lunes, 29 de diciembre de 2014

Grandes montañas y cerros de Veracruz


Por Yamiri Rodríguez Madrid.

 

Hace apenas unas semanas se conmemoró el Día Internacional de las Montañas, una fecha que pasó sin pena ni gloria para la gran mayoría de la población pero, que sin embargo, invita a reflexionar sobre su aporte no únicamente al entorno, sino también en la economía.

Veracruz cuenta con elevaciones que han sido declaradas Áreas Naturales Protegidas (ANP) como el Cofre de Perote y el Pico de Orizaba, allá en los años 30´s y al Cerro de Macuiltepec en Xalapa; el Cerro de las  Culebras en Coatepec y a San Juan del Monte, en Las Vigas, en los 80’s.

Bajo el mismo esquema se incluyó a los volcanes de Los Tuxtlas en los 90’s. y, para el 2005, se nombró a la Sierra de Otontepec.  Más recientemente, este año, el Cerro del Algodón en Misantla, recibió el nombramiento de ANP.

¿Cuál es la importancia de mantenerlas protegidas? Para que usted dimensione su importancia la Sierra de Otontepec, por ejemplo, es un espacio de conservación de selva mediana, de bosque tropical de encino, de bosque mesófilo y de bosque de helechos arborecentes.

Es el hogar además de grandes felinos como el puma y el jaguar, así como de ocelotes y otros mamíferos.

De acuerdo con la información proporcionada por la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), este punto son 15 mil 152 hectáreas que comprenden a los municipios de Tepetzintla, Chontla, Ixcatepec, Citlaltépetl, Tancoco, Cerro Azul, Chicontepec, Tantima, Chinampa de Goroztiza y Naranjos.

El esfuerzo estatal se ha enfocado en financiar el monitoreo de biodiversidad así como la capacitación de comunidades como guardas forestales, lo que ha dado como resultado el reporte de grandes felinos.

El Cerro del Algodón, ubicado en el ejido La Lima, sus 64 hectáreas de uso común, son fuente de agua potable para varias localidades de Misantla, incluida la cabecera municipal.  Su ecosistema de bosque mesófilo e montaña y selva mediana hace que sea albergue de cientos de especies de flora y fauna.

Lo más valioso es el  rescate que los propios ejidatarios han llevado a cabo lo que le valió al profesor Gregorio Roque el premio al Mérito Ambiental, por lo que la Sedema intenta trabajar con el Ayuntamiento y con la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV),  a fin de lograr financiar su conservación.

Y es que en lo que se refiere al valor económico de las montañas veracruzanas, la Sedema ha expuesto la necesidad de ser solidario con las comunidades asentadas en las 245 hectáreas de montañas. Un buen ejemplo de esto es la compra de árboles navideños provenientes de comunidades de Perote, Las Vigas de Ramírez, Altotonga, Villa Aldama y Jalacingo: 80 por ciento del total de la producción de cien mil árboles.

Así, las montañas son fuente de vida y de economía.

@YamiriRodríguez

lunes, 15 de diciembre de 2014

¿Qué pasó con Odebrecht?

Por Yamiri Rodríguez Madrid.
 
A finales del año pasado, la transnacional brasileña Odebrecht había anunciado la construcción de una hidroeléctrica en el estado, la cual vendría primordialmente  a solucionar el problema del abasto de agua en la capital del estado, acabando así como los tandeos anuales, por lo menos durante 25 años.
El Proyecto de Propósitos Múltiples de Xalapa se ubicaría en la cuenca del Río La Antigua, entre los municipios de Teocelo, Tlaltetela y Coatepec.  Entre los datos técnicos contaría con una cortina sólida con capacidad para almacenar 135 millones de metros cúbicos en una superficie de 440 hectáreas; un vertedor con compuertas para controlar el flujo de agua y reducir el riesgo de inundaciones así como un acueducto de 42 kilómetros que llevaría 1metro cúbico por segundo hasta Xalapa.
Asimismo tendría un canal para mantener el escurrimiento natural del río y una central hidroeléctrica para generar 70 megawatts de energía limpia y renovable, con lo que se daría una mayor producción agrícola, además de impulso al ecoturismo, pues al regularse el flujo del río, se garantizaría agua durante todo el año para actividades recreativas.
Pero lo que más destacaba era la generación de 8 mil empleos  durante la construcción de la hidroeléctrica; 2 mil empleos directos y 6 mil indirectos así como 700 empleos  durante la operación, priorizando a los habitantes de la región y otorgando capacitación en oficios como herrería, electricidad y carpintería.
Sin embargo, además de los permisos en los tres niveles de gobierno era indispensable hacer el proyecto en armonía con la comunidad, que fue donde topó.  Manifestaciones y cierres de carreteras, principalmente en Jalcomulco, no se hicieron esperar y el tema incluso se politizó, lo que provocó que el proyecto se cancelara.
Otro problema similar se suscitó en la zona centro con la hidroeléctrica de El Naranjal, en donde desde hace 4 años integrantes del Colectivo Defensa Verde Naturaleza para Siempre ha emprendido una defensa férrea para evitar su construcción.
Si bien la empresa afirma que dará empleo de manera temporal a740 personas, por lo menos 2 años consecutivos, en Cuichapa, Amatlán, Naranjal e Ixtactoquitlán, no hay consenso social para hacerla.
Y en Jalacingo, donde se pretendía construir una mini central hidroeléctrica, la misma oposición social frenó la llegada de la obra y la inversión, con lo que los propios veracruzanos se han puesto un freno para ser ejemplos en la generación de energías limpias.
Pero, ¿y el problema del abasto de agua cómo lo vamos a solucionar?
@YamiriRodríguez

lunes, 8 de diciembre de 2014

El desprecio por la cultura en Xalapa

Por Yamiri Rodríguez Madrid


 


Desde que Américo Zúñiga Martínez asumió la Presidencia Municipal de Xalapa, la cultura se ha visto sumergida, al menos de eso se quejan intelectuales que habitan en esta ciudad capital.


Lejos quedaron los tiempos de la Atenas Veracruzana, en una ciudad cuyas autoridades hacen público su desprecio por la cultura y le explico el porqué.


El Museo Casa de la Ciudad, ubicado en la céntrica calle de Miguel Palacios, fue cerrada al inicio de la administración, con el pretexto de que estudiarían cuál sería su destino final, si un centro cultural u oficinas.   A casi un año de esto, tuvieron la ocurrencia de intervenir el lugar, trabajos que por cierto se pueden fisgonear desde el Parque Juárez, en donde se da cuenta de que las lajas del pasillo central, las antiguas piedras azules traídas desde Xico.


Así, la casona que fuera propiedad del General Ignacio Muñoz Tapia, hijo de una hermana del General Porfirio  Díaz, ahora tiene piedra porosa, de esa que se compra en El Seco, situación que lamenta la Familia Muñoz Pérez que aún sobrevive.


Es una empresa del DF la encargada de realizar los trabajos, aunque el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no ha dicho absolutamente nada sobre la remoción de las lajas azules.


A propósito, bien valdría la pena también revisar los trabajos que se realizan en el Centro Recreativo Xalapeño, ubicado en el centro de la ciudad, pues tienen meses sin que se vea un avance sustancial.


Y aunque el alcalde quiera alegar que su administración es una fuerte impulsora de la cultura, lo cierto es que el Hay Festival es un evento de talla internacional organizado por el Gobierno del Estado, en tanto que las temporadas de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX), es trabajo de la Universidad Veracruzana (UV).


Del descontento de los intelectuales xalapeños por el desempeño de la directora del área, Noemí Santa Brito Gómez, ya mejor ni hablar, pues se quedó estancada en los años que vivió en Oaxaca y los festivalitos que organizaba en la Biblioteca Carlos Fuentes.


Lo cierto es que el desprecio por la cultura en Xalapa, por su historia, es ya añejo: en tiempos de Armando Méndez de la Luz, en su idea de modernizar las calles de la ciudad, terminó con muchas calles empedradas; empero todo el material terminó una parte de banquetas fuera de las pastelerías de su esposa, como aún se puede apreciar en las que se ubican en la calle de Xalapeños Ilustres.


Monumentos y fuentes fueron removidas durante décadas y terminaron en casas particulares de vaya usted a saber quién.  Un ejemplo más fresco lo tenemos con los bustos del Parque de Los Berros.  Primero tirados entre el monte, enlodados, al final, el Ayuntamiento que encabeza Zúñiga Martínez ya no supo ni dónde quedó la cabeza de Salvador Díaz Mirón.


De pena ajena…


@YamiriRodriguez