Yamiri Rodríguez Madrid
Por fin
terminan cuatro años de abandono para Coatepec -bueno, al menos eso espera la
ciudadanía-, ahora que se va la administración del morenista Raymundo
Andrade. Cuando creíamos que no podía
haber alguien peor que el priista Sergio Ramírez Cabañas, llegó el gris e
intrascendente panista Enrique Fernández Peredo, pero Andrade Rivera lo rebasó
por la derecha y lo desbarrancó.
En múltiples
ocasiones abordamos en este mismo espacio cada una de sus pifias, de sus
inacciones, pero su cierre es para los registros más vergonzosos de la historia:
quitó la pista de hielo sin decir agua va, dejó el Pueblo Mágico lleno de
baches y basura, amenazó a comerciantes ambulantes y quería hacer business con
los parquímetros, hasta que le dio el manotazo la gobernadora Rocío Nahle.
Sin duda a
Nacho Luna le deja la vara casi en el piso, pero tendrá que ponerse a trabajar
desde el primer minuto para no repetir los mismos errores, para que en todo el
municipio se vea un cambio, y cuando digo, todo no me refiero al centro, sino
también en las periferias y en las comunidades, donde fueron cuatro años
prácticamente perdidos.
Cuando Raymundo
Andrade llegó le quiso dar en la torre a los bomberos, amenazándolos con
cobrarles hasta el agua; por ende, en cuatro años, no les dio ni una manguera
para hacer su chamba en un municipio que está en franco crecimiento
inmobiliario.
La Comisión del
Agua operó tal y como salía el líquido en muchas de las colonias y comunidades,
turbia turbia, al punto que, hasta el diputado federal del PT, Adrián González
Naveda, se tuvo que meter en múltiples ocasiones a pedir una auditoría. Y ni
qué decir de los cobros abusivos e indebidos que llegaron a muchos usuarios en
el último mes de administración. Debe ser de las primeras cosas que Luna
Hernández debe llegar a revisar hasta con lupa, pues rezan los dichos que el
que calla otorga y que tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la
pata.
Los servicios
fueron deficientes en cuatro años. Dese una vuelta por la Plaza Orquídea, la
entrada a la carretera a Briones, a unos metros del CBTIS, y está totalmente
destrozada; fue incapaz de ir a tirar, aunque fuera una carretilla de escombro
para dejar eso medio decente y evitar el congestionamiento vial de las mañanas.
Si usted es
valiente y se atreve a circular por las calles fuera del centro de Coatepec,
constatará que son una vergüenza por la cantidad de baches. No hizo
absolutamente nada por ellas, como tampoco jamás hizo nada por promocionar al
Pueblo Mágico al menos en otros municipios del estado.
Pero lo de la
agresión a los ambulantes -una cosa es poner orden y otra abusar-, y los
parquímetros, fue la gota que derramó el vaso y colmó la paciencia de la
gobernadora Rocío Nahle. A los
comerciantes antorchistas, el gobierno estatal les ha ofrecido mesas de diálogo
que aceptaron y que pusieron pausa a las movilizaciones. A los parquímetros, respetando la autonomía
municipal, le ha pedido la mandataria a Nacho Luna que los frene; nadie los
anuncia faltando dos semanas para irse; tenía el tufo de negocio personal.
Raymundo
Andrade Rivera no se preocupó por cuidar su nombre, mucho menos por construir
un legado. Decadente manera de cerrar
una presidencia municipal.
@YamiriRodriguez
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