lunes, 7 de agosto de 2017

Y siguen los abusos contra la prensa

Yamiri Rodríguez Madrid
Parte de la sangre que ha manchado a Veracruz ha sido de los periodistas.  El número de integrantes del gremio asesinados y desaparecidos ha puesto al estado en la mira internacional, aunque parece que no hay diferencias de un sexenio a otro.
Este fin de semana, tras la audiencia de Xóchitl Tress, un grupo de periodistas porteños que había cubierto la nota, se fueron al concluir su jornada a convivir al boulevard. Sí, había cervezas en la charla, como casi siempre se da en las reuniones del medio pero, cual si fueran sospechosos de un crimen, delincuentes, un convoy los detuvo y se los llevó al penalito.
No cito sus nombres por no contribuir al escarnio.  Conozco bien a dos de ellos, reporteros con amplia trayectoria, con nombre y peso en Veracruz –a los otros no tengo el gusto de haberlos tratado-, por eso me sumo a las voces que exigen respeto a la prensa y a la libertad de expresión.
No pedimos ser tratados en un nivel diferente al resto de los ciudadanos.  No queremos quebrantar leyes en supuestas aras de nuestro trabajo, lo que queremos es respeto y que el estado garantice las condiciones necesarias para la realización de nuestro trabajo.  Ni palmaditas el 7 de junio ni convenios millonarios o privilegios: respeto, solo respeto.
A esta administración estatal no le interesa que prevalezca el derecho a informar.  Si no quiere recibir a organismos internacionales de prensa, mucho menos quiere escuchar a quienes a diario intentamos hacer periodismo o comunicar en este estado tan complicado.
No se puede esperar mucho cuando, una de las primeras instrucciones fue desaparecer la figura de los enlaces de prensa, como si muchos de estos hombres y mujeres fueran militantes de un partido y no periodistas experimentados dedicados a la comunicación social.
No se puede esperar mucho, cuando el quehacer gubernamental se intenta difundir en Facebook, en Twitter, como si en Huayacocotla, Filomento Mata o El Espinal, se conectara para ver una transmisión en línea o a cuando los boletines se mandan a través de Whatsapp a unos cuantos reporteros.
No se puede esperar mucho cuando todo lo de interés se filtra en un par de medios nacionales o en uno local.
No se puede esperar mucho cuando desde hace meses renunciaron dos integrantes de la Comisión Estatal de Atención y Protección  a Periodistas (CEAPP) y no hay el mínimo interés por suplirlos.
No se puede esperar mucho cuando se detienen y exhiben a periodistas y no a los delincuentes.
Con todo esto, se puede esperar mucho…

@Yamiri Rodríguez

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