Yamiri Rodríguez Madrid
Con el arranque
de un nuevo año siempre se renuevan las esperanzas de que el que inicia sea un
año mejor en todos los aspectos, desde lo personal hasta lo macro. Nadie, absolutamente
nadie, quiere que le vaya mal a su país o a su estado, mucho menos en su hogar,
aunque claro, de la expectativa a la realidad siempre hay una brecha
enorme. Uno de los puntos en que la
gente espera mejoría es en el económico: que me suban el sueldo, que el dinero
me rinda más, que no me incrementen los servicios o los precios; por eso es el
que más preocupa y el que más duele.
Es precisamente
en los primeros días cuando empieza la carga financiera: pagar el predial, la
tenencia, los que se pueden dar el lujo del pago anticipado del agua y más
pagos programados e imprevistos, como si le tocó reemplacar este año.
Hay también una
expectativa social: que el barrio, colonia o comunidad donde uno vive mejore
con más servicios, con una obra, aunque eso no llega luego a suceder y, sobre
todo, que haya tranquilidad. Desafortunadamente el año comienza con hechos de
sangre como la decapitación de cuatro personas en un rancho de Sayula de Alemán,
uno de ellos hijo de un exregidor.
Con los
primeros días de este 2026 se esperan los buenos y grandes anuncios para todo
Veracruz: llegada de inversiones con empleos formales, un gran paquete de obras
a nivel estatal, pero también en los 212 municipios veracruzanos; en síntesis,
la gente espera buenas nuevas que les permitan mantener un rayo de esperanza de
que este será un mucho mejor año que los anteriores.
De acuerdo con
diversos análisis, 2026 pinta como
un año de aceleración logística y reacomodo industrial para Veracruz: ahí está
el anuncio de la municipalización de la Ciudad Industrial Bruno Pagliai y la
consolidación del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec con la modernización
de nuestro sistema portuario, así como obras de todos los tamaños, tanto
federales, estatales y municipales. Eso moverá el motor económico del estado. En
la cohesión social los municipios serán un factor clave con los programas que
puedan implementar en materia cultural, artística y deportiva, como medida
preventiva.
En síntesis, las y los veracruzanos confiamos en que el 2026 sea
finalmente el año del despegue en la entidad.
Por cierto, sirvan estas líneas para
expresar nuestras condolencias por la muerte del fotoperiodista, el buen amigo
Víctor Sevillano. En paz descanse.
@YamiriRodriguez
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