...interpretación del texto de por Hangs Kung.
Hans Kung ha sido considerado uno de los principales críticos del extinto Papa Juan Pablo II, por consecuencia es un protagonista de la polémica religiosa; pero antes de iniciar el resumen es necesario comentar que el teólogo suizo ha sostenido el principio de necesidad de construir una nueva ética mundial que permita la convivencia armónica de todas las religiones.
En esta columna escrita recién murió Juan Pablo II, el también catedrático manifiesta que si bien muchos asociaron siempre al religioso con la lucha contra la guerra, en realidad su pontificado propició la crisis de credibilidad de la Iglesia Católica.
Para Kung prueba de lo anterior es que Juan Pablo II se aferró a la silla papal pese a su estado de salud, lo que para él es considerado una actitud antidemocrática que provocó la desilusión de muchos católicos.
Asimismo opina que tanto ensalzamiento de su persona fue un exceso pues su contribución a la caída del régimen socialista fue más un mito que una realidad. Es decir, para Kung el polaco no fue el mejor Papa del siglo XX sino el producto excelso de los propagandistas del Vaticano; en una palabra: una contradicción.
Esto lo fundamenta en que si bien la política exterior durante este papado se basó en el diálogo, la conversión y la reforma, al interior de su estado asumió una supuesta actitud de cerrazón, de bloqueo a toda reforma.
Por citar un ejemplo, la supuesta negación de los Derechos Humanos a obispos, cardenales y demás religiosos; la discriminación a mujeres al negarles ordenarse o bien, la prohibición de que utilicen métodos anticonceptivos o recurran al aborto bajo cualquier circunstancia.
Además –prosigue-, la mayoría de las leyes del Vaticano datan del medievo; como Estado se han negado a signar la Declaración de Derechos Humanos del Consejo de Europa.
El Consejero de la ONU responsabiliza también a Karol Wojtyla de que cada día sea menor el número de seminaristas, esto, según él, debido a la imposición del celibato, además de que se han incrementado los casos de pedofilia.
A la par agrega que en 25 años de papado se alejó de los verdaderos principios del catolicismo, y un ejemplo de esto fue su distanciamiento con la orden de los jesuitas y su acercamiento y confort que dio al grupo ultraconservador Opus Dei.
Acusa a la Iglesia Católica además de apoyar la mafia, a gobiernos fascistas a grupos de poder.
El autor considera que esto ha ocasionado el gran éxodo de la grey católica pues el Vaticano no ha dado la cara a sus problemas internos, por el contrario, si Joseph Ratzinger no cambia de rumbo, para Hangs la Iglesia va en pique: Sin feligreses, sin sacerdotes y sin credibilidad.
jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
Cómo elaborar una ética mundial
...interpretación del texto de Javier Otala.
vier Otala Bajeneta es Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º, de formación jesuita, abogado y catedrático. En este artículo da sus puntos de vista en torno a la conformación de no una, sino de varias éticas mundiales. Primero hay que comenzar por explicar este hecho.
El español plantea que no puede regir una sólo ética mundial pues sería una especie de autoritarismo el que se siguiera un solo modelo de valores, además de que hay que tomar en cuenta las diferentes idiosincrasias que hay en el mundo.
Como segundo eje toral plantea la necesidad de tomar en cuenta la complejidad del ser humano. En este punto plantea que el tigre siempre será tigre más el ser humano es un conjunto de emociones, de características que forman personalidades, es en cierta forma, desde mi punto de vista, un producto del entorno que lo rodea.
Todo esto –considera-, influye en cómo concibe su ética: lo que es bueno, lo que es malo, el conducirse bajo estos preceptos o simplemente porque le da la gana.
El papel que la Ilustración juega en toda esta polémica por lo que es ético y lo que no lo, es primordial pues más que El Siglo de las Luces para la industria o el conocimiento, para muchos ésta época representó la emancipación de la humanidad –al menos en Europa-, de la sumisión, la ignorancia y otros factores opresores de la sociedad.
