martes, 2 de septiembre de 2025

El cierre de las presidencias municipales


Yamiri Rodríguez Madrid

El 31 de diciembre concluye el periodo de cuatro años para el que fueron designadas las y los actuales presidentes municipales, por lo que ya están haciendo corte de caja para intentar entregar las cuentas más saneadas posibles, claro, aunque no en todos los casos y le cuento por qué.

Aunque ya varios ayuntamientos están por arrancar a finales de este mes su proceso de entrega-recepción, sobre todo en aquellos donde sigue el mismo partido; hay otros que se dieron cuenta que van a cerrar en números rojos, por lo que, sin decir, agua va, comenzaron a cancelar contratos a diestra y siniestra, creyendo que así van a poder salir tablas.

Otros, más desesperados aún, están contratando de manera exprés, y por debajo del agua, despachos contables que les ayuden a intentar cuadrar sus números, pues la amenaza de las denuncias ya pende sobre sus cuellos.

Si bien hasta ahora no hay ningún expresidente municipal tras las rejas por haberle metido la mano al cajón, siempre hay una primera vez y nadie quiere correr esa suerte.    Hoy se habla de presidencias municipales que están sumamente endeudadas, sobre todo las que no tienen el foco mediático y que serán una sorpresa para los ediles que lleguen. No están muy lejos de la capital; hay dos o tres en la región del Valle de Perote.

Algunos ediles electos, respetuosos de las formas políticas y de los tiempos, ya empezaron a pedalear, otra vez, para escuchar a los ciudadanos y están organizando con qué obras arrancarán en el primer trimestre del 2026.   Algunos recurrirán a la vieja figura de los primeros 100 días y, para eso, necesitan obras y acciones que recogieron en campaña, pero no podrán arrancar si no se empapan sobre cómo les van a heredar los municipios.

En fin, que mientras unos ya están ilusionados conformando planes y equipos de trabajo, a otros los ha invadido la preocupación y la desesperación porque les faltan no pesos, sino millones de pesos antes de bajar la cortina de su administración.

@YamiriRodriguez

lunes, 1 de septiembre de 2025

La herencia de Lisbeth Jiménez Aguirre / Yamiri Rodríguez Madrid

La herencia de Lisbeth Jiménez Aguirre

 

Yamiri Rodríguez Madrid

 

Durante años, hablar de justicia con perspectiva de género en Veracruz fue más consigna que realidad. Puertas cerradas, trámites eternos e indiferencia institucional eran el común denominador para las víctimas. Con la llegada de la magistrada presidenta Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, el Poder Judicial comenzó a mover la aguja y eso será su legado.

El viraje se nota en medidas concretas. La más visible es Veracruzana Protegida, una app que permite solicitar y emitir órdenes de protección inmediatas desde el teléfono. Acorta pasos, evita ventanillas y acerca la autoridad a la víctima: una innovación con potencial para salvar vidas.

Otra medida que implementó Jiménez Aguirre es Amiga, yo te ayudo”, estrategia que brindó asesoría jurídica gratuita y el acompañamiento de defensores de oficio en casos de violencia económica, lo que toma mayor relevancia cuando muchas mujeres sufren doble castigo, en casa y en el bolsillo, pues el programa les abrió puerta a la justicia sin que el dinero sea un filtro.

A lo anterior se suma la Tarjeta MujerEs, una herramienta bancaria que blinda el pago de pensiones alimenticias, haciéndolas directas, rápidas y transparentes. El modelo incorporó, además, beneficios médicos y de seguridad social, dando un enfoque integral a derechos de madres e hijos.

El saldo político-institucional es claro: el Poder Judicial dejó de mirar de lejos y asumió la protección de las mujeres como causa propia. No solo con discursos, sino con infraestructura, tecnología y decisión. En un estado marcado por la violencia de género desde hace más de una década, no es un giro menor.

El reto ahora es sostener e institucionalizar estos avances: presupuesto, capacitación continua, medición de resultados y ajustes normativos para que las herramientas no dependan de un nombre, sino de una política pública permanente. Las veracruzanas ya comprobaron que el Poder Judicial puede estar de su lado. Esa es la herencia que deja Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre: una justicia que mira con ojos de mujer y actúa sin excusas.

@YamiriRodriguez