miércoles, 26 de octubre de 2016

Veracruz, a la vanguardia en desarrollo sostenible



Por Yamiri Rodríguez Madrid
Para que no digan que todo lo que sucede en Veracruz son escándalos, nuestros municipios ponen el ejemplo, como es el caso de Ixhuatlán de Madero, pues en la comunidad Ojital El Cuayo impulsarán la instalación de tortillerías de maíz orgánico.
Iniciaron ya, y lo hicieron con el pie derecho pues, de hecho, esta comunidad es la primera del país  en contar con su Plan de Desarrollo Ejidal.
Y como parte de este esfuerzo social, en su agenda de trabajo para 2030 –a través de su Plan de Desarrollo Ejidal- contemplan ya proyectos de huertos familiares, tortillerías de maíz orgánico, colectar el PET y transformarlo, entre otros, lo que sin duda vendrá a crear desarrollo social y bienestar para las familias.
Sembrar maíz orgánico resulta un acto trascendental, sobre todo cuando el uso indiscriminado de fertilizantes, plaguicidas, herbicidas, semillas híbridas y ahora transgénicas, están provocando efectos nocivos en los campos.
Chiapas, por ejemplo, inició con la siembra de maíz orgánico desde hace casi 15 años, aunque se ha quedado en la fase de autoconsumo, por lo que el paso que darían los veracruzanos sería mucho mayor, sobre todo cuando día a día se acrecenta el mercado de consumidores de productos orgánicos, a precios muy elevados.
Lo ideal ahora es que este modelo de desarrollo ejidal pueda replicarse en otros municipios veracruzanos, aprovechando cada uno sus potencialidades, no dependiendo exclusivamente de la autoridad estatal y/o municipal y, sobre todo, respondiendo a las urgencias y necesidades que se presentan en cada una de las comunidades.
Cabe recordar que el pasado mes de febrero, en Zentla, se puso en marcha la primera planta de piloncillo orgánico del país, esto debido al rezago del sector cañero en el estado y va funcionado muy bien, por lo que estas tortillerías de maíz orgánico, sin duda, vendrán a ser un parteaguas en este esquema totalmente ciudadano.
@YamiriRodríguez



martes, 25 de octubre de 2016

El Verde y el cierre de los zoológicos



Por Yamiri Rodríguez Madrid

Este fin de semana, un pequeño grupo de jóvenes, militantes todos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), llevaron a cabo el cierre simbólico del zoológico Miguel Ángel de Quevedo, en el Puerto de Veracruz, como parte de una acción de reconversión de este tipo de sitios y así poder reinsertar a los animales a su hábitat.
Se trató pues, de una acción encadenada, a nivel mundial con el proyecto denominado ZooXXI (http://zooxxi.org), una nueva modalidad que ha dado resultados en otras partes del mundo, estando a la vanguardia Buenos Aires y Costa Rica. En el caso mexicano, la propuesta ya ha sido impulsada en las Cámaras de Diputados y Senadores, y próximamente se estará presentando en la Asamblea Legislativa; esto además, por supuesto, de reformas a la Ley General de Vida Silvestre del país.
Y toma mayor trascendencia cuando desafortunadamente cuando zoológicos como Yun-ka en Tabasco o incluso el propio zoológico de Chapultepec, se han visto envueltos en el escándalo por los malos tratos a las especies.
Basta darse una vuelta  por el Miguel Ángel de Quevedo, pues como lo he mencionado en anteriores ocasiones, muchas de las especies se les ve en el abandono, flacas, desganadas, por lo que esta propuesta del PVEM pudiera ser un parteaguas en el trato a los animales.
Lo mismo sucedió este fin de semana en otros zoológicos de Aguascalientes, Quintana Roo, Michoacán, Colima, Durango, Querétaro, Tamaulipas, Baja California, Puebla, Yucatán, Sinaloa, Jalisco, Guerrero, Estado de México, Morelos, Baja California Sur, Guanajuato, Sonora, Nuevo León, Chihuahua y Tabasco.
Sin duda todos los zoológicos son educativos, nos permiten conocer y saber de especies remotas, que tal vez nunca hubiéramos imaginado, pero debemos de garantizarles una vida digna y que mejor, que intentando recrear su hábitat y no sólo encerrándolos en una diminuta jaula para nuestra contemplación.
@YamiriRodriguez


lunes, 24 de octubre de 2016

Veracruz y el paso de los desastres naturales



Por Yamiri Rodríguez Madrid

Hace apenas unos días, el pasado 13 de octubre, se conmemoró el Día Internacional para la Reducción de los Desastres.   Nuestro estado, enclavado en el Golfo de México, ha vivido en carne propia los embates de los fenómenos naturales como sucedió con el paso de Karl, en el 2010  y más recientemente con Earl.
Y es que el desastre se ensaña con quien menos tiene: se recrudecen sus efectos en los asentamientos irregulares, ante la indiferencia de muchas autoridades que consintieron que alguien escogiera la margen de un río para fundar su hogar.
Hoy, con sangre, hemos aprendido a mitigar el efecto de los desastres pues tras su furioso paso Karl dañó el 60 por ciento del territorio veracruzano, afectando a su vez más de 72 mil viviendas y cobrando la vida de decenas de personas.
Por todo esto, en la actualidad somos uno de los estados en el país con mayor información geográfica para apoyar sistemas de prevención y alerta temprana. De acuerdo con el INEGI, las entidades que cuentan con un mayor número de Modelos Digitales de Elevación de Superficie (MDE) a la escala son Tamaulipas con mil 723, Nuevo León con mil 654, Veracruz con mil 250 y Tabasco con 603 modelos.
Pero en total se tiene cubierta el 30% de la superficie del país. En el caso específico con Veracruz se ha pedido a los ayuntamientos poder llevar a cabo sus Atlas Municipales de riesgo, los cuales resultan particularmente útiles en el análisis de las áreas susceptibles de inundación y de riesgo de erupción volcánica.
De acuerdo con los expertos, la cartografía topográfica sirve como base para realizar proyectos de planeación de rutas de evacuación y mitigación de desastres.  Por lo anterior, la puesta en marcha de sistemas de prevención, alerta temprana, preparación y recuperación rápida disminuyen el riesgo y mitigan los efectos devastadores de las fuerzas de la naturaleza. Mientras los ayuntamientos sigan permitiendo los asentamientos irregulares, cediendo a las presiones de grupos invasores, dotándolos de servicios, no se podrá avanzar.
Y es que como bien dice el INEGI, al aumentar el grado de sensibilización sobre la reducción del riesgo de desastres, crear una demanda social y movilizar al público en general para que participe y haga suyos los procesos para aumentar la resiliencia, evitamos el riesgo, se salvan vidas y Veracruz, ha dado lecciones, en ambos sentidos, sobre esto.
@YamiriRodríguez