Yamiri Rodríguez Madrid
Las y los
nuevos presidentes municipales cumplieron ya su primera semana en el cargo y
para muchos ha sido una eternidad por el cúmulo de broncas que les dejaron;
casi casi los ayuntamientos están sostenidos en alfileres.
En San Rafael,
por ejemplo, Gil Armando Méndez Grappin, tuvo que llevar a un notario que
certificara cómo estaba recibiendo las instalaciones. Con decirle que los
camiones de basura están inservibles, pero también las ambulancias. Tan mal están que, para el festival del Día
de Reyes, su homólogo martinense, Modesto Velazquez Toral, le tuvo que prestar
una ambulancia por cualquier situación que se presentara. Como ahí cambiaron
del PAN-PRD a Morena, enojados los que se fueron les quisieron poner mil trabas
para el arranque.
En Ixhuatlán
del Café, Viridiana Bretón exhibió públicamente a su antecesora de que solo le
dejó en caja la ridícula cantidad de 700 pesos.
Sí, así como lo lee, solo 700 pesos que no alcanzan, pero ni para mandar
por unas tortas para el equipo que se tienen que quedar horas extras a revisar
papel por papel.
Pero no todo es
porque hubo cambio de partido. En Coatepec, donde Morena va por su segundo
periodo al hilo, al presidente municipal Nacho Luna vaya que le está costando su
arranque porque prácticamente todos los camiones recolectores de basura están
descompuestos y por ende, las rutas ya van retrasadas. Obviamente la gente está
enojada y no le importa cómo se hereda una administración; espera calidad en
los servicios públicos, pero al pobre lo dejaron en camisa de once varas.
Precisamente el
secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuill, fue cuestionado sobre todas
las broncas que heredaron muchos presidentes municipales, a lo que los llamó a
denunciar ante las instancias correspondientes. Y aunque puede parecer una
declaración de cajón, es muy importante lo dicho por el funcionario estatal,
porque muchos se quedan en la denuncia ante los reflectores de las cámaras;
otros no se mueven porque son de su mismo partido y no quieren pasar por
rijosos, pero si dejan correr estas situaciones, lo lamentarán aún más en uno o
dos años.
Ya lo habíamos
comentado semanas atrás en este mismo espacio: es la historia de cada cuatrienio
en donde la gran mayoría de los antecesores se llevan hasta las sillas de las
oficinas, donde entregan chatarras de camiones, unidades y computadoras y lo
único que dejan son deudas y problemas, pero ninguno está tras las rejas pese a
tener cola y dientes.
Este es pues el
momento de denunciarlos, caiga quien caiga.
@YamiriRodriguez
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