martes, 3 de junio de 2025

El rector que quedó a deber / Yamiri Rodríguez Madrid

El rector que quedó a deber

 

Yamiri Rodríguez Madrid

La Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) de este año en la Universidad Veracruzana (UV)pasó sin pena ni gloria, como la gran mayoría de las cosas que, en casi cuatro años, ha hecho el rector Martín Aguilar.

Tristemente fue una edición deslucida. Un evento que, durante años, fue orgullo de la vida cultural y universitaria de Xalapa, convertido hoy en una sombra de sí mismo. La FILU 2025 no sólo decepcionó en contenidos, sino que reflejó con crudeza el estado general de la Universidad bajo el rectorado de Aguilar Sánchez: opaco, apático y cada vez más desconectado de su comunidad.

La Universidad Veracruzana, alma mater de generaciones y referente nacional, parece hoy sumida en una peligrosa parálisis institucional. A la pasividad del rector, se suma la sospechosa tibieza de la Junta de Gobierno, cuyo proceder respecto a la sucesión rectoral ha encendido las alarmas incluso entre los exrectores de esta casa de estudios.

La carta pública firmada por Víctor Arredondo, Raúl Arias Lovillo y Sara Ladrón de Guevara no es menor. Es una advertencia seria y fundada de que las reglas están siendo dobladas, pues interpretar la normativa institucional no es atribución de la Junta de Gobierno. Pero en tiempos grises, los silencios también gobiernan.

Bajo su mandato, la UV ha perdido presencia, dinamismo y, sobre todo, liderazgo. La FILU 2025 fue el símbolo perfecto: sin un tema relevante, con escases de invitados de talla internacional, sin debate, sin brillo.  Si la FILU es termómetro del alma universitaria, el diagnóstico es grave.

La comunidad universitaria merece más que la apatía institucionalizada. Merece un rector o rectora que hable, que escuche, que defienda la autonomía sin ambigüedades. Y que una feria del libro no es un gasto más, sino una oportunidad para construir ciudadanía, pensamiento crítico y orgullo universitario.

En contraste, lo que deja Martín Aguilar es una universidad que parece moverse por inercia, con autoridades más preocupadas por conservar el cargo que por ejercerlo con valentía. Un final de rectorado sin entusiasmo, sin proyecto, sin legado…aunque él se aferre.

Mientras la Junta de Gobierno continúa sin emitir convocatoria y la Universidad vive a la espera, los exrectores han puesto el dedo en la llaga: no se puede jugar con la legalidad ni con la confianza de una comunidad que ha sostenido a esta institución durante décadas.

La Universidad Veracruzana necesita recuperar su pulso. Y para eso, primero debe sacudirse el letargo.

@YamiriRodriguez

lunes, 2 de junio de 2025

La apatía ciudadana


Yamiri Rodríguez Madrid

Es lamentable la apatía ciudadana que caracterizó estos comicios.   Muy poca gente en las urnas no solo de la elección judicial, sino incluso para elegir a nuestras autoridades municipales. Ese fue el común denominador.

Decía el diputado local Héctor Yunes Landa que cada proceso, al votar, demoraba casi dos horas, pero que está vez fue solo un segundo porque no había gente. Lo mismo me pasó.  A las 9.30 acudí a votar en Coatepec y estuve en el centro de votación menos de 5 minutos pues era la única persona en ese momento para la elección municipal.  Para la judicial tardé aproximadamente 40 minutos, desde que me estacioné hasta que deposité mis boletas, pues la fila de trece personas que me antecedía avanzaba lenta, dado que había otros 12, la mayoría adultos mayores, votando.

A lo largo del día fui preguntando a quien me encontraba si ya habían salido a votar y la respuesta fue la misma: no y no pienso hacerlo.    En el transcurso del domingo también recibí dos llamadas a mi número fijo donde una grabación decía que había que salir a votar e invitar a vecinos y a familia. Que si ya había votado presionara el 3; si no el 5 y que ellos contactaban para facilitar el salir a votar.   Dos veces me llamaron, muestra de que poca gente salió.

De acuerdo con los primeros cortes del PREP, la participación ciudadana para la elección municipal oscilar en el 43 por cierto. Una vergüenza que más de la mitad del electorado se quedara en su casa sin votar.

Lo que es también un hecho es que conforme a las tendencias del PREP, Movimiento Ciudadano ya desbarrancó al PRI y al PAN como fuerza electoral.    Es la segunda en votos, aunque aún bastante alejada de Morena.   Lo poco que consiguió el PRI como cuarta fuerza se concentró en dos municipios: Cosoleacaque y Orizaba. Cirilo Vázquez no ganó, aplastó, con más del 75 por ciento de los votos y Hugo Chahin parece ganará con casi el 60 por ciento de los sufragios. Hubo municipios, como Alvarado, donde mejor ni hubieran contendido.

Una elección tan poco concurrida no puede repetirse en Veracruz. Este domingo se jugó el futuro de los 212 municipios por los próximos cuatro años.

@YamiriRodriguez