lunes, 30 de julio de 2012

El robo de alcantarillas, un problema de talla internacional

Por Yamiri Rodríguez Madrid Para algunos es una osadía, para otros, un negocio redondo, y es que en la capital veracruzana el robo de alcantarillas va en aumento.Lo anterior, como es de esperarse, provoca un círculo vicioso, pues al robarse estas estructuras se han desencadenado una serie de accidentes, que ahora ha concluido en procesos administrativos en contra de la autoridad municipal. Tan sólo en lo que va del año, 10 personas han iniciado procedimientos legales en contra de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS) por haberse sufrido un percance al caer en una alcantarilla de hasta 4 metros de profundidad, lo cual incluso podría causarles hasta la muerte. Para los automovilistas el riesgo también es importante, pues una caída en uno de estos hoyos puede dejar a las unidades sin suspensión. Pero esto es un problema de talla internacional. Por citarle un ejemplo en Bogotá, Colombia, diariamente se roban 14 alcantarillas desde hace 4 años. La situación es la misma: ante el incremento de accidentes, quien ha pagado el plato roto ha sido la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). En Europa, específicamente en España, dada la crisis económica que ahí se vive, se ha desatado el robo de las pesadas tapas Y es que cada una de estas tapas –las cuales arrancan con un gancho o palanca de fierro-, tiene un peso de entre 30 y 35 kilos cada una, por lo que aunque en los chatarrales les paguen apenas unos pesos, el costo se multiplica estrepitosamente cuando se llevan varias…Aquí en Xalapa se reportan por lo menos cien. Pero si bien, regresando a Xalapa, la tapa de la alcantarilla es sustituida prácticamente de manera inmediata, los ladrones ya encontraron su modus vivendi, comercializándolas en centros clandestinos, por lo que sería positivo que a la brevedad se iniciaran operativos entre chatarreros para ponerle un alto a este problema además de que se organicen patrullas vecinales para alertar a las autoridades sobre estos incidentes pero ante todo, que cambien el material de las alcantarillas por hormigón. En Bogotá han optado por utilizar tapas plásticas que no son reciclables y no tienen ningún valor comercial, una nueva tecnología en ingeniería de plásticos, que dicen sus comercializadores, resiste tráfico pesado, ataque de ácidos y alcalinos y tiene una duración de hasta 50 años. Lo mismo aplicaría para los medidores domésticos, los cuales también se roban al por mayor, por lo que hacer las cajas de poliuretano de alta resistencia, no puede venderse a los chatarreros por no tener un solo elemento comercializable. ¿Cuánto nos costaría el chistecito? Esa es la cuestión, mientras tanto, ¡aguas con las alcantarillas!

jueves, 26 de julio de 2012

Veracruz, el analfabetismo y la participación social

Por Yamiri Rodríguez Madrid Los números fríos en el estado de Veracruz nos dicen que en la actualidad existen aproximadamente 619 mil veracruzanos que no saben leer ni escribir, es decir, cerca del 10 por ciento de la población total. Para que usted pueda dimensionar el problema educacional, imagine que toda la población de la capital del estado se encuentra en esta condición. Incluso, el INEGI revela que de cada 100 personas de 15 años y más en la entidad, 10.6 no tienen ningún grado de escolaridad; 57.9 tienen sólo la educación básica terminada, 0.3 cuenta con una carrera técnica o comercial con primaria terminada; 17 finalizaron la educación media superior y sólo 13.8 concluyeron la educación superior. Por lo anterior, En Veracruz 11 de cada 100 personas de 15 años y más, no saben leer ni escribir, mientras que a nivel nacional se presenta en 7 de cada 100. Si bien, el Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos (IVEA), reconoce que una de las áreas de mayor rezago es sin duda alguna Huayacocotla, en donde 80 por ciento de los habitantes se encuentran en esta condición, en áreas urbanas el problema también es grave: ahí está el caso de San Andrés Tuxtla, Coatepec, Orizaba y Minatitlan. Pero ¿qué falla? En los últimos años se han desarrollado una serie de políticas pública que coadyuven al izamiento de banderas blancas, es decir, comunidades libres de analfabetismo. Un ejemplo de lo anterior son diversas acciones implementadas en la presente administración mediante la cual se le paga una beca mensual de 650 pesos, durante 10 meses, a madres solteras a fin de que continúen sus estudios. A derechohabientes en rezago educativo, en acuerdo con el Infonavit, se les descuenta una mensualidad de su crédito por cada certificado de estudios presentado. Pero además, en bachilleratos se ha invitado a los alumnos a emprender una gran cruzada, buscando entre sus familiares o en el vecindario, a quienes necesiten alfabetizarse o terminar sus estudios. De manera permanente, el IVEA recibe a las personas que deseen estudiar, dándoles incluso de manera gratuita el material. En las cárceles, el programa resulta igualmente exitoso, siendo a veces los propios internos, asesores solidarios. Pero además, de manera también gratuita, se hacen exámenes de certificación para quienes por ejemplo no pudieron culminar su primaria pero la escuela de la vida les dio hasta el bachillerato: haciendo la prueba pueden obtener su certificado escolar. ¿Y los presidentes municipales? Desafortunadamente, de las 212 autoridades municipales, sólo un puñado ha apoyado esta importante tarea de abatir el rezago educativo…al resto, ni siquiera le preocupa el tema. Sin duda alguna, el poder poner fin a este problema social de Veracruz implica la participación social, así que si usted es o conoce a alguien en rezago educativo, mándelo derechito al IVEA que a final de cuentas de lo que se trata es de crear círculos virtuosos en nuestra sociedad.

lunes, 23 de julio de 2012

El Orfis: ¿otros 7 años de salación?

Por Yamiri Rodríguez Madrid El próximo 18 de agosto será una fecha crucial para el estado de Veracruz, pues se espera un cambio de mando al interior del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), es decir, por fin pudiera irse Mauricio Audirac Murillo, aunque eso sí, sin ánimo de ser ave de mal agüero, podría también reelegirse por los próximos 7 años. El Órgano de Fiscalización Superior es, supuestamente, un organismo autónomo del Estado dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios, autonomía técnica, presupuestal y de gestión, que “apoya” al Congreso en el desempeño de su función de fiscalización superior, y tiene la competencia que le confieren la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución Política del Estado, la Ley de Fiscalización Superior para el Estado y demás legislación aplicable. Sin embargo, los propios diputados son quienes hoy exigen que se lleve a cabo una revisión minuciosa del trabajo realizado, pues tal parecería que el Orfis se ha convertido en un elefante blanco, sumamente costoso para el estado. Basta hacer la mención que este siempre ha sido sumamente polémico, desde su creación en el sexenio del entonces gobernador Miguel Alemán Velazco hasta la fecha. ¿Se acuerda usted cuánto nos costó la construcción del Palacio de Cristal siendo entonces el auditor general René Mariani Ochoa? ¿Recuerda cuando el Orfis fue “secuestrado” por panistas, quienes en sus negociaciones en lo oscurito para apoyar a Audirac, acomodaron a diestra y siniestra a su militancia sin tener un ápice de idea de qué es lo que ahí se hacía? Paradójicamente, intentando justificar el excesivo gasto que se hizo en su construcción, se dijo que era la caja de cristal de los veracruzanos, haciendo una apología a la transparencia con que se manejaría: hoy el señor Audirac Murillo se ha olvidado de limpiar los cristales. El hoy Auditor fue elegido entre 40 aspirantes a la silla en el 2006, entre estos Bernardo Felipe Molina Pulido, Jorge Millán Segura, Luis Fernando Beltrán Atienza, Maria Estela Mortera Liñán y José Eufracio Lira Badillo así como Zaydé del Carmen Zamudio Corro; Julián Díaz Rosales, Gema Hernández Andrade, Alfonso Sanfilippo Lacayo, María Alejandra Luna Ramírez, Ernesto García Barrientos, Gerardo García Ricardo, Jesús Ortiz Urzúa, Juan René Ricarte, Rogelio Valdivia Rodríguez, Iván Amador Colorado y Agustín Aguilera Reyes. Antes de ser titular del Órgano de Fiscalización, había sido director de uno de los principales despachos contables en el estado: Audirac, encargado de auditar y limpiar cuentas de muchos municipios, por lo que se convirtió en juez y parte. Más allá de su aversión a los medios de comunicación, Mauricio Audirac poco ha hecho para transparentar la utilización de los recursos públicos en los 212 municipios veracruzanos…si levanta la cabeza, siente que se la van a cortar. Sus energías las ha gastado últimamente en tratar de salvar su cuello y jugoso sueldo, aunque prácticamente se ha emprendido un movimiento de varias trincheras para impedir que se reelija: empresarios constructores dicen no, diputados locales de todos los partidos dicen no, los partidos políticos dicen no…Así que las reformas a los artículos 26, 33 y 67 de la Constitución de Veracruz que en 2009 hicieran los anteriores diputados locales hoy de poco le servirán, pues ya se relamía los bigotes para quedarse hasta 2016. Más vale que en el Orfis las actuales cabezas comiencen a empacar sus cosas pues sin duda alguna vendrá tiempos mejores para la Fiscalización… ¿quién vendrá? Quien sea no tendrá nada que superar pues así de nulo y gris fue su trabajo.