miércoles, 31 de mayo de 2017

El nuevo traje del emperador

Por Yamiri Rodríguez Madrid
En 1837, Hans Christian Andersen publicó El nuevo traje del Emperador, un libro que debería ser releído semanalmente por la clase política, a fin de no perder el foco.
Éste trata de un rey, que se preocupaba mucho por su vestuario. Un día escuchó a dos charlatanes llamados Guido y Luigi Farabutto, decir que podían fabricar la tela más suave y delicada que pudiera imaginar. Esta prenda, añadieron, además tenía la especial capacidad de ser invisible para cualquiera estúpido o incapaz para su cargo.
Por supuesto, no había prenda alguna sino que los pícaros hacían que como que trabajaban en la ropa, pero se quedaban ellos, los ricos materiales que solicitaban para tal fin. Sintiéndose algo nervioso acerca de si él mismo sería capaz de ver la prenda o no, el emperador envió primero a dos de sus hombres de confianza a verlo. Evidentemente, ninguno de los dos admitieron que eran incapaces de ver la prenda y comenzaron a alabar a la misma. Toda la ciudad había oído hablar del fabuloso traje y estaba deseando comprobar cuán estúpido era su vecino.
Los estafadores hicieron como que le ayudaban a ponerse la inexistente prenda y el emperador salió con ella en un desfile, sin admitir que era demasiado inepto o estúpido como para poder verla. Toda la gente del pueblo alabó enfáticamente el traje, temeroso de que sus vecinos se dieran cuenta de que no podían verlo, hasta que un niño gritó entre risas: «Pero si va desnudo»
La gente empezó a cuchichear la frase hasta que toda la multitud gritó que el emperador iba desnudo. El emperador lo escuchó y supo que tenían razón, pero levantó la cabeza y terminó el desfile.
En enero de 2012 recordé la moraleja de este cuento, cuando se decía que todo iba bien en Veracruz y hoy padecemos las consecuencias.  La historia amenaza con repetirse.  El PAN y el PRD han cometido el disparate de que invitarán al actual gobernador e que sea precandidato a la Presidencia de la República, cuando en estos primeros seis meses, más allá de los encarcelamientos, no hay ni resultados ni cambios: la situación financiera es insostenible, la violencia imparable y las agresiones contra periodistas a la orden del día.
La invitación suena exacta al nuevo traje que le confeccionaron al Emperador…
@YamiriRodríguez


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