miércoles, 5 de abril de 2017

¿Habrá dinero que alcance?



Por Yamiri Rodríguez Madrid
Recién anunció la Federación que habrá de destinar 280 millones de pesos para el fortalecimiento de la seguridad pública de 19 municipios veracruzanos, pero ¿es eso suficiente ante la difícil situación por la que estamos pasando?
A través del Subsidio para el Fortalecimiento de la Seguridad (FORTASEG), se asignaron recursos por el orden de 24 millones 256 mil pesos para la entidad: para Xalapa 18 millones de pesos 578 mil pesos; para Coatzacoalcos 13 millones 263 mil pesos; Poza Rica con 11 millones 321 mil pesos; mientras que para Tuxpan, Tihuatlán, Acayucan, Agua Dulce, Boca del Río, Coatepec, Cosoleacaque, Las Choapas, Martínez de la Torre, Minatitlán, Orizaba, Pánuco y San Andrés Tuxtla se aprobaron recursos por los 10 millones de pesos para cada uno. Además en Córdoba, FORTASEG destinó 11 millones 916 mil pesos y en Papantla 10 millones 356 mil pesos, según los datos proporcionados por la Delegación Federal en Veracruz de la Secretaría de Gobernación (Segob).
En total son 300 demarcaciones de todo el país a las que se destinó este fondo, entre ellas 44 municipios del Estado de México, 20 de Guanajuato, 19 de Veracruz, y las 16 delegaciones de la Ciudad de México. 
Pero no se olvide que el año pasado el Gobierno Federal puso en marcha una estrategia para 50 municipios prioritarios ante la inseguridad y en la cual, sorpresivamente, no estaba incluido ninguno de nuestro estado.
Ha quedado demostrado que el mayor reto al que se enfrenta el Gobernador es precisamente el tema de la seguridad, pero ahora que renovaremos autoridades electorales, sus propuestas deberán también centrarse en esa arista que hoy nos duele a todos, incluida Xalapa que se había mantenido al margen del baño de sangre.
@YamiriRodríguez

martes, 4 de abril de 2017

Novela xalapeña capítulo XVII



Por Yamiri Rodríguez Madrid
Andan muy nerviosos en Xalapa candidatos y partidos políticos tras la impugnación que presentó la semana pasada David Velasco Chedraui para ser candidato a la presidencia municipal por la coalición PAN-PRD.
Y es que de darse un fallo a su favor, como tal parece serán las cosas, una vez más se reacomoda el tablero electoral, por lo que las velas de la esperanza de quienes integrarían supuestamente su planilla, pelean con las de Ana Miriam Ferráez y las de Alejandro Montano.
Pero mientras eso sucede, en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), viven su propio infiernito, también por el tema de la planilla de regidores pues, dada la situación del partido y conforme a las prospectivas electorales, sólo les va a alcanzar para acomodar a tres regidores: atrás quedaron esos años en que el tricolor podía colar a 7, como sucedió en el primer mandado municipal de David Velasco o con Elizabeth Morales.  A Américo Zúñiga solo le alcanzó para 5 y ahora, serán solo 3, por lo que esas promesas de direcciones, jefaturas o regiduría 5, ya no le emociona a ningún priista.
De ahí que la primera posición sea la manzana de la discordia, sobre todo cuando quieren meter a Juan Gabriel Fernández, hijo del empresario Justo Fernández, quien además de no tener residencia en Xalapa, sino en Coatepec, tampoco tiene militancia, por eso los otros le piden que muestre su tarjeta.
Aunado a lo anterior cuentan que cuando era dirigente nacional del PRI, César Camacho, le pidió a Justo Fernández fuera el representante priista en Veracruz del empresariado, a lo cual se negó.  Y peor aún los malpensados afirman que lo quieren hacer regidor para ver si de una buena vez por todas destraban el tema de La Joyita para terminar su fraccionamiento, pues desde Reynaldo Escobar se han topado con pared.
Los priistas se comerán las uñas hasta el 25 de abril, fecha en que se haga el registro ante el OPLE y, panistas y perredistas, esta semana saldrán de la duda. ¡Pareciera novela pero es la realidad de la política xalapeña!
@YamiriRodríguez

lunes, 3 de abril de 2017

Elección y religión



Por Yamiri Rodríguez Madrid
Próximas a iniciar las campañas el domingo 2 de mayo, los obispos de Veracruz han sido los primeros líderes religiosos en enviar un mensaje, mediante el cual exhortan a los ciudadanos a salir a votar, y hablan de la crisis moral que ha azotado a la clase política en el estado.
Se trata de una misiva de 23 puntos, firmada por el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios; el arzobispo emérito de Xalapa, Sergio Obeso Rivera y los obispos de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino; Coatzacoalcos, Rutilio Muñoz Zamora; Tuxpan, Juan Navarro Castellanos; San Andrés Tuxtla, Fidencio López Plaza; Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo; Córdoba, Eduardo Porfirio Patiño Leal; Papantla, José Trinidad Zapata Ortiz; el obispo emérito de Papantla, Lorenzo Cárdenas Aregullín y el obispo auxiliar de Xalapa, Rafael Palma Capetillo.
En ésta, los jerarcas católicos veracruzanos  hacen una crítica a algunos políticos veracruzanos, al referir que vivimos una dramática crisis moral que ha afectado la convivencia política y social de las familias en Veracruz, por la persistencia de situaciones de corrupción, violencia, agravios a la dignidad y a la vida humana; por eso piden que ante la impunidad y la insatisfacción de los anhelos de bienestar y equidad, los ciudadanos salgan a votar para lograr una verdadera transformación.
Llama la atención el punto 8 del mensaje, que afirma que el ciudadano atento no se dejará llevar por las apariencias, ni por quienes buscan comprar su voto a través de presiones o a cambio de dádivas y promesas de cargos políticos, o por la pretensión de perpetuar sin mérito a las mismas familias en el poder: ¿a quién o quiénes se referirán con tanta razón los obispos?
Y también hay un llamado para quienes buscar las presidencias municipales por los próximos 4 años: evitar el juego sucio de los ataques o descalificaciones sin fundamento, que no corresponden a una democracia seria y madura, denigran más a quienes lo utilizan, y dificultan a futuro la convivencia social.  Que los  candidatos se distingan, más bien, por propuestas claras, plataformas objetivas y realistas, cuyos compromisos estén en posibilidad de cumplir.  Que sean buenos administradores y eviten el endeudamiento irrazonable que hipoteca el futuro de las generaciones. Eso mismo quisiéramos todos, aunque por las fichas que hoy hay sobre el tablero, esto se ve difícil.
Hoy vemos a una Iglesia católica demasiado participativa; tan participativa que en Veracruz el padre Solalinde se pronuncia a favor de Andrés Manuel López Obrador; su propia iglesia, en la Diócesis de Orizaba, le cierra las puertas. Y en pasados comicios, el sobrino del Arzobispo de Xalapa fue candidato con la bendición del Señor. No vaya a ser que al rato les apliquen esa de que el que se lleva se aguanta.
@YamiriRodríguez