Varios siglos después de este parte aguas de la historia universal, Javier Otala apunta que la sociedad ha insistido en conformar una sólo ética mundial, lo cual de principio no encaja pues son más bien una limitante para llegar a esta fin.
Para el autor, ejemplo de lo anterior son las Declaratorias de los Derechos Humanos. Para occidente su carta de Declaratoria de los Derechos Humanos surge después de la Segunda Guerra Mundial; horrorizados por las masacres vividas los países signantes deciden elaborarla como un documento maestro que sin duda alguna hoy ya presenta deficiencias y que además no responde a la ética otros países.
Lo anterior se fundamenta en el contenido de la Declaratoria Islámica la cual, si bien persigue fines muy similares como la dignidad de la persona, el evitar la discriminación o las vejaciones, todo lo hace girar alrededor de ser agradable ante los ojos de Alá.
En conclusión, Otala Bajeneta ha planteado que será sumamente difícil igualar un patrón ético, establecer un bien común, un solo comportamiento para todas las naciones por lo que el reto de la sociedad internacional será que las éticas que surjan no choquen entre sí.
vier Otala Bajeneta es Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º, de formación jesuita, abogado y catedrático. En este artículo da sus puntos de vista en torno a la conformación de no una, sino de varias éticas mundiales. Primero hay que comenzar por explicar este hecho.
El español plantea que no puede regir una sólo ética mundial pues sería una especie de autoritarismo el que se siguiera un solo modelo de valores, además de que hay que tomar en cuenta las diferentes idiosincrasias que hay en el mundo.
Como segundo eje toral plantea la necesidad de tomar en cuenta la complejidad del ser humano. En este punto plantea que el tigre siempre será tigre más el ser humano es un conjunto de emociones, de características que forman personalidades, es en cierta forma, desde mi punto de vista, un producto del entorno que lo rodea.
Todo esto –considera-, influye en cómo concibe su ética: lo que es bueno, lo que es malo, el conducirse bajo estos preceptos o simplemente porque le da la gana.
El papel que la Ilustración juega en toda esta polémica por lo que es ético y lo que no lo, es primordial pues más que El Siglo de las Luces para la industria o el conocimiento, para muchos ésta época representó la emancipación de la humanidad –al menos en Europa-, de la sumisión, la ignorancia y otros factores opresores de la sociedad.
Varios siglos después de este parte aguas de la historia universal, Javier Otala apunta que la sociedad ha insistido en conformar una sólo ética mundial, lo cual de principio no encaja pues son más bien una limitante para llegar a esta fin.
Para el autor, ejemplo de lo anterior son las Declaratorias de los Derechos Humanos. Para occidente su carta de Declaratoria de los Derechos Humanos surge después de la Segunda Guerra Mundial; horrorizados por las masacres vividas los países signantes deciden elaborarla como un documento maestro que sin duda alguna hoy ya presenta deficiencias y que además no responde a la ética otros países.
Lo anterior se fundamenta en el contenido de la Declaratoria Islámica la cual, si bien persigue fines muy similares como la dignidad de la persona, el evitar la discriminación o las vejaciones, todo lo hace girar alrededor de ser agradable ante los ojos de Alá.
En conclusión, Otala Bajeneta ha planteado que será sumamente difícil igualar un patrón ético, establecer un bien común, un solo comportamiento para todas las naciones por lo que el reto de la sociedad internacional será que las éticas que surjan no choquen entre sí.
lunes, 28 de marzo de 2011
Declaración de Chicago 1993
Este documento que data del año de 1993 intenta establecer los principios de una ética mundial bajo la óptica de representantes de diversas religiones en el mundo.
En este consignan el estallido de crisis paralelas en diversos puntos del planeta: crisis financieras, económicas, políticas, económicas, pero al fin y al cabo crisis. Una constante pérdida de valores que se ha visto reflejada en guerras, asesinatos, niños con armas, hambrunas, epidemias, etcétera.
