miércoles, 25 de julio de 2018

Erick Cisneros, de BCS a Veracruz




Por Yamiri Rodríguez Madrid
La semana pasada, tras reunirse con integrantes del Colegio de Notarios del Estado de Veracruz, el gobernador electo, Cuitláhuac García Jiménez anunció que Erick Patrocinio Cisneros Burgos será su enlace con ellos hasta el 1 de diciembre, por lo que se vislumbra como el próximo Secretario de Gobierno.
Erick Cisneros, además de gozar de todas las confianzas de Andrés Manuel López Obrador, es un viejo amigo de Cuitláhuac García, cuando vivieron hace más de 20 años, en la colonia Solidaridad, en La Paz, dato que pocos saben pero que en dicho punto de la capital sudcaliforniana es hoy en día recordado.
Eso fue antes de que el hoy avecindado en el Pueblo Mágico de Coatepec, se desempeñara como tesorero del Ayuntamiento de Mulegé (2011), como director de Catastro en el municipio de La Paz, ambas encomiendas de las cuales salió con un cúmulo de señalamientos y que hace que los sudcalifornianos no lo olviden.
Hasta noviembre del 2016 Cisneros Burgos, ingeniero de profesión, aparecía aún como perito topógrafo certificado por el Tribunal de BCS, aunque su vida política ha sido mucho más activa que la profesional, llegando a altas esferas.
Junto con su esposa, también política, intentaron en varias ocasiones ser diputados por el PRD, aunque no corrieron con suerte pues las tribus del partido en aquel estado se los impidieron.
Y aunque la pareja pudiera tener un cargo a nivel federal, Cisneros Burgos quiere ser profeta en su propia tierra: Veracruz.
Es cierto que son muy amigos, pero si Cutiláhuac quiere empezar su administración sin señalamientos, el ex convergente oriundo de Otatilán, será un dolor de cabeza y un golpeteo mediático constante para él. Aún faltan muchos meses, por eso no hay que olvidar ese viejo dicho de que del plato a la boca se cae la sopa.
@YamiriRodríguez

martes, 24 de julio de 2018

Columna La vuelta a Veracruz en un teclazo Feminicidio en Minatitlán, ¿...



Feminicidio en Minatitlán, ¿quién la mató?


Por Yamiri Rodríguez Madrid
En Barcelona, España, en 2007, una mujer de 58 años fue quemada viva por su marido.   Había vivido todo su matrimonio bajo el maltrato y, cuando por fin se decidió a abandonarlo, la mató.  Fue una nota que dio la vuelta al mundo, que generó movilizaciones, minutos que se volvieron en horas de silencio.
En Minatitlán, Veracruz, la semana pasada una joven mujer, de 26 años, fue asesinada a balazos mientras amamantaba a su bebe de 9 meses. Su otro hijo, de 4 años, presenció el asesinato.  Ella ya había denunciado el maltrato ante el DIF municipal, pero ¿qué hicieron?
La inoperancia de las autoridades ha llevado a la muerte a miles de mujeres en México y en el mundo.
Si bien en Veracruz se ha avanzado haciendo conciencia entre las niñas y las mujeres sobre los tipos de violencia que existen y cómo identificarlos, de nada sirve si no hay una sanción a los agresores.
Muchas mujeres no denuncian el maltrato psicológico o físico primero, por temor a sus agresores, sus propias parejas: segundo, por el escarnio social que creen que puedan sufrir y, tercero, porque como en el caso de esta mujer de Minatitlán, aunque denuncien la violencia no para, por el contrario, arrecia en contra de ellas.
La violencia contra las mujeres se da en todos los estratos sociales. Proviene de profesionistas y de gente sin estudios, de políticos y campesinos.  No distingue, pero marca a las mujeres que la padecen en sus cuerpos y en sus mentes.
Es urgente, que el casi inoperativo Instituto Veracruzano de las Mujeres insista en la Fiscalía y en los DIF municipales para que estos hagan su trabajo pues ni el Instituto ni el Ayuntamiento de Minatitlán, han dicho una sola palabra, hasta el momento, sobre esta tragedia ocurrida en el sur del estado.
Seguramente la denuncia de esta joven madre se quedó sobre el escritorio de algún funcionario municipal, archivada, empolvándose, olvidada, mientras le arrebataron la vida como a muchas otras más.  Ni una más.
@YamiriRodríguez