martes, 18 de agosto de 2015

Operación jarocha no, si por la rectificación del sexo

Por Yamiri Rodríguez Madrid.

Hablar de homosexualidad hace 20 años era un tabú.  Hoy, con un avance en el reconocimiento de los derechos de la llamada cuarta generación, un tema que comienza a tomar importancia en la sociedad es el cambio de sexo y su reconocimiento jurídico.
Tan sólo en el estado de Veracruz, hay por lo menos 5 mil porteños transgénero que desean ser reconocidos no por el sexo con el que nacieron, sino con el que se sienten cómodos.
Y es que esta acción únicamente es válida en el Distrito Federal, ciudad que por cierto también ha sido pionera en permitir las uniones entre personas de un mismo sexo, la muerte asistida y el aborto.
Después de la reforma civil que permite la rectificación de sexo, la primera semana se tenían en DF 500 solicitudes,  Hoy insisto, suman ya 5 mil veracruzanos que iniciarán la promoción del recurso para obtener finalmente su acta de nacimiento.
Por lo anterior, y en el marco de su novena marcha del Orgullo Lésbico-Gay, pedirán a los diputados locales la adecuación de la normatividad y de paso, que se apruebe de una buena vez por todas, la sociedad de convivencia.
Sin embargo, hay problemas mucho más grave que el poder unir su vida de manera legal o el efectuar su cambio de sexo por la vía civil, pues la homofobia desafortunadamente, sigue cobrando víctimas. 
Tan sólo en estos primeros 5 meses del año, los colectivos lésbico-gay y transgénero, tienen detectados por lo menos 12 homicidios de odio en contra de miembros de su comunidad.
Los que se dedican al sexo servicio en ciudades como Xalapa por ejemplo, frecuentemente son víctimas de agresiones que van, desde los juniors que pasan en sus autos y les arrojan blanquillos, hasta los clientes arrepentidos que los golpean con brutalidad hasta incluso matarlos.
A eso súmele que los colectivos denuncian también de manera constante la discriminación  de la cual son víctimas en hospitales y clínicas de salud quienes padecen de VIH, aunque hay que aclararlo, no son el principal grupo de contagio en la población.
Lo cierto es que Veracruz, con una de las comunidades lésbico-gay más grandes del país y una sociedad aún muy conservadora, podría sentar precedentes jurídicos en su ya añeja lucha.

@YamiriRodriguez

lunes, 17 de agosto de 2015

La pobreza del Coneval y las multas de Tránsito

Por Yamiri Rodríguez Madrid
Este jueves 20 de agosto se supone entra en funcioneel polémico nuevo Reglamento de Tránsito en la entidad veracruzana. Se trata de otro golpe al ya vapuleado bolsillo de los veracruzanos.
Y es que ahora que el Coneval ha dado a conocer que la pobreza en el estado aumentó en 6 puntos para alcanzar el 58 por ciento, cómo se le habrá de hacer para pagar multas tan excesivas.
Si bien quien vive en condiciones precarias no tiene  para comprar un auto, lo cierto es que quien tiene o trabaja a bordo de una unidad, tampoco nada en dinero.
De acuerdo con expertos en estos temas, algunas multas se incrementaron hasta en mil por ciento, como por ejemplo las aplicadas a taxistas quedobleteen pasaje, lo cual más que ridículo es insultante.
Si bien en las justificaciones nos quieren equiparar a Nuevo León, lo cierto es que  la diferencia en los ingresos per capita es abismal y nosotros obviamente, somos los que estamos en el sótano.
Peor aún es que conociendo el proceder de la gran mayoría de los agentes de Tránsito, siempre se ensañan con el taxista, el ruletero o el carro que por lo menos tiene unos diez años de antigüedad, por acuello de que no vaya a ser cuate del jefe.
Así, y dada nuestra economía, saldrá más fácil darle 200 pesos al agente de Tránsito que pagar una multa de 5 mil 600 pesos por no traer el cinturón de seguridad, aún con 75% de descuento.
Lo cierto es que más allá de la presión política del PRD, con la colecta de firmas, es la presión social la que tiene en vilo su verdadera implementación a unas horas del plazo.
La pregunta entonces es, ¿para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo?
@YamiriRodriguez

viernes, 14 de agosto de 2015

Museos veracruzanos, olvidados y pocos visitados

Por Yamiri Rodríguez

Quizá ante la sequía de información propiciada por la veda electoral, gran alharaca se hizo por el Día Internacional de los Museos, aunque el resto del año nadie se acuerde de visitarlos ni de echarles una manita de gato.
De acuerdo con datos oficiales, la entidad tiene más de 100 recintos de este tipo, entre comunitarios, estatales, universitarios y privados.
Tan solo la capital veracruzana, conocida como la Atenas Veracruzana, cuenta con el Museo de Antropología (MAX), el segundo de mayor importancia en América Latina, así como el Museo Interactivo de Xalapa (MIX) o la Casa Museo, por mencionar algunos.
Con bombo y platillo el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), anunció la conformación de una red de difusión de los museos a objeto de aumentar el número de visitantes y que estos se tornen sustentables.
Sin embargo, el mayor problema de los museos veracruzanos no es el de la difusión, sino el de la falta de mantenimiento, y cito como ejemplo los museos capitalinos.
El MAX, a cargo de la Universidad Veracruzana, presenta severas humedades en varias partes del inmueble que albergan más de 2 mil 500 piezas prehispánicas.
La Casa Museo de Xalapa, desde que inició la presente administración municipal permanece cerrado, en parte por trabajos de remodelación, en parte porque más allá de la casona, no hay nada más que mostrar: ni muebles, ni enseres, nada.
Y el MIX, una vergüenza total. Hace más de una década fue el Museo de Ciencia y Tecnología; Don Emilio Gómez Vivés donó gran parte de la colección de autos, aviones, avionetas, autobuses y demás, para que formara parte del Museo Interactivo, creado en el sexenio del gobernador Miguel Alemán, emulando al Museo del Papalote.
Hoy, de interactivo sólo le queda el nombre: la gran mayoría de aparatos y computadoras descompuestas; hay montones de escombro en los jardines interiores sin que haya obra; cristales rotos, guías mal encarados; y las pocas piezas donadas, hoy son criaderos del mosco del dengue, pues por falta de limpieza, almacenan agua descompuesta.
Los dinosaurios de animatronix que en algún momento se presumieron, hoy se deterioran a la intemperie y a la mano destructora de los pocos visitantes.
El Museo de Bomberos y el dedicado a San Rafael Guizar y Valencia, se escapan de esta penosa situación ya que el primero es cuidado con mucho esfuerzo por el patronato conformado por particulares y, el segundo, por los recursos de la Arquidiócesis de Xalapa.
Muy cerca de Xalapa, en Coatepec, está la Casa Museo de María Enriqueta Camarillo.  Si usted no tiene nada que hacer en domingo y piensa en la morada de la poetisa para visitarlo, ni se moleste, pues es el día que no abre.
Si bien, hay museos prácticamente en todo el estado: en Xalapa, Veracruz, Córdoba, Orizaba, Zongolica, San Andrés Tuxtla, Santiago Tuxtla, Huiloapan, Yanga o Jamapa, estos prácticamente son desconocidos por los ciudadanos y, la mayoría de los que intentan hacer turismo cultural, se van desilusionados y, hasta enojados, por el estado en que los mantienen.
¿Somos entonces un pueblo culto?
@YamiriRodríguez