Cansados de esta situación deciden reunirse para sacar adelante una ética mundial conjunta, pues hace trece años sentenciaron que no podría haber un nuevo ordenamiento mundial sin atender a estos principios.
Si bien reconocen los errores que a lo largo de la historia han cometido las diversas iglesias considera que hoy son el principal sujeto para poder lograr una sociedad más humanizada. Se consideran los sembradores de esperanzas.
Es importante también destacar la aclaración que hacen: no se trata de constituir una ética mundial basada en la religión pues sería imposible terminar con las diferencias de credo, sino que sus cimientos serían única y exclusivamente el ethos.
“El respeto total a la persona humana, al carácter inalienable de la libertad, a la igualdad básica de todos los humanos y a la necesaria solidaridad de todos con todos”, cita el documento.
Los firmantes de esta declaratoria hacen hincapié en cuatro principios que para ellos resultan fundamentales en la composición de esta ética mundial: el compromiso por una cultura de la no-violencia y del respeto a toda vida, por una cultura de la solidaridad y por un orden económico justo, por una cultura de tolerancia y una vida vivida con veracidad y por el compromiso por una cultura de la igualdad de derechos y por la hermandad entre hombre y mujer.
En un país como México donde el groso de la población es católica esto se podría reducir en algunos de los mandamientos: no mentirás, no matarás, no robarás, o bien se resume en una frase que ellos mismos citan: “Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti”.
Si bien también reconocen que donde haya humanos habrá siempre conflictos, consideran que es a través de la conversión de las sociedades como finalmente podremos dar cumplimiento a este nuevo ordenamiento ético donde el único fin que se persigue es vivir en un mundo donde impere la paz y el respeto por el prójimo por encima de los intereses políticos o económicos de las naciones o de los gobernantes en turno.
En este consignan el estallido de crisis paralelas en diversos puntos del planeta: crisis financieras, económicas, políticas, económicas, pero al fin y al cabo crisis. Una constante pérdida de valores que se ha visto reflejada en guerras, asesinatos, niños con armas, hambrunas, epidemias, etcétera.
Cansados de esta situación deciden reunirse para sacar adelante una ética mundial conjunta, pues hace trece años sentenciaron que no podría haber un nuevo ordenamiento mundial sin atender a estos principios.
Si bien reconocen los errores que a lo largo de la historia han cometido las diversas iglesias considera que hoy son el principal sujeto para poder lograr una sociedad más humanizada. Se consideran los sembradores de esperanzas.
Es importante también destacar la aclaración que hacen: no se trata de constituir una ética mundial basada en la religión pues sería imposible terminar con las diferencias de credo, sino que sus cimientos serían única y exclusivamente el ethos.
“El respeto total a la persona humana, al carácter inalienable de la libertad, a la igualdad básica de todos los humanos y a la necesaria solidaridad de todos con todos”, cita el documento.
Los firmantes de esta declaratoria hacen hincapié en cuatro principios que para ellos resultan fundamentales en la composición de esta ética mundial: el compromiso por una cultura de la no-violencia y del respeto a toda vida, por una cultura de la solidaridad y por un orden económico justo, por una cultura de tolerancia y una vida vivida con veracidad y por el compromiso por una cultura de la igualdad de derechos y por la hermandad entre hombre y mujer.
En un país como México donde el groso de la población es católica esto se podría reducir en algunos de los mandamientos: no mentirás, no matarás, no robarás, o bien se resume en una frase que ellos mismos citan: “Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti”.
Si bien también reconocen que donde haya humanos habrá siempre conflictos, consideran que es a través de la conversión de las sociedades como finalmente podremos dar cumplimiento a este nuevo ordenamiento ético donde el único fin que se persigue es vivir en un mundo donde impere la paz y el respeto por el prójimo por encima de los intereses políticos o económicos de las naciones o de los gobernantes en turno.
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