo fue organizar cuatro o cinco cursos, con costos que sobrepasaban lo que ganaba cualquier periodista en una quincena, por lo que prácticamente nunca nadie se inscribía.  
Fue tanta la molestia, que el mismo gremio apoyó la desaparición de ese elefante blanco del cual nunca se supo qué hacía con el dinero. Lo mismo sucede ahora con la CEAPP, la cual ni a Mejoralito llega en su actuar, aún y cuando presupuestalmente es muy cara: 20 millones 100 mil pesos para este año.
Su mayor logró es organizar 3 cursos de manera anual en norte, centro y sur de la entidad, pues todo el dinero para operar  se le va en nómina; y cuando un periodista acude en busca de  apoyo de la CEAPP, debe saber que ni siquiera será moral pues toda solicitud la minimizan y, de facto, descartan que tenga que ver con el ejercicio profesional: ¿entonces?
¿Para que mantenemos entonces otro elefante blanco? Basta preguntar a los reporteros cómo califican su  trabajo   ¿Mantener en nómina a su directora y su equipo? Mejor que le busquen acomodo o que la regresen al Poder Judicial.
Como dijo la dirigencia estatal del PRD, lo único valioso de la Comisión es el periodista Jorge Morales, aunque quienes lo conocemos sabemos que su compromiso con el gremio seguirá con o sin un membrete, pues es el único que no está ahí por el sueldo
¿Seguirán los asesinatos, los ataques a instalaciones de medios de comunicación, los robos a las casas, las amenazas? Esperemos no, pero que quede claro que no necesitamos de una comisión de ornato, unidos nos defendemos…
@YamiriRodríguez 

miércoles, 12 de agosto de 2015

La historia perdida de Veracruz, ¿dónde quedó la bolita?

Por Yamiri Rodríguez

Xalapa, como ciudad, fue reconocida en 1791. Así, a lo largo de los siglos, hemos sido pieza fundamental en la historia del país.  Sin embargo, el testimonio físico de nuestra participación se nos va, como agua entre los dedos.
Un lamentable ejemplo de lo anterior es que desde hace varios años nadie sabe, y nadie supo, dónde quedó la cédula de ciudad.
El único testimonio que nos queda es una magnifica copia digital que hiciera el entonces Presidente Municipal, Guillermo Zúñiga Martínez.  Han pasado ya muchos alcaldes y ninguno dónde está, si está perdido o mezclado en algún archivo muerto del municipio.
Ninguno tampoco se ha atrevido a poner una denuncia por el extravío de esta pieza histórica.
En el Museo Casa de Xalapa se extravió otro documento histórico del año de 1914. Se trata de un panfleto en el que piden a los xalapeños sumarse a pelear contra la invasión norteamericana.
Sabino Cruz, quien fuera hace algunos años director del citado Museo, afirma lo dejó enmarcado y hoy, lo único que hay, es un facsímil.
¿Un tercer ejemplo? Los Códices de Chiconquiaco.   En trozos de papel amate los totonacos del siglo XVI dejaron testimonio de la llegada de los españoles a la sierra veracruzana, de cómo eran sus parajes y cuál era su relación con los demás asentamientos indígenas de la región.
Hace más de una década fueron robados de la entidad, sin que a la fecha se haya podido dar con su paradero; aun así se han conjuntado esfuerzos para no perder este importante capítulo de la historia veracruzana.
¿Negligencia o alevosía? Lo cierto es que poco a poco la historia veracruzana se va a piezas, muchas de las cuales se venden en anticuarios de la ciudad de Puebla, como piezas de vajilla y otras propiedades de personajes ilustres, sin el mínimo interés de las autoridades locales o estatales, por recuperarlas.
La misma historia los juzgará.
@YamiriRodríguez

martes, 11 de agosto de 2015

Lógica y ajedrez, ¿materias obligatorias?

Por Yamiri Rodríguez Madrid
 
¿De qué puede servir a un niño aprender ajedrez? ¿Qué tanto usamos nuestra lógica? Le pregunto lo anterior porque hace apenas unas semanas, la diputada local Minerva Salcedo Baca presentó una iniciativa de ley mediante la cual propone incluir como materias básicas Ajedrez y Lógica en las preparatorias.
De acuerdo con la exposición de motivos, jugar ajedrez favorece el intelecto, especialmente cuando se aprende a temprana edad. Ejercita ambos hemisferios cerebrales y eleva el coeficiente intelectual, además de que desarrolla significativamente el pensamiento crítico y creativo, mejora la capacidad de memorizar, las habilidades organizacionales, de planificación y estrategia, las aptitudes numéricas y verbales; incrementa la concentración, imaginación, fantasía y autoestima; aumenta el rendimiento académico y en la lectura promueve un gran desarrollo de la memoria visual instantánea.
¿Por qué se hace necesario? Datos obtenidos por la Comisión Permanente de Educación y Cultura afirman que los resultados de estudiantes veracruzanos en pruebas como la Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares (Enlace) 2013, y la del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) 2012, son deficientes.
Tan sólo en la evaluación Enlace 2013, en el nivel primaria, 64.1 por ciento de los alumnos obtuvo una calificación insuficiente en la materia de español, y 56.8 por ciento, en matemáticas.
En secundaria, 79.8 por ciento tiene un nivel bajo en español, y 75 por ciento, en matemáticas.
En la prueba PISA 2012, México se ubicó en el lugar 53 de las 68 economías evaluadas en Matemáticas, en Lectura ocupó el lugar 52 y en Ciencias, la posición 55.
Incluir ambas materias como obligatorias, vendrían a sumar sin duda a la formación de niños y jóvenes, sobre todo cuando nuestra dependencia a la tecnología, cada día nos hace pensar menos, retarnos menos…
¿Pasará?
@YamiriRodríguez