miércoles, 7 de agosto de 2019

El rescate de los espacios públicos en Xalapa



Por Yamiri Rodríguez Madrid
El mes pasado, el Ayuntamiento de Xalapa organizó en el icónico barrio de Xallitic, el festival del pambazo. Dado el éxito que tuvo, el pasado fin de semana celebró un festival gastronómico de la región que estuvo a abarrotar.
Además del atracón de comida que uno se podía dar –no había un solo stand vacío-, lo cierto es que este tipo de eventos representa una manera de apropiarse de los espacios públicos que, por años, han estado descuidados en la ciudad.
Al existir poca afluencia de personas a las plazas públicas, a las canchas deportivas y a los parques, estos son ocupados por otros para tirar ahí su basura, hacer sus necesidades fisiológica, grafitear y vandalizar e, incluso, delinquir.
Caminar por Xallitic, a pesar de que está en el corazón de la capital veracruzana, era aguantar pestilencias, ver basura regada e ir con miedo a que alguien le diera a uno un jalón de bolsa.  Ahora tiene otro aire pues llevar festivales de este tipo, a pesar de algunas molestias que puede generar en los vecinos, es reactivarlo y darle un empujoncito a la economía xalapeña: no solo se ven beneficiados quienes ahí llegan a vender, sino también los estacionamientos de la zona, los taxistas y comercios de alrededor, ya que la ocasión invita a los asistentes a caminar por el bello centro xalapeño.
La ex presidenta municipal, Elizabeth Morales García, le invirtió al rescate de espacios públicos con la instalación de gimnasios al aire libre, con la recuperación de la Cueva de la Orquídea como atractivo de la ciudad: con fuentes sobre el camellón de la avenida Xalapa, murales en el Viaducto, galerías peatonales en el centro y en el Circuito Presidentes, así como con jardines verticales en algunos puntos, como el Mercado Jaúregui y la Biblioteca Carlos Fuentes. La siguiente administración municipal, presidida por Américo Zúñiga Martínez, a pesar de ser del mismo partido político, por diferencias o vaya usted a saber por qué, no solo no le dio continuidad, sino que dejó caer estas acciones emprendidas.
Hoy, esta nueva administración tiene interés de rescatar los espacios públicos de la capital, empezando por Xallitic. Esperemos sigan así y sean muchas más las actividades que desarrollen para propiciar la sana convivencia, que tanta falta nos hace.
@YamiriRodriguez

martes, 6 de agosto de 2019

La vuelta a Veracruz en un teclazo Veracruz, la fábrica nacional de pobres

Veracruz, la fábrica nacional de pobres


Veracruz, la fábrica nacional de pobres

Yamiri Rodríguez Madrid
Como si no fuese suficiente ocupar los primeros lugares nacionales en ejecuciones, feminicidios y secuestros, las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ubican al estado de Veracruz como el líder nacional en pobreza.
Tristemente, una entidad tan rica en recursos naturales, en una sola década disparó el número de pobres: de 51.2 por ciento del total de su población, en 2008, que ya de por si era una cifra bastante escandalosa, hasta 61.8 por ciento el año pasado.
Somos poco más de 8 millones de habitantes en este punto del sureste mexicano y más de la mitad tiene severos problemas para contar con tres comidas sobre su mesa diariamente; para tener un techo digno y seguro, educación, salud.  Y eso que ni siquiera estamos hablando de lo riesgoso que ya resulta, para cualquier clase social, vivir en este estado, porque la violencia también se fue por las nubes en cuestión de una década.
De acuerdo con las cifras oficiales presentadas este lunes, en 2008, siendo gobernador el priista Fidel Herrera Beltrán, 51.2 por ciento de los veracruzanos eran pobres, a secas, ya sin meternos en la pobreza extrema. En el inicio del sexenio del también priista, Javier Duarte de Ochoa, en 2010, la cifra se disparó a 57.6 por ciento. Dos años después, en 2012, se logró una disminución de 52.6 aunque para 2014 se volvió a elevar a 58 por ciento y a 62.2 para finales de su sexenio.
El panista Miguel Ángel Yunes logró en su bienio una ligera disminución a 61.8 por ciento, aunque la pobreza extrema se le salió de control. Es decir, en 10 años más de 1 millón 200 mil veracruzanos cayeron en la pobreza.
Más duelen e indignan dichas condiciones de precariedad cuando es tiro por viaje los escándalos de corrupción y desvío de recursos, particularmente en esa década. Todo un reto para este nuevo gobierno intentar revertir esas cifras y sacar a Veracruz de nuestra miseria.
@YamiriRodriguez