Yamiri
Rodríguez Madrid
Ayer, en el
Congreso Estatal, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, fiscal General del Estado,
dio una muestra de madurez política al reconocer, frente a los legisladores y
el pueblo de Veracruz, que encabeza una institución con rezagos, carencias y
falta de resultados.
Pero más allá
de escurrir el bulto y culpar a su antecesora, la ex presidenta del Poder
Judicial hizo un compromiso público de enderezar el camino y transformar la
procuración de justicia que tanta falta les hace a los veracruzanos.
Durante su
primera comparecencia, dio un resumen de sus primeros 45 días al frente de la
fiscalía y, con ello, ofreció una muestra de lo que hará en lo sucesivo para
darle a Veracruz el derecho a la justicia que, por décadas, ha sido muy
selectivo. Era un privilegio y no un derecho, pero sin duda se han dado
muestras palpables que esa vía no continuará en el gobierno de Rocío Nahle.
Entre los
avances presentados destacan 27
acciones como las firmas de convenios de coordinación interinstitucional, para
fortalecer la capacitación, el intercambio de información y las acciones
conjuntas, pues al permitirse el acceso a las bases de datos da mayor celeridad
y eficacia en las investigaciones.
También se han atendido y aceptado diversas recomendaciones emitidas por
la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el organismo local, lo que se le
había convertido en un coco a Verónica Hernández Giadans, pues por su negativa
hubo varios llamados de atención públicos, a nivel nacional, que incluso ya
alertaban de una comparecencia extraordinaria para que justificara el porqué de
su negación.
Otro punto que llamó la atención en su glosa, fue el acompañamiento a
colectivos LGBTQ+, Feministas y de Personas Desaparecidas, estableciendo una
coordinación permanente que priorice la atención de investigaciones
relacionadas con crímenes de odio y desapariciones, que, en Veracruz, desafortunadamente,
se estaban volviendo una constante.
Además, refirió el fortalecimiento integral de la Fiscalía Especializada
en Atención de Denuncias por Personas Desaparecidas, mediante la creación de
nuevas oficinas especializadas, la ampliación de personal, la mejora de
instalaciones y el incremento de su capacidad operativa y la puesta en marcha de
la ventanilla única virtual para la solicitud de órdenes de cateo y diligencias
sujetas a control judicial, reduciendo de manera significativa tiempos y
trámites burocráticos.
La misión de la nueva fiscal es entregar buenas cuentas, sí, pero, sobre
todo, darle un rostro humano a la Fiscalía, algo de lo que ha adolecido y que
las víctimas y sus familias merecen. Apenas
van seis semanas, pero ya se ve un cambio.
@YamiriRodriguez